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Una cocina cálida y abierta al salón

Ante la llegada de una nieta, los dueños de esta casa decidieron hacer una reforma. La cocina, semiabierta al salón, ahora es mucho más espaciosa, funcional y cómoda.

La alegría de aumentar la familia implicaba realizar cambios en casa para que todos sus miembros estuviesen cómodos. Los propietarios encargaron la reforma de la vivienda a los arquitectos Loreto Varela y Alejandro López, del Estudio We Design.

El objetivo era lograr una sensación general de amplitud, pero sin que la cocina fuera visible desde el salón. La solución llegó a través de este original ambiente semi integrado. El proyecto, de Clysa, incluye un office, una isla, armarios en columna y numerosas soluciones de almacenaje que multiplican la capacidad para guardar en la cocina, todas con mobiliario Line-E, de la firma Santos. El interiorismo de Raquel García, con la mesa, los taburetes de hierro desgastado y las damajuanas, añade un encantador aire hogareño al espacio.

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Espacio en dos frentes

Los expertos de Clysa distribuyeron el espacio en dos frentes. A la izquierda, la zona de preparación y fregado. Frente a ella, un office formado por una mesa, un par de taburetes y un banco con espacio de almacén.

A continuación, una isla con la placa, que se completa con cajones hacia el interior y con un módulo de estantes hacia el exterior.

Al fondo, una composición en columna que alberga el frigorífico integrado, los hornos, un armario y la despensa.

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Estantería lateral

La zona de hornos termina en una estantería lateral, también de la firma Santos. Su acabado, en Roble Barrica Vertical, añade calidez al espacio. La pared anexa se revistió con pintura de pizarra, que permite dejar mensajes y notas.

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Predominio del blanco

La luminosidad fue un objetivo esencial que se logró gracias al predominio del color blanco. Lo vemos en el acabado de los muebles Line-E, de Santos, en las paredes pintadas a tono y en la encimera White Storm, de Silestone. Fregadero y grifería, de Plados. Placa y hornos, de Smeg. Campana Isla Liceo, de Nodor.

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Zócalo de losetas

Revestimientos y muebles logran un espacio acogedor. Como el zócalo de losetas que evocan piezas hidráulicas, de Vives Cerámica, o los taburetes Bee, de la firma Tolix. 

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Suelo porcelánico

Vista del pasillo que conecta la cocina y el salón. Así, la comunicación entre ambos es fluída sin llegar a una integración completa. El suelo, un resistente porcelánico con efecto madera, unifica los dos ambientes. Pavimento modelo Treverkmood, de la firma Marazzi.

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El detalle

Con flores o en solitario. Damajuana Boheme, de Maisons du Monde (65,90 €).

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Los asientos

Metálicos, están disponibles en más colores. Taburetes (35,90 € c/u). De lolahome.es

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La mesa

Modelo Nordik, en 130 x 80 x 70 cm (134,90 €). En Amazon.

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