La guía definitiva para llevar a cabo la reforma perfecta de tu cocina

Aprovechar el espacio al máximo, tener mucha capacidad de almacenaje y hacer el trabajo más cómodo, son las claves a la hora de planificar la cocina. Te contamos cómo conseguirlo y planificar bien la colocación de todos los muebles así como el interior de los mismos.

cocina con paredes rojas y muebles de madera
Hearst

A la hora de reformar la cocina, hay que planificar cui­da­dosamente todo el proceso: desde la renovación de las instalaciones hasta la distribución y colocación de los mue­bles, para que el tiempo de obra sea el más corto po­sible y el resultado el más bonito y práctico.

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DETERMINAR LAS NECESIDADES REALES. Fundamental para con­seguir la cocina más adecuada para el que la va a usar. No es lo mismo cocinar a diario que sólo el fin de se­mana. Es el momento de decidir si se quiere una zona de office, si se va a dejar abierta al salón, etc., etc.

DIBUJA UN PLANO CON LA DISTRIBUCIÓN. La co­lo­cación del mobiliario estará determinada por la for­ma del espacio y por los metros disponibles. Mide bien y dibuja el plano con la distribución idónea y marca tomas eléctricas, de agua.... En una cocina alargada y estrecha, lo recomendable es instalar mobiliario sólo en un frente; si es rectangular y amplia, coloca muebles en las dos paredes enfrentadas. Incluso, los muebles superiores puedes po­nerlos hasta el techo, para tener una gran zona de almacenaje; si tiene una planta cuadrada o rectangular, dispón el mobiliario en “L”, o, si los metros lo permiten, en “U”. Una península o una isla es muy útil para rentabilizar el espacio del centro e incluso ganar una zona para comer.

DISTRIBUYE LAS ZONAS SEGÚN LA FUNCIÓN. Ten en cuenta que una cocina bien organizada y funcional debe estar subdividida en tres áreas, que estarán situadas en los vértices de un trián­gulo imaginario, el llamado “triángulo de trabajo”: la zona de lavado, la de cocción y la de almacenaje. De esta manera se facilitan los movimientos y se evitan desplazamientos innecesarios con la consiguiente pérdida de tiempo. Pon superficies de apoyo junto a cada zona, es decir, junto al horno y microondas, una para apoyar las fuentes calientes y también a cada lado del fregadero.

RENUEVA TODAS LAS INSTALACIONES. Aprovecha la reforma de la cocina para poner las instalaciones al día, así te evitarás obras en el futuro. Si las tuberías están en mal estado o tienen más de 25 años, es el momento de renovarlas, también es con­ve­niente que hagas un repaso de la instalación eléctrica.

ELIGE MUEBLES DE GRAN CALIDAD. Es muy importante ya que la cocina tiene mucho desgaste diario y debe durar muchos años. Por este motivo, la estructura de los muebles –puertas, frentes, ar­marios– y las encimeras deben ser resistentes y de calidad. Por ejemplo, la firma Ikea ofrece, a un precio asequible, altos es­tán­dares de calidad en sus sistemas de cocinas Faktum fa­bricadas, tanto la estructura como las baldas interiores, con un tablero de par­tículas de 18 mm de grosor. Ofrecen hasta 25 años de garantía.

DISEÑAR UNA COCINA ERGONÓMICA. Al momento de colocar el mobiliario, ten en cuenta la comodidad. Es más ergonómico no poner los armarios altos a más de 1,40 m del suelo; y pon las encimeras a una altura de entre 85 cm y 90 cm. Para facilitar los desplazamientos, intenta que la distancia entre las diferentes zonas el triángulo de trabajo no sea menos de 2 m ni más de 6 m. Si optas por una isla, dispón que haya 90 cm alrededor, para facilitar bien los movimientos y la apertura de las puertas.

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