Esta cocina abierta al salón gana personalidad con muebles color turquesa

Un pilar de grandes dimensiones que no se podía derribar dificultaba la decoración de esta cocina, abierta al comedor. Sin embargo, el problema se convirtió en una ventaja que da personalidad y encanto al ambiente. Te contamos cuál fue la solución.

Cocina turquesa
Nuria Serrano

Los principales rasgos que definen la decoración de esta cocina son la originalidad y sus fuertes contrastes. La interiorista Ana Negrete, de Burgundy Estudio, es la responsable del proyecto.

La cocina se encontraba en uno de los pisos de alquiler de Alterhome, y ella —que también es directora creativa de esta empresa— se encargó personalmente de diseñarla. La planta rectangular, de 28 m2, tenía un pilar central que se revistió con un papel estampado fresco y alegre. Ahora, es una pieza clave que divide el espacio en dos: el comedor en primer término y, al fondo, la cocina, ambos abiertos y conectados. La madera —en la encimera y la mesa de comedor— y la pared de ladrillo visto, contrastan con la pulcritud del azulejo blanco esmaltado y con la viveza de color en la carpintería de los muebles. Un marcado estilo industrial que convive con el toque de glamur de las sillas tapizadas en terciopelo mostaza.

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Fregadero y zona de trabajo
Nuria Serrano

El fregadero y la zona de trabajo se ubicaron delante de la ventana, vestida con un screen que tamiza la luz. La encimera de madera y la pared de ladrillo visto dan calidez al ambiente y recuerdan la estética de los lofts neoyorquinos, en los que predominan ambos materiales. Sobre la mesa de comedor, jarrón con manzanas, de Ikea.

Zona de cocción
Nuria Serrano

A la izquierda de la ventana se instaló la zona de cocción. Un frente revestido de azulejos tipo metro en color blanco esmaltado protege la pared de salpicaduras y se prolonga hacia el fregadero. Sobre la placa se instaló una campana decorativa en acero inox., a juego con los hornos.Microondas, de Ok. Horno, de Beko. Campana, de Cata.

En color turquesa
Los frentes de los muebles de cocina se revistieron en este alegre tono, que proporciona al espacio una sensación de alegría y frescura. Los módulos se reparten en diversos armarios superiores, y en gavetas y cajones sin tiradores vistos. A la izquierda de la placa, una columna hasta el techo acoge el horno y el micro, de acero inoxidable.

Comedor
Nuria Serrano

A la cocina se entra a través del comedor. Está formado por una mesa y sillas de distintos estilos y materiales: metálicas, de madera, tapizadas en un terciopelo mostaza… Las láminas enmarcadas potencian una atmósfera muy acogedora. Mesa, de Oficios de Ayer. Sillas, de Singular Market. Cuadros, de Ikea.

Papel pintado
Nuria Serrano

La distribución del espacio estuvo condicionada por la presencia de un pilar, que formaba parte de la antigua chimenea. Este se integró con un papel pintado y, en uno de sus laterales, se realizó una barra de desayunos. Taburetes, de Singular Market. Menaje, de Ikea. Las lámparas de techo son de Maisons du Monde.

Dos ambientes
Nuria Serrano

Las dimensiones del pilar y la imposibilidad de eliminarlo, motivaron que la interiorista lo decorara para conseguir el efecto contrario. Y así fue: el delicado papel pintado con motivos vegetales que lo cubre, le convierte en un elemento clave, que capta la atención. Papel pintado, adquirido en Kenay Home.

El pilar no es el único elemento que sirve para delimitar la cocina y el comedor. El suelo también se utilizó con ese fin, de ahí que se eligieran materiales distintos: la baldosa en la cocina enfatiza su carácter industrial, mientras que el pavimento de madera instalado en el comedor, proporciona una acogedora calidez. Losas hidráulicas, de Azulejos Peña.

Horno pirolítico
Hearst

Con clasificación energética A+ y dos guías telescópicas extraíbles, es el modelo BI5323PG, de la firma Hisense (529 €). Tiene un diseño interior Even Bake. Todas las cualidades de la cocción en hornos de leña.

www.hisense.es

De caño alto y giratorio
Hearst

Monomando niquelado Active Neo, de Franke (163,01 € en Amazon.es). También en blanco, negro, bronce y cobre.

En fibra vegetal
Hearst

Utilízalo como frutero. Cesto de la colección Paradise, de Maisons du Monde (24,99 €).

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