Ideas y consejos básicos para decorar el cuarto del bebé

Decorar la habitación de tu bebé es un bonito reto, pero ¿has pensado en los muebles o el color para pintarla? Tu decisión es más importante de lo que crees…


    Los dormitorios de bebé abarcan un rango amplio de edad, concretamente desde que nacen hasta que cumplen los 3 años. Es una etapa de crecimiento continuo, quizá sea el momento de mayor desarrollo vital, tanto a nivel fisiológico como psicológico. En este sentido, es imprescindible proporcionarle los mejores recursos para que esté cómodo.

    La decoración debe servir de estímulo, del mismo modo que debe arroparle y cuidarle, así que coge papel y lápiz y comienza a planificar el pequeño universo de tu pequeño.

    Lorena Canals

    Claves para decorar un cuarto de bebé

    Todos los detalles suman puntos para que el recién nacido esté a gusto. Debes crear un ambiente plácido y cálido donde reine el amor, pero también un entorno seguro, porque vas a amueblar una habitación crecedera. Una buena idea es hacerte con una cuna evolutiva o crecedera, es la solución perfecta para olvidarte durante sus primeros años de mejorar su descanso, aunque no debes renunciar a la elegancia, como en esta sofisticada propuesta de Pepe Peñalver.

    Pepe Peñalver

    Por otro lado, puedes crear una atmósfera feliz y con armonía donde reinen colores agradables. Pon alguna luz quitamiedos y evita siempre el desorden; del mismo modo, equipa bien el cambiador. Es un lugar muy importante, así que ten a mano todo lo que necesitas para superar algunos momentos críticos.

    La Redoute Interieurs

    Además de los cajones para su ropa y cestillos para pañales, esponjas y toallitas, conviene que instales una estantería para dejar las cremas, colonias o cepillos. Así tendrás siempre una mano libre para sujetar al bebé. Es bueno saber cómo distribuir el mobiliario en el cuarto del bebé; por eso, ordena todas las partes dejando espacio suficiente como para estar desahogados.

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    Los colores tienen un impacto directo sobre nuestras emociones y comportamientos, así que conviene conocer su efecto para jugar con las diferentes tonalidades en la decoración. Recuerda que los tonos cálidos y los pastel son muy interesantes, pero es mejor que sean tenues y que no resulten excesivamente llamtivos. Otra opción es renovar las paredes con papel pintado: rayas, animales, con zócalos, paneles forrados...

    ¿Cómo pintar la habitación del bebé?

    El objetivo es que se puedan crear atmósferas más cálidas o que inciten al estudio. Es un punto clave para que tus hijos aprendan, jueguen y duerman mucho mejor. En realidad, la psicología del color afecta a toda la familia, por lo que te recomendamos conocer los colores más relajantes para pintar dormitorios infantiles. Solo un consejo: elige papel pintado lavable, porque en la etapa infantil necesitan explorar cada rincón de la casa y las paredes son un lienzo en blanco.

    La Redoute Interieurs

    Para gustos, los colores. Así lo demuestra una encuesta realizada por los interioristas de Homedit.com. Sus conclusiones reflejan que el 52% de los padres deciden pintar el cuarto de bebé en amarillo y tan solo el 6% deciden apostar por el rojo.Vamos a ver cómo funciona la psicología del color en los bebés, pero te recomendamos que siempre sigas tu intuición, ya que nadie conoce mejor a tu hijo como tú y cuáles son los mejores colores para pintar tu casa.

    El blanco ofrece amplitud a la habitación y refleja como ningún otro tono la luz exterior. Este tono es ideal para decorar un dormitorio de interior sin luz. Esta pintura es atemporal, por eso tienes que marcar cierto estilo al dormitorio estudiando las combinaciones con otras gamas. Utiliza vinilos con su nombre o sus personajes de cuento favoritos para crear un juego visual con los colores más oscuros.

    El blanco perdura en el tiempo.
    MAURICIO FUERTES

    El gris es un color neutro que crea una atmósfera muy soft. El gris perla o el tono visón son ideales para dimensiones más pequeñas, pero si dispones de más metros puedes subir la intensidad para cubrir las paredes con un gris más oscuro. Otra opción es pintar detalles utilizando distintos tonos de negro; no obstante, es más recomendable que pienses en tonos más claros para decorar una habitación pequeña. Rompe con la sobriedad, como hicieron Laura Escanes y Risto Mejide al elegir el color del cuarto de su hija.

    La gama de grises es muy rica para pintar paredes.
    Rafael Diéguez / HEARST

    Los tonos tostados y tierra son una apuesta segura para los dormitorios de niños y adultos. La paleta de cremas —aportan luminosidad— puede llegar hasta el marrón chocolate —para generar contraste—, por lo que las combinaciones son infinitas. La idea es que apuestes por los tonos suaves para pintar la habitación del pequeño e, incluso, para dormitorios juveniles.

    Los colores neutros son perfectos para la habitación del bebé.
    BELÉN M. IMAZ

    El amarillo es el símbolo del sol y de la luz, de la felicidad y la calidez. Los tonos amarillos —que eligen el 52% de los progenitores— son unisex y muy motivadores. Además, resultan neutros para realizar un buen trabajo de interiorismo del dormitorio para el bebé. Sin embargo, hay que tener en cuenta la intensidad, ya que si tiene mucho brillo provoca el llanto. De todas formas, puede aparecer de forma anecdótica en un zócalo de colores bonito y original.

    El color amarillo es ideal para niños y niñas.
    MAURICIO FUERTES

    El color rosa siempre se ha utilizado para crear una atmósfera romántica, pero pintar las paredes en fucsia o rosa empolvado va ganando adeptos. Nada menos que el 37% de los padres consideraba que este color es muy relajante. La intensidad puede marcar la personalidad del bebé. Si es muy tranquilo, lo ideal es que sea un rosa palo; mientras que si es vivaz y alegre, le irá muy bien un rosa más oscuro, que se puede combinar con mobiliario blanco para equilibrar el dormitorio de la princesa de la casa, especialmente si queremos combinar con armarios infantiles.

    El rosa combina con todos los estilos.
    HYC

    Después de elegir la pintura, es importante que el mobiliario y los textiles estén engamados.
    ¡Atrévete con los estampados en el mismo tono!

    El púrpura es el color de la serenidad y el equilibrio, así que no dudes en utilizarlo en algún rincón del dormitorio infantil. Es una excelente combinación de enérgico rojo y el relajado azul. También una paleta muy rica, tanto para niños como para niñas, y es muy recomendable para intensificar su capacidad intelectual. Tiene más aceptación de lo que parece, ya que el 31% de los encuestados se decantó por este tono, según Homedit.com

    El púrpura equilibra la atmósfera del dormitorio.
    CÉSAR ALCÁZAR / BELÉN M. IMAZ

    El azul es uno de los grandes clásicos para decorar la habitación de un bebé. Sin embargo, ocupa la cuarta posición de este ranking. Este color frío tiene efecto sedante, así que es capaz de reducir las pulsaciones y ayudar a los bebés a la hora de dormir. ¡Cuidado! porque si eliges un azul demasiado oscuro puede perder este efecto calmante. No obstante, hay muchas maneras de decorar dormitorios azules para bebés.

    Juega con la intensidad pintando en azul.
    Gema Checa / HEARST

    La quietud es la mayor propiedad del azul celeste, así que si buscas armonía para decorar la habitación del bebé, será la mejor elección. Y si quieres añadir fantasía y diversión deja tomar partido a los estampados del papel pintado.

    Con el verde conseguirás que tu hijo se concentre mejor, así que es perfecto para dormitorios crecederos, así no tendrás que pintar la habitación tan a menudo. El verde se identifica con la naturaleza, trasmite energía y vitalidad. Es importante que el dormitorio disponga de mucha iluminación exterior para que estos tonos tengan el efecto détox deseado para tu hijo y que combine bien con las alfombras infantiles.

    El verde da paz al cuarto del bebé.
    Angélica Heras_HF

    El naranja es el color más alegre y comunicativo, aunque solo el 17% de los padres ha decidido pintar en naranja la habitación de su hijo. Está demostrado que este tono ayuda a mejorar la fortaleza mental, especialmente para decorar dormitorios juveniles, y también a estar más seguro de uno mismo, así que parece que todo son ventajas. Siempre ayuda el orden, así que busca soluciones para organizar su cuarto.

    El naranja da fuerza a la voluntad.
    José Luis Hausmann

    Rojo, el color del fuego. No parece ser el favorito de los progenitores para decorar el cuarto del bebé. El rojo es pura energía y en niños muy inquietos puede ser demasiado estimulante. Sin embargo, para los pequeños más perezosos quizá sea el revulsivo que les permita ser más competitivos. Si no quieres pintar las paredes en esta gama, siempre tienes la opción de optar por muebles, lámparas o textiles en rojo que alegren el ambiente.

    La fuerza del rojo es indiscutible, pintura de Bruguer.
    Cortesía Bruguer/Camilla Hey

    Información de Homedit.com

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