12 cocinas con barra (y sus planos)

Cada vez más cocinas incluyen ya una barra para desayunos o comidas; pero ¿dónde se deben colocar? ¿cualquier sitio es bueno? ¿en qué medida? Fíjate en estos ejemplos para encontrar las claves. Verás que las barras son muy funcionales y no obstaculizan la circulación.

Cocinas con barra
Micasa
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6,5 m²: Es fundamental tener en cuenta la presencia de puertas y ventanas

a la hora de planificar la ubicación de los muebles. En esta cocina de 6,5 m², los vanos condicionaron una distribución en dos frentes. Como se necesitaba destinar todo el espacio posible para almacenaje, la barra se diseñó como una mesa volada. Se trata de una prolongación de la encimera, que sobresale 60 cm entre la cajonera y el armario. Debajo, el espacio se aprovechó con un estante para guardar las bandejas. Muebles, de la firma Bossia. Taburetes, de Ikea.

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6,5 m²: Es fundamental tener en cuenta la presencia de puertas y ventanas

a la hora de planificar la ubicación de los muebles. En esta cocina de 6,5 m², los vanos condicionaron una distribución en dos frentes. Como se necesitaba destinar todo el espacio posible para almacenaje, la barra se diseñó como una mesa volada. Se trata de una prolongación de la encimera, que sobresale 60 cm entre la cajonera y el armario. Debajo, el espacio se aprovechó con un estante para guardar las bandejas. Muebles, de la firma Bossia. Taburetes, de Ikea.

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14,08 m²: Colocar los muebles en dos frentes es una distribución aconsejable en una planta alargada,

pero la cocina debe tener al menos 2,20 m de ancho para circular con fluidez. Como ésta: a la derecha se situaron los armarios, los electrodomésticos y, al final, una barra con poco fondo y la altura ideal para encajar debajo dos sillas sin que estorben el paso. Enfrente se ubicó la placa y la zona de agua. Cocina, de Aurosol. Sillas, de La Oca.

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14,08 m²: Colocar los muebles en dos frentes es una distribución aconsejable en una planta alargada,

pero la cocina debe tener al menos 2,20 m de ancho para circular con fluidez. Como ésta: a la derecha se situaron los armarios, los electrodomésticos y, al final, una barra con poco fondo y la altura ideal para encajar debajo dos sillas sin que estorben el paso. Enfrente se ubicó la placa y la zona de agua. Cocina, de Aurosol. Sillas, de La Oca.

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13,10 m²: Esta isla multifunción amplia,

con una barra para comidas y equipada con fregadero y placa, se diseñó con un retranqueo en los armarios. El plano muestra que en otra de las paredes se concentran el resto de armarios y que se respetaron las zonas de paso. Decoración del estudio Marina Diseño. Campana, de Pando.

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13,10 m²: Esta isla multifunción amplia,

con una barra para comidas y equipada con fregadero y placa, se diseñó con un retranqueo en los armarios. El plano muestra que en otra de las paredes se concentran el resto de armarios y que se respetaron las zonas de paso. Decoración del estudio Marina Diseño. Campana, de Pando.

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8,80 m²: En esta cocina, que comparte espacio con el salón,

los muebles se ocultan parcialmente tras una barra alta. Ésta, además de cumplir su función lógica para comidas rápidas y desayunos, es un mueble de dos caras, que en el lado de la cocina, tiene baldas y mucha capacidad de almacén. Cocina, diseñada por Briales & Sendin. Frigo, de LG. Campana, de Siemens. Taburetes, de Andreu World.

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8,80 m²: En esta cocina, que comparte espacio con el salón,

los muebles se ocultan parcialmente tras una barra alta. Ésta, además de cumplir su función lógica para comidas rápidas y desayunos, es un mueble de dos caras, que en el lado de la cocina, tiene baldas y mucha capacidad de almacén. Cocina, diseñada por Briales & Sendin. Frigo, de LG. Campana, de Siemens. Taburetes, de Andreu World.

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9,90 m²: La encimera de esta cocina se prolonga en una península con barra de desayunos.

La cocina queda distribuida en forma de U, abierta al salón comedor. La barra es una continuación de la encimera, pero debajo de ella no se instalaron armarios bajos, hay un espacio libre para sentarse en los taburetes cómodamente. La barra se ha rematado con un costado vertical, como el de uno de los muebles. Cocina proyectada por Moretti con muebles de Miele y encimera de Corian, de 8 cm.

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9,90 m²: La encimera de esta cocina se prolonga en una península con barra de desayunos.

La cocina queda distribuida en forma de U, abierta al salón comedor. La barra es una continuación de la encimera, pero debajo de ella no se instalaron armarios bajos, hay un espacio libre para sentarse en los taburetes cómodamente. La barra se ha rematado con un costado vertical, como el de uno de los muebles. Cocina proyectada por Moretti con muebles de Miele y encimera de Corian, de 8 cm.

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12 m² + comedor: En esta cocina de planta alargada,

la barra de desayunos es un elemento divisorio entre la zona de trabajo y el comedor. Realizada en madera, para aportar un toque de calidez al blanco y al acero, es más alta que la encimera y tiene un diseño en forma de L, con apoyo en la pared. Como muestra el plano, duplica la profundidad de la encimera, pero aún así, deja espacio suficiente para circular entre las dos zonas. Cocina diseñada e instalada por Cociñas Lareira. Taburetes, de Musgo.

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12 m² + comedor: En esta cocina de planta alargada,

la barra de desayunos es un elemento divisorio entre la zona de trabajo y el comedor. Realizada en madera, para aportar un toque de calidez al blanco y al acero, es más alta que la encimera y tiene un diseño en forma de L, con apoyo en la pared. Como muestra el plano, duplica la profundidad de la encimera, pero aún así, deja espacio suficiente para circular entre las dos zonas. Cocina diseñada e instalada por Cociñas Lareira. Taburetes, de Musgo.

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8,40 m²: Abierta al salón y con dos frentes paralelos,
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la pared más larga se remató con una barra para desayunos. La encimera y la barra están realizadas en Silestone, un material sintético muy maleable, que se adapta a retranqueos e irregularidades de la pared, como en este caso. Para estas barras, se recomienda que la encimera tenga un grosor desde 5 cm. Cocina amueblada con armarios de la firma Santos. Horno y microondas, de Siemens.

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8,40 m²: Abierta al salón y con dos frentes paralelos,

la pared más larga se remató con una barra para desayunos. La encimera y la barra están realizadas en Silestone, un material sintético muy maleable, que se adapta a retranqueos e irregularidades de la pared, como en este caso. Para estas barras, se recomienda que la encimera tenga un grosor desde 5 cm. Cocina amueblada con armarios de la firma Santos. Horno y microondas, de Siemens.

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7,2 m²: La barra se apoya en el último mueble de la cocina,

aunque se dejó suficiente zona de paso. De esta barra sorprende su longitud y peso visual, pero también que se desmarque de los muebles blancos de la cocina y la encimera agua marina. La razón es que la barra es el único comedor de la casa, y por ello, los propietarios querían que fuera amplia y de un material cálido, como la madera. Taburetes, de Muebles Recorio; cuando no se usan, caben debajo de la barra. Lámparas, de Metalux).

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7,2 m²: La barra se apoya en el último mueble de la cocina,

aunque se dejó suficiente zona de paso. De esta barra sorprende su longitud y peso visual, pero también que se desmarque de los muebles blancos de la cocina y la encimera agua marina. La razón es que la barra es el único comedor de la casa, y por ello, los propietarios querían que fuera amplia y de un material cálido, como la madera. Taburetes, de Muebles Recorio; cuando no se usan, caben debajo de la barra. Lámparas, de Metalux.

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9 m²: En una cocina cuadrada, una distribución en U rentabiliza el espacio.

En este caso, la superficie de 9 m² se organizó en tres frentes: a la pared más larga se adosó una isla que integra la placa y una barra de desayunos; el fregadero se situó debajo de la ventana y en el otro frente se colocaron armarios de suelo a techo y los demás electrodomésticos. Cocina proyectada por BADD.

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9 m²: En una cocina cuadrada, una distribución en U rentabiliza el espacio.

En este caso, la superficie de 9 m² se organizó en tres frentes: a la pared más larga se adosó una isla que integra la placa y una barra de desayunos; el fregadero se situó debajo de la ventana y en el otro frente se colocaron armarios de suelo a techo y los demás electrodomésticos. Cocina proyectada por BADD.

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25,42 m²: Una barra en una península

permite delimitar la zona de trabajo cuando la cocina comparte espacio con otros ambientes, como sucede con ésta, de 25 m². La barra facilitó una distribución más funcional, ya que, a pesar de su amplitud, la cocina presentaba dificultades, ya que tiene dos puertas de acceso, un comedor adosado a la pared y una zona de lavado. Muebles, de Sanglas i Baulenas.

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25,42 m²: Una barra en una península

permite delimitar la zona de trabajo cuando la cocina comparte espacio con otros ambientes, como sucede con ésta, de 25 m². La barra facilitó una distribución más funcional, ya que, a pesar de su amplitud, la cocina presentaba dificultades, ya que tiene dos puertas de acceso, un comedor adosado a la pared y una zona de lavado. Muebles, de Sanglas i Baulenas.

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13,34 m²: Se puede crear una barra al prolongar la encimera;

pero ten en cuenta que una persona necesita un hueco de, al menos, 50 cm para comer con comodidad. En esta cocina, de unos 13 m², que incluye un cuarto de plancha, los muebles se distribuyeron en dos frentes paralelos. La barra se creó en el de la izquierda, como prolongación de la encimera sobre la que se apoyan dos armarios. Estos tienen poco fondo y el frente de persianilla para que su apertura no imposibilite el uso de la barra. Muebles, de Master Cadena.

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13,34 m²: Se puede crear una barra al prolongar la encimera;

pero ten en cuenta que una persona necesita un hueco de, al menos, 50 cm para comer con comodidad. En esta cocina, de unos 13 m², que incluye un cuarto de plancha, los muebles se distribuyeron en dos frentes paralelos. La barra se creó en el de la izquierda, como prolongación de la encimera sobre la que se apoyan dos armarios. Estos tienen poco fondo y el frente de persianilla para que su apertura no imposibilite el uso de la barra. Muebles, de Master Cadena.

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9,15 m²: Una pequeña barra puede ser la solución para ocultar el radiador.

En este caso, la cocina tenía más de 9 m² y una planta regular que podría haber permitido una distribución de los muebles en forma de G, con abundante espacio de almacén. Sin embargo, la presencia del panel de cristal y del radiador impedía aprovechar la última pared con más armarios. Una barra con poco fondo rentabilizó esta zona que se daba por perdida. Barra diseñada por Mercedes Postigo. Muebles de cocina, de la firma Bossia.

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9,15 m²: Una pequeña barra puede ser la solución para ocultar el radiador.

En este caso, la cocina tenía más de 9 m² y una planta regular que podría haber permitido una distribución de los muebles en forma de G, con abundante espacio de almacén. Sin embargo, la presencia del panel de cristal y del radiador impedía aprovechar la última pared con más armarios. Una barra con poco fondo rentabilizó esta zona que se daba por perdida. Barra diseñada por Mercedes Postigo. Muebles de cocina, de la firma Bossia.

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