Una cocina de estética industrial

Acero y ladrillo son los materiales estrella de esta cocina de estética industrial en la que se ha jugado con el contraste de estilos y detalles en madera.

image
1 de 6
Cocina con isla central

La isla central hace las veces de eje distribuidor del espacio. A la derecha, un módulo agrupa el horno y el microondas, un armario despensero extraíble y el frigorífico panelado. Se han escogido frentes lacados en color blanco y laterales acabados en madera, a juego con la mesa. Mobiliario, de Binova.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 6
Comedor integrado en la cocina

En este rincón, ubicado a continuación de la isla, se combinaron con acierto dos materiales: el aluminio, presente en las sillas, y la madera de nogal, en la mesa. Los caminos de mesa, similares, en Textura.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 6
Zona de fregadero

En el frente de trabajo, donde se encuentra el fregadero, se han instalado accesorios que facilitan las tareas culinarias. Una placa de acero protege la pared de manchas y salpicaduras e integra esta composición en la decoración general, con una encimera de acero esmerilado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 6
Esta cocina gana luz

El blanco de las paredes y del techo de la zona de comedor potencia la luminosidad de la estancia. Un arco en ladrillo visto sobre el dintel de la ventana se convierte en una referencia visual, en consonancia con las paredes en el mismo acabado que definen el área de trabajo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 6
Campana, placa y fregadero

El área de trabajo se agrupó en una isla central, provista con una placa de gas y un fregadero encastrado. Frente a ella se ubica la zona de lavado, con un módulo de armarios que incorpora otro fregadero y una vitrina superior de hojas correderas para la vajilla. Una potente campana, de Gutmann, mantiene la cocina libre de humos. Placa, de Binova.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 6
Organizada en dos ambientes

La planta rectangular de esta cocina se ha rentabilizado con una distribución meditada, que potencia la comodidad, y una puesta en escena original y muy actual. En 12 m2 se ha planificado el área de trabajo en dos frentes. El resto del espacio lo ocupa el office.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Reformas