Una vivienda de estilo nórdico en Madrid

Una nueva vida: este piso se transformó por completo con una reforma que multiplica sus 90 m² y un interiorismo inspirado en los ambientes más nórdicos.

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"Pensar en la reforma y en el amueblamiento de esta casa simultáneamente tiene muchas ventajas", comentan Sandra y Rebeca, de RdeRoom, el estudio encargado de la transformación de esta vivienda. 

90 metros cuadrados que se aprovechan, los espacios se afinan y la iluminación enriquece. Y una decoración inspirada en el estilo nórdico con piezas básicas, muy cálidas, que no recargan los espacios.

El total white es protagonista. Está presente en todas las estancias de la casa, tanto en las paredes como en piezas concretas del mobiliario y en textiles. Su uso concede luminosidad e, incluso, profundidad. La madera pone la calidez, en su versión más natural, como la mesa de comedor. Sirve de hilo conductor entre los ambientes, como el espejo circular con marco de madera del salón o el tronco en el dormitorio.

Las pinceladas de color discretas y en su justa medida.

Proyecto realizado por RdeRoom.
www.rderoom.es

Fotografías: Lupe Clemente.

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Aprovechar los metros con amplitud

Una deco de estilo nórdico y mucha luminosidad. La reforma de este piso de 90 metros cuadrados, realizada por el estudio RdeRoom, es perfecta. Saca partido a los metros, los dota de luminosidad y soluciones de almacén sin recargar los espacios.

Un salón muy luminoso

El salón cuenta con una gran cantidad de luz natural, que entra por los ventanales. La iluminación es aquí un elementos deco más.

Salón-comedor de estilo nórdico

Con un estilo 100% nórdico, conseguido a través de los muebles, el espacio se divide en dos: salón y comedor. El sofá divide el espacio en dos. Pero además, adosado a una pared, cerca del estar, se ha creado un ligero y discreto rincón de trabajo.

Luz tamizada

Aquí se aprecia la luminosidad que recibe el salón a través de los ventanales. La luz se tamiza a través de estores en color blanco.

Zona de estar

Frente al sofá una bancada corrida en madera como zona de audiovisuales. En lugar de mesa de centro, un par de diseños auxiliares que dejan la zona despejada. Para iluminar las noches junto al sofá, una lámpara de pie.

El comedor

La mesa de comedor es un diseño en roble, de venta en la tienda on line del estudio RdeRoom. Es el modelo Roll, en madera maciza. Alrededor, sillas en color blanco. Es el modelo Lara, también de venta en la misma web.

Suelo al descubierto en continuo

Todo el salón tiene aire escandinavo, muy ligero y despejado. Así se gana en sensación de amplitud. Según las responsables del proyecto "esto te permite ver todo el suelo, un truco que ayuda a que los espacios parezcan más grandes".

Un sofá para delimitar ambientes

El salón se ubica en medio de la planta y delimita los espacios.

Detalles en madera que unifican

Vista desde la zona de estar hacia el comedor. En la pared de la izquierda un bonito espejo circular con el marco en madera. Al fondo la puerta que comunica con el dormitorio principal.

Vista general del salón

Vista general del salón, al fondo el estar y la zona de trabajo y en primer plano el comedor.

Una zona de trabajo trendy

Detalle del rincón de trabajo, creado con un diseño representativo del estilo nórdico, la estantería String. La silla es el modelo Bertoia Diamond.

Una pared para los audiovisuales

El televisor se instala en la pared y deja espacio libre en el mueble, un tablero con patas.

Juego de mesas redondas bajas Noruega en madera y laca blanca, de venta en la tienda de RdeRoom.

Un espejo circular

Reflejado en el espejo, el comedor.

El comedor en detalle

Detalle de la mesa de madera maciza en roble con una lámpara de techo encima.

Desde la entrada a la vivienda

Desde la entrada a la vivienda.

Dos puertas que comunican con el salón

El salón cuenta con dos puertas. La de la izquierda comunica con la entrada a la vivienda. Además, desde ese distribuidor se accede al baño. La puerta de la derecha comunica con un espacio distribuidor que conduce al dormitorio infantil y a la cocina, concebida como un espacio abierto e integrado en el comedor.

Un vano que comunica comedor y cocina

Detalle del amplio vano que comunica con la cocina.

El recibidor

El recibidor. Todo en blanco.

La terraza

Una pequeña terraza acristalada.

Acristalada y luminosa

Aquí la luz lo inunda todo. Cualquier pieza destaca. Un par de sillas y una escalera decorativa bastan para decorar este ambiente. El toque de color ¡tan natural! lo ponen las plantitas.

Cocina abierta al comedor

Vista desde la cocina hacia el comedor. Una de las peticiones de los propietarios era que la cocina quedara integrada en el salón. Sin embargo, por los muros de carga, no era posible abrirla aún más. La solución fue eliminar tabiques y puertas de paso. Los muebles de la cocina se ubican a ambos lados con un ancho pasillo entre ellos.

Revestimientos mezclados

Luminosa, con el blanco como protagonista. Destaca la unidad del suelo en esta estancia salvo por el detalle, a modo de alfombra, de baldosa hidráulica frente a la zona de trabajo. Además de un recurso estético resulta muy funcional para proteger el suelo de salpicaduras de grasa y agua.

En blanco y con capacidad de almacén

El frente de trabajo se ha revestido con el mismo material que la encimera. El tono oscuro concede profundidad. El resto del mobiliario luce en blanco.

Un solo frente de trabajo

Detalle de un amario y a continuación el frente de trabajo de la cocina, que también cuenta con mucha luminosidad.

Vista desde el distribuidor de entrada

Frente al área de trabajo, armarios de almacén.

El dormitorio principal

El dormitorio principal, al que se accede por la puerta que queda junto al comedor, cuenta con los muebles básicos: un gran armario, la cama, el cabecero y un par de troncos de madera a modo de mesillas.

Muy clarito en tonalidades

El dormitorio, aunque pequeño, se ha aprovechado bien sin sensación de agobio. El blanco está presente en paredes, frentes de armario y textiles.

Frente de armario

El armario cuenta con frentes lisos en blanco, sin tiradores, para que pase inadvertido.

Un cabecero que da la nota

El cabecero en azul degradado adquiere protagonismo como única nota de color. Junto a la cama, un tronco de madera de teca a modo de mesilla. Se vende en la tienda on line de RdeRoom, es el modelo Woodie.

Papel pintado en el cabecero

En la pared del cabecero, el papel pintado de árboles Woods, de Cole & Son.

El dormitorio infantil en rosa y blanco

En el dormitorio infantil el color rosa suave dinamiza la estancia. El papel Harlequin, de Ferm Living en blanco y rosa y la mosquitera ponen la nota romántica, sin abandonar el diseño nórdico.

El acceso al dormitorio

Vista de la puerta del dormitorio infantil, que se abre al distribuidor justo entre el comedor y la cocina.

Frente de armarios

En todo un lateral del domritorio, un frente de armarios que soluciona las necesidades de almacén.

Cama con mosquitera

Junto a la cama, con la mosquitera de cabecero, una mesilla original: Componibili, de Kartell.

Habitación al completo

Junto al armario, a continuación de la puerta, un colorido perchero y un espejo.

El cuarto de baño

Los tonos empleados en el cuarto de baño son neutros, discretos y elegantes. El colro gris se usó en la ducha para diferenciar la zona.

Zona de ducha con estantería de obra

Detalle de la ducha con mampara de cristal, ventana al fondo y una estantería de obra.

Un frente de lavabo con capacidad de almacén

En la zona de lavabo, un mueble y un espejo en la pared.

Detalle de los materiales

Detalle de la encimera del mueble del lavabo

Vista desde el baño al salón

El mueble cuenta con gran capacidad de almacén.

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