Un cuarto de plancha

¿Estás pensando en destinar una pequeña habitación de tu casa a zona de plancha? Descubre cómo distribuirla para conseguir un ambiente cómodo y funcional, donde, además, podrás almacenar la ropa limpia, la tabla y todos los productos necesarios para esta labor.

image
1 de 7
Un mueble con puertas y estantes

Las dimensiones de esta habitación, unos 7 m2, permitieron situar un gran mueble para almacenar la ropa limpia y todos los productos necesarios para planchar. En el mismo frente, se instaló una balda y un soporte para colgar la tabla cuando no se usa. Aparador Liatorp, de Ikea. Mide 1,34 x 0,49 x 2,15 m. Ropa de casa, de Textura y Domus. Complementos, de Aldaba y La Oca.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 7
Rincón de plancha

Para almacenar la ropa limpia y recién planchada, se instaló un estante con una práctica barra para colgar camisas y otras prendas, sin que se arruguen lo más mínimo. Lo más cómodo es situarlo cerca del espacio destinado a plancha, de manera que resulte muy fácil acceder tanto a la barra como a los productos de limpieza que se coloquen en el estante. Tabla de planchar en La Oca. Estante Lack, en 0,26 x 1,10 m y barra Grundtal, en 80 cm de largo; ambos, de Ikea.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 7
Griferías y trituradores

Zona de almacenamiento El retranqueo de la pared se aprovechó al colocar unos módulos que se adaptan perfectamente al espacio disponible. Se trata de un par de cestos extraíbles, muy prácticos para tener toallas y mantas aireadas y localizadas, y un pantalonero que se utiliza para organizar las sábanas y los manteles recién planchados. Accesorios de la colección Komplement, de Ikea: cestos de rejilla metálica con guías extraíbles, en 58 x 50 cm y percha para pantalones, en 54 x 50 cm.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 7
Un tendedero

Una buena solución es completar el cuarto de plancha con un tendedero que puedas utilizar en los días de lluvia o para las prendas delicadas. En este caso, se instaló en una pared, al alcance de la mano, y pasa prácticamente desapercibido. Bote, de Domus.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 7
Zona de lavabo

En una de las paredes se ubicó un fregadero para lavar a mano las prendas delicadas. El espacio que queda libre debajo se aprovechó para situar un carro donde almacenar la ropa en espera de la plancha. Fregadero modelo Udden, en 1,26 x 0,64 x 0,90 m con grifería Bagvik. Todo, de Ikea. Carro, en La Oca. Mide 1,07 x 0,37 x 0,92 m.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 7
Accesorios extraíbles

Su gran ventaja es que permiten aprovechar hasta el último rincón, por difícil que parezca, y permite acceder a las prendas que contienen. El pantalonero, con seis barras, también se puede usar para almacenar manteles y sábanas sin que se arruguen.
PLANO > >

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 7
Plano.

1.- Módulos extraíbles. En este retranqueo se instalaron un par de cestos de rejilla y un pantalonero. 2.- Tabla de planchar. Está en la zona más luminosa de la habitación, delante de la ventana. Cuando no se utiliza, se pliega y se cuelga de un soporte fijado a la pared. 3. Zona de lavado. Se situó un fregadero para lavar a mano las prendas delicadas. En la pared, se colocaron varios accesorios, para guardar el jabón y demás productos de limpieza, y un tendedero. 4.- Almacenamiento. Un gran aparador permite guardar la ropa limpia y recién planchada sin que se arrugue. Junto a él, se colocó una estantería con una barra para colgar camisas y prendas cortas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Cocinas