Esta cocina apostó por el blanco

La ausencia de luz obliga a buscar soluciones eficaces, como en esta cocina, donde se apostó por el blanco en muebles, paredes y techo.

Una herencia inesperada llevó a los propietarios a reformar esta cocina, situada en una casa rural con encanto, pero en la que se acusaba el paso de los años. La nueva distribución cuenta con una cocina en L y con un comedor que comunica con el salón.

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Cocina antigua proyectada en L

Las peculiares características de esta cocina antigua, proyectada en L, se potenciaron para devolverle todo su encanto. La ausencia de muebles altos  favoreció su completa integración. Tan solo una estantería en forma de cuadrícula decora una de las paredes. Electrodomésticos, de Bosch, Balay y Mepamsa. Cuadro, de Carlos Arriaga.

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Cocina en blanco y verde

La cocina se amuebló con armarios de obra en color blanco, para ganar en luminosidad, y con perfiles de madera en verde eucalipto. La encimera se realizó con azulejos, tal y como era habitual en las cocinas de inicios del siglo XX, y se remató con cantos de madera pintados en el mismo tono verde de los armarios.

En el techo, las vigas de madera se recuperaron y pintaron en blanco.

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Paredes y techo en blanco

Las cocinas antiguas, muchas de ellas sin ventanas, solían quedar relegadas a espacios sombríos, un problema que es necesario solucionar a la hora de la reforma.

Los materiales y el color juegan un papel clave para potenciar la luz en un ambiente. En este caso, la idea de apostar por el blanco -en los armarios, la encimera de azulejos, en las paredes e incluso en el techo- fue todo un éxito.

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Muebles de cocina de obra

Para evitar caer en el tedio monocolor, conviene jugar con volúmenes y toques en tonos diferentes, como se hizo aquí con los perfiles y los complementos.

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Una encimera de azulejos

Para integrar mejor la encimera, se utilizaron los azulejos de la pared, alicatada hasta media altura.  Complementos, de Lou & Hernández. Paños de cocina, de Zara Home.

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Jarra para el café

Las estanterías abiertas en las cocinas te permiten añadir un plus decorativo si expones la piezas más bonitas.

¿Un cafetito? Para que la sobremesa sea todo un ritual de delicadeza, Vista Alegre propone la cafetera de la colección Prairie (79 € aprox.).

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Una vajilla con motivos

A los seguidores de las tendencias de moda les fascinará este plato, con tocados. Es de la colección La Sombrerería, de Mi Clo (30 €).

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Distribuida en forma de L y con Office

1. FREGADERO Y COCCIÓN. Con un marcado estilo rústico, el mobiliario a medida está dividido en dos alas; en una se encuentra el fregadero y en otra, la zona de cocción. Entre ambas, la encimera cumple su función de mesa de trabajo. La parte inferior alberga armarios para almacenar menaje y ubicar los principales electrodomésticos.
2. OFFICE. Frente a la puerta de entrada se proyectó un pequeño comedor adosado a la pared. Está formado por una mesa de madera con ruedas, un par de sillas a un lado y una bancada al otro. Junto a la zona del fregadero se dispuso una cómoda que hace de elemento separador entra la cocina y el salón, situado a continuación sin paredes que los separen.

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