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Una cocina en blanco y rojo

La combinación de detalles retro con un equipamiento actual caracteriza a esta cocina, abierta al resto de la casa mediante un original cerramiento que la enmarca y da carácter.

La compleja planta de esta cocina supuso un reto para el estudio de Pia Capdevila I&E.

El espacio era muy amplio, pero su irregularidad obligó a distribuir la superficie de la cocina en dos áreas. Ambas tenían tres frentes en forma de U, pero compartían un lateral.

La zona de la izquierda, más cercana al comedor, se reservó para tener a mano la vajilla, cubiertos, manteles y cristalería. La de la derecha, con más profundidad, se organizó con el fregadero en un lateral, la placa al fondo y a la derecha, un frente formado por una superficie de trabajo que conecta visualmente con el salón, los hornos, el frigo y diversos módulos de almacenaje.

En el eje central de la cocina se situó la barra de desayunos, un elemento que separa ambas zonas y dibuja una línea perpendicular con el comedor.

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Imitación de losetas hidráulicas

El suelo, un pavimento que imita losetas hidráulicas, así como los azulejos tipo metro contrapeados en la pared, evocan los inicios del siglo XX. Frente a ellos, como elementos actuales destacan los muebles de líneas depuradas, la encimera de Krion -un material de nueva generación del Grupo Porcelanosa- y los electrodomésticos. Campana, de Neff.

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Barra de desayunos

El frente donde se encastra el fregadero se prolongó en una práctica barra de desayunos. A la izquierda de ésta, se ubicó una zona de almacenaje en forma de L, formada por una vitrina, gavetas, cajones, baldas con cestas y armarios bajos. El estudio de Pia Capdevila I&E diseñó los muebles en laca blanca, a juego con la carpintería de las ventanas.

 
límites
La cocina se delimitó mediante dos elementos: el cerramiento con perfiles de hierro y el suelo. En contraste con la tarima de madera, las baldosas geométricas simulan una alfombra que arropa el ambiente.
Los taburetes factory, rojos y negros, unifican la paleta cromática dominante. Pavimento Neocim, de Kerion. Taburetes
y rótulo, de Maisons
du Monde

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Los colores juegan un papel clave

El mobiliario y el zócalo de azulejos forman un bloque blanco que contrasta con la parte superior de la pared, en un intenso color rojo que caldea y da personalidad al ambiente. La ventana que permite el paso de la luz natural desde el salón hacia la cocina, reproduce el mismo diseño del cerramiento, con hierro y cristal.

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Lámparas

Las lámparas armonizan con el diseño del cerramiento. Ambas reflejan dos tendencias de moda dentro del estilo industrial: con bombillas vistas en el comedor, y con pantalla de varillas metálicas sobre la barra. Lámparas, de Hanbel y Foimpex, respectivamente.

En línea
La sustitución de la pared por un cerramiento en forma de puente, favorece la sensación de continuidad. Aunque bien delimitados visualmente, comedor y cocina disfrutan ahora de una gran profundidad visual. Cerramiento diseñado por Pia Capdevila I&E. Mesa, de Hanbel. Sillas y vajilla, de Pilma. Copas y portavelas, de Little House. Jarrones, de Bossvi.

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Para el suelo

Gres porcelánico que evoca losetas hidráulicas. Corot y Renoir, de Pamesa (27,83 €/m2).

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El toque navideño

De El Corte Inglés, árbol y estrella mini (14,95 €).

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En la barra

Taburete metálico, en 42 x 42 x 61,2 cm (40,40 €). Es de www.lolahome.es

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