Antes y después: Un cuarto multiusos con escritorio y sofá cama

Una habitación inutilizada en la que se acumulaban trastos se ha convertido en zona de estudio para los niños, despacho para papá y mamá... ¡y sala de invitados!

Cuarto multiusos: Escritorio y sofá cama
Bea Rojo / El Lado Bueno Photography

Los niños se iban haciendo mayores y necesitaban más espacio para hacer sus deberes. También el padre de la familia precisaba un lugar para trabajar en casa de vez en cuando. Así que fue necesario reconvertir una de las habitaciones “fantasma” de la casa.

Hearst

De reducidas dimensiones y con luz natural escasa, no contaba con muchos puntos positivos. Sin embargo el proyecto del estudio María del Valle Interior Staging (mariadelvalle.es) consiguió una metamorfosis espectacular. Éstas fueron las pautas de actuación.

Pintura clara. Se pintó la estancia en un color muy luminoso y se retiraron las antiguas molduras del techo, ganado de esta manera en claridad y altura.

Armarios a medida. Se diseñaron con una profundidad reducida, como se requería por el tamaño de la habitación, pero con el fondo suficiente para que quepan archivadores y carpetas. Los muebles están cerrados con puertas, lo que aporta mayor limpieza visual, al estar lacados en el color del espacio.

Bea Rojo / El Lado Bueno Photography
La disposición de los muebles inferiores en esquina permite un máximo aprovechamiento del espacio y también duplica la superficie útil en la encimera, con el fin de colocar libros.

Encimera en “L”. El sobre de la mesa, en roble, se prolongó a lo largo de los
armarios de abajo, para tener superficie de trabajo y dar sensación de unidad
y continuidad. El color de la madera procura un bonito contraste y acentúa la sensación de calidez decorativa.

Cajonera con fondo. Todos los artículos de escritorio se tienen recogidos, pero a mano, en este mueble con importante profundidad. Además, ofrece un doble uso, ya que la cajonera se utiliza como pata de la encimera en uno de sus extremos. Una idea súper práctica e ingeniosa.


Bea Rojo / El Lado Bueno Photography

Las estanterías frontales abiertas son una buena solución para añadir dinamismo al ambiente. Las estanterías se han colgado, y de esta manera ocupan muy poco. Además, al ser de color blanco, se mimetizan con las paredes de la habitación.

CLAVES DECORATIVAS

Papel pintado. En tonos verdes, añade gracia al conjunto y rompe con el esquema cromático blanco-madera de los muebles.

Sofá para descansar. También en color crudo, no le resta centímetros a la habitación y resulta muy funcional para relajarse o recibir visitas.

Estilismo fresco. Se han elegido muebles -silla, sofá- y complementos -flexo, portalápices, portanotas- alegres y desenfadados. Modernos y polivalentes: no desentonan en un cuarto de niños ni tampoco lo hacen en uno de adultos.

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