Una cocina con península y office

Si tu cocina está dividida en zona de trabajo y de comedor, delimita ambos espacios mediante una península, y alegra el ambiente con muebles blancos y pintura verde claro.

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Una práctica península

Además de acortar visualmente el espacio en una planta alargada como ésta, una península es práctica para evitar desplazamientos inútiles de una zona a otra. En esta cocina, proyectada por Jordi Tejedor, del Estudio de Diseño y Arquitectura Interior Cid Delta, la península se aprovechó para instalar el fregadero; al estar orientado hacia la ventana, se puede disfrutar de agradables vistas mientras se friega. Muebles Trend, de Leicht. PLANO > >

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Combina distintos materiales

La alternancia de diferentes acabados logra un ambiente más dinámico. A la hora de elegirlos, ten en cuenta que la cocina siempre está expuesta a humos, salpicaduras de agua y manchas de ingredientes y grasas; procura que sean fáciles de limpiar. Aquí se combinó pintura plástica verde en la pared, un frente de acero y un suelo de Abet Laminati que imita madera. PLANO > >

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La zona de cocción

Para que las tareas culinarias sean más llevaderas, sitúa junto a la placa una superficie de trabajo sobre la que puedas ir preparando tus recetas cómodamente. Complétala con cajones y armarios para guardar cazuelas y otros utensilios necesarios. Si dispones de espacio, planifica la instalación de algunos enchufes en la pared: así siempre podrás tener a mano sobre la encimera pequeños electrodomésticos. PLANO > >

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Electrodomésticos

Coloca los más voluminosos juntos para que no recarguen el ambiente. Sitúa el horno y el microondas en columna y aprovecha el espacio que sobra hasta el techo y el suelo con armarios. Si quieres dar un aire actual a la cocina, apuesta por diseños de acero inoxidable con mandos digitales. Horno y microondas, Siemens. Frigorífico, Liebherr. Paño, de Tendances. PLANO > >

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El frente de trabajo

Si no quieres perder tiempo buscando en el cajón los utensilios de uso diario, instala en el frente de trabajo una barra y cuelga de ella mediante ganchos las espumaderas y los cazos. También existen soportes en forma de baldas, muy prácticas para tener a mano los ingredientes más habituales. No olvides cuidar la iluminación con linestras o focos halógenos empotrados. Manopla, de Tendances. PLANO > >

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Separa ambientes

Una solución para delimitar zonas dentro de la cocina es levantar un murete; aquí se diseñó para separar el fregadero del office. Si tienes una ventana, como en este caso, calcula su altura para no obstaculizar el paso de la luz natural. Los materiales con los que revistas el murete también son importantes: en este caso se recurrió al acero en el fregadero y al mismo acabado de los muebles de cocina en la zona de comedor. PLANO > >

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Crea un office

Para no recargar la zona, recurre a una mesa de estructura ligera y a sillas que se guarden debajo cuando no se usen. Si puedes, amplía el espacio de almacén con un armario. Mesa, diseñada por Jordi Tejedor. Sillas Gacela de Indecasa. Individuales, de Tendances. Lámparas, de Ikea. PLANO > >

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Plano

1.- Zona de trabajo. Está formada por dos frentes en L: en el más largo se situó la placa con la campana, muebles bajos y una balda que se adapta al pilar; en la península se instaló el fregadero.
2.- Espacio de almacén. Frente a la puerta se ubicaron armarios de suelo a techo, el horno y el micro en columna, y un frigorífico de gran capacidad.
3.- Comedor de diario. Se situó junto a las ventanas, al otro lado del fregadero, y se separó de éste mediante un murete. La zona se completó con un armario a medida que va de pared a pared.

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