Cómo distribuir la cocina

Compara estos ocho ejemplos de cocinas con la planta y superficie de la tuya para dar con una distribución cómoda y funcional.

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En forma de L.

Con 6 m² y planta alargada, los muebles se distribuyeron en forma de L: el frente más corto y alejado de la puerta de acceso se reservó para instalar la placa de cocción, cerca de la ventana; y en el más largo se colocaron el frigorífico y el fregadero con el lavavajillas. La pared que quedó libre a la derecha de la entrada se aprovechó para ubicar una zona de comedor, formada por una barra de desayunos y un par de taburetes. Esta distribución se puede instalar en cualquier cocina, excepto en aquellas con más de dos puertas, o en las que tienen menos de 1,50 m de ancho. Cocina diseñada por Teresa Mencos.

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Con pasaplatos.

En esta cocina, de 4,40 m², la presencia de la puerta de entrada en el frente más largo determinó la distribución de los muebles y electrodomésticos a lo largo de dos paredes. La imposibilidad de ubicar un office se resolvió con una ventana pasaplatos que comunica la cocina con la zona de comedor del salón. Además, para ganar sensación de amplitud, dicha puerta se sustituyó por una corredera, y el frigorífico se situó en un retranqueo de la pared. Cocina proyectada por Cristina Larrañaga. Electrodomésticos y muebles, de venta en Jota Cocinas.

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En dos frentes.

La superficie ancha y larga de esta cocina -de 7,35 m²- permitió colocar los muebles en dos hileras paralelas. Para crear un triángulo de trabajo útil, el fregadero y la placa de cocción se instalaron en el mismo frente, y el frigorífico en el contrario. Junto a éste, se ubicaron un despensero y un escobero. La zona más luminosa de la cocina se reservó para crear un comedor de diario.

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Con península.

Con 11 m², en esta cocina se crearon dos zonas perfectamente diferenciadas: una de trabajo en U, y otra de comedor. El retranqueo de la pared, junto a la entrada, se aprovechó para colocar un par de armarios despenseros. A continuación, se ubicó el frigorífico, y a su lado, una encimera en forma de L que combina el fregadero y la placa de cocción con armarios altos y bajos. Cerrando la L, la encimera se prolongó formando una península, que sirve como superficie extra para preparar alimentos y separa esta zona del office.

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Muebles en dos frentes.

La planta rectangular de esta cocina y su anchura -de 2,30 m- permitieron distribuir los muebles en dos frentes, de forma que la ventana quedara despejada. En la pared más larga se instaló la zona de trabajo, que incluye la placa de cocción y muebles altos. En la pared contraria se instalaron el fregadero y el frigorífico; este último en la esquina, de forma que no interrumpiera el paso de la luz natural. Aunque los armarios se eligieron laminados en blanco, los altos cuentan con puertas de vitrina, que resultan más ligeras visualmente. Muebles, de Ikea.

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Con forma de U.

La ubicación de los muebles en forma de U permite aprovechar al máximo el espacio de una cocina cuadrada. Aquí se llevó a cabo con muebles hasta el techo, de frente liso y laminados en color crudo. También se quiso sacar partido al espacio que queda debajo de la ventana con un mueble de poco fondo. La U se remató con una mesa realizada con el mismo material que la encimera, y dos taburetes que forman un pequeño comedor de diario.

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Distribución en L.

La distribución más adecuada para una cocina de planta rectangular es la disposición de los muebles en forma de L. Además, lo más aconsejable es procurar dejar siempre la pared donde se ubica la ventana lo más despejada posible. Así se hizo en este espacio, revestido por completo en color crudo con muebles altos en un solo frente, puertas laminadas en azul, encimera blanca y detalles en acero.

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En tres frentes.

La división de los muebles de la cocina en tres zonas permite diferenciar la zona de cocción, el fregadero y el espacio destinado a despensa y almacén. Una propuesta muy acertada para plantas cuadradas, que se llevó a cabo en esta cocina, amueblada en blanco y madera y que, además, cuenta con espacio suficiente para incluir una pequeña zona de comer debajo de la ventana.

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