Una habitación en la buhardilla

La mezcla de estilos también da buen resultado en lo que a decoración infantil se refiere. ¿La clave? rescatar piezas olvidadas y crear espacios únicos adaptados al universo de una preadolescente.

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Un dormitorio con zona de estudio

Una pintura mural es un excelente recurso decorativo para personalizar su cuarto. Aquí Dafne Vijande recreó en la pared un universo infantil con hadas, duendes, flores y mariposas. Si tu fuerte no es la pintura, siempre puedes recurrir a los vinilos adhesivos, las plantillas de estarcido o los murales de papel pintado para decorar las paredes de su cuarto. Prúebalo, es un recurso fácil y el resultado es sorprendente. Alfombra, de Ikea.

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Ventanas en el techo

Desde la ventana se pueden ver las estrellas de noche... y soñar despierta. El mundo de India está poblado por multitud de cojines y un cálido edredón. Ropa de cama y almohadones, de Zara Home, El Sitio de Alejandra y Babyroom.

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Zona de juegos

A esta edad los coordinados perfectos y los muebles a juego ya no les gustan demasiado. Por eso, en la habitación de India, se mezclaron muebles de diversa procedencia con excelentes resultados. La zona de estar por ejemplo, se equipó con una mesita, una silla pintada y un puf comprado en Marruecos. Una puerta vieja sirvió de soporte para crear un original panel-perchero decorado. Mesa Lack, de Ikea (5,99 €). Los pomos rojos son de Zara Home.

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Telas y estampados

Aunque siempre engamados, los textiles de la habitación mezclan estampados y texturas. Un juego que queda patente en los cojines, todos diferentes pero coordinados a la perfección. La clave del buen resultado fue elegir ropa de cama blanca.

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Los colores

En la zona de estudio, destaca un verde mar, muy relajante, sin motivos que puedan distraer a la niña a la hora de estudiar. Baldas a medida, de Leroy Merlin.

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Un mural en la pared

Antes de aplicar la pintura se hizo el boceto a lápiz sobre la pared. Después, se coloreó con pinceles muy finos y pintura al agua, la más adecuada, ya que se vende en botes pequeños, en infinidad de colores y se elimina sólo con agua. Cojines, de venta en Zara Home.

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Aprovechar un retranqueo

A veces no es necesario disimular la irregularidad de una pared; este caso, se trataba de un rincón en curva difícil de organizar, y se optó por destacarlo. Para ello la pared se revistió con pintura de pizarra, de Cuarto Color, en color verde mar. Otro gran acierto fue encargar baldas a medida y crear una estantería, así como un tablero que hace las veces de escritorio. El conjunto se completó con una coqueta silla pintada. Accesorios, de El Sitio de Alejandra y Babyroom. Retrato, de Fernando Aguilar.

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Muebles como nuevos

Renovar muebles y espacios con una mano de pintura es sencillo y asequible. En este caso se cambió el color del armario, se decoraron las paredes, los muebles e, incluso, se cubrió el suelo con una pintura especial.

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Un cartel con su nombre

Los niños adoran ser protagonistas; por eso, un cuadrito con su nombre le hará muy feliz y dejará claro que ese es su dormitorio. Cuadro, de Babyroom.

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Un delicado adorno de madera pintada es una original alternativa a los cuadros tradicionales. Silueta de niña con lápiz, de venta en Babyroom (100 €).

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Una planta irregular

Dafne Vijande, decoradora y estilista, acondicionó esta buhardilla y la transformó en una habitación muy coqueta, ideal para una niña.
Precios orientativos

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