El cambiador para la habitación del bebé

Los cambiadores de bebés deben ser prácticos y cómodos y adaptarse al espacio disponible en su habitación. Puedes optar por un colchón sobre una cómoda, una bañera cambiador o un mueble específico, que permite almacenar y que tiene una vida útil cuando se acaban los pañales. ¡Será un rincón perfecto!

image
1 de 14
Mueble auxiliar

Ubicar el cambiador en la habitación del bebé, cuando hay espacio, resulta práctico no solo para cambiar al pequeño al salir del baño sino para realizar los cuidados durante el día.

Decora el rincón con unos vinilos en la pared y con cestas colgadas de ganchos o en el mismo lateral del mueble. En la imagen, todo, de la firma Vertbaudet.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 14
Con papá y mamá

Otros prefieren colocar el cambiador en la misma habitación donde duermen los papis y dejar de usarlo cuando pasan al pequeño a su habitación o trasladarlo.

Mobiliario, de Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 14
Con cajones y plegable

Este diseño resulta práctico para espacios pequeños. La tapa se pliega y queda recogido cuando no se utiliza. Además, el mueble cambiador cuenta con cajones, de manera que cuando ya no utilices el cambiador con el bebé, puedas aprovechar el mueble como auxiliar en su cuarto.

Cuna y cambiador, de venta en Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 14
El mejor lugar

Coloca el cambiador en un lugar donde haya espacio suficiente para moverte con comodidad, ya que pasarás muchos ratos a diario, cambiando pañales.

Ten en cuenta que hay cambiadores tipo manta preparada que se colocan sobre cualquier superficie (cama, mesa...) y hacen la función. Pero son muchos ratos los que tendrás que pasar cambiando a tu bebé y debe ser cómodo, no solo por el hecho de tener que recoger el cambiador sino por la postura de la espalda de los papás.

En la imagen, un cambiador ubicado en una composición especial, que incorpora cuna y muebles de almacén.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 14
A juego con la cuna

En la imagen, cambiador a juego con la cuna, de Maisons du Monde.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 14
Más almacén

En el mueble cambiador puedes organizar la ropita del bebé, toallas, pañales, cremitas... Pero si necesitas más almacén, puedes instalar en la pared unos estantes a los que accedas con solo estirar el brazo y sin retirarte del bebé, para evitar caídas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 14
Otra utilidad

Cuando escojas el mueble cambiador piensa en si puedes darle una utilidad en el futuro, cuando ya no tengas que cambiar los pañales a tu bebé.

Hay diseños evolutivos que se transforman como este modelo de Stokke, en madera natural, con estantes y contenedores laterales, que se convierte en escritorio y estantería.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
8 de 14
Escritorio y cambiador

Si tienes clara la distribución de tu pequeño, ubica el escritorio que usará cuando crezca para sus tareas del colegio pero úsalo como cambiador mientras sea bebé. Aquí tienes un ejemplo, un escritorio con una colchoneta, cestas y estantes encima.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 de 14
Junto al armario

Si colocas el cambiador cerca del armario, tendrás a mano su ropita, aunque lo ideal es que prepares las prendas antes de colocar al bebé sobre el cambiador o coger al bebé en brazos mientras localizas en el armario lo que quieres ponerle.

Mobiliario, de Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
10 de 14
Móvil sobre el cambiador

Un móvil que cuelgue del techo es un buen accesorio para distraer al pequeño cuento esté tumbado en el cambiador. Ten a mano también algún jueguete para mantenerle entretenido.

Colocar un aplique de pared es una buena idea para que la iluminación sea tenue cuando tengas que cambiar al bebé en mitad de la noche, incluso cuando puede que esté dormido.

Composición en color con armario y cajones, de Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
11 de 14
Medidas

En el caso de que optes por una colchoneta situada sobre una cómoda, para no forzar la espalda, lo ideal es que el mueble tenga 78-80 cm de alto. Irá situada la colchoneta en horizontal respecto a tu cuerpo y necesitas mínimo 50 cm de ancho en la tapa de la cómoda.

También hay que tener en cuenta la altura de la pareja a la hora de escoger modelo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
12 de 14
Accesorio

Además de cambiadores de pared, existen firmas que proponen accesorios que se acoplan a un mueble para que cuando dejes de utilizar el cambiador puedas aprovechar el mueble.

La serie Hensvik, de Ikea, es un ejemplo. Cuenta con un accesorio cambiador que se instala en una estantería.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
13 de 14
Disposición del cambiador

El cambiador se sitúa sobre una cómoda en perpendicular a ti. De esta manera tienes los pies cerca de tu cuerpo y la carita más alejada. Hay padres que prefieren esta ubicación y otros, por tener que inclinarse sobre el bebé para acceder a la carita, la disposición en horizontal o paralelo.

Para personas bajitas es preferible la disposición horizontal.

Mobiliario, de Vertbaudet.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
14 de 14
Estilo vintage

Siempre puedes recuperar un mueble antiguo y convertirlo en cambiador. Ten en cuenta las medidas y antepón siempre la seguridad del bebé.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Niños