Una casa relajante en la Costa del Sol

Amplitud, armonía, confort y originalidad definen el interiorismo de este piso envuelto por la cálida luz de la Costa del Sol. Esta casa derrocha personalidad.  

La luz de la Costa del Sol inunda esta vivienda de 100 m², distribuidos en un salón-comedor amplio, cocina, dos dormitorios, dos baños y varias terrazas. La propietaria transformó cada estancia en un ambiente personal y característico, gracias a un mix de piezas originales.

Situado en la localidad de Arroyo de la Miel, Ana Belén Rodríguez hizo de este piso su refugio. Evitaba ese interiorismo en el que según afirma “todo va a juego de forma evidente.” Quería espacios que reflejasen la personalidad de su familia, su pasión por los viajes y por las tendencias. “El mobiliario fue apareciendo poco a poco, pero lo más complicado fue decidir los colores de las paredes. Arriesgué con tonos poco comunes e intensos para contrastar con el blanco roto original de la casa. Lejos de reducir el espacio, aportan una profundidad que hace que todo parezca más grande.” Así se refiere a las pinceladas más vivas, como el verde musgo de la pared del comedor y del recibidor, o los colores que revisten algunos frentes de los dormitorios: gris intenso en el infantil y chocolate en el principal.

Uno de los aspectos que más satisfacción le produce a la propietaria de esta casa es cómo solucionó la decoración del pasillo distribuidor, en forma de L. Bastante expuesto desde el recibidor, Ana Belén reprodujo un mural de árboles, que le cautivó en la tienda Masol Córdoba, y colocó varias golondrinas de cerámica en las paredes y en el techo, como si alzaran el vuelo.

La intención era diseñar espacios que respondieran al estilo de vida de la familia y romper los convencionalismos de los interiores más estáticos. El mobiliario es una mezcla de diseños y estilos, adquirido tanto en tiendas como en mercadillos. Complementos y accesorios se encargan de añadir originalidad a cada uno de los espacios y responden a la máxima de la propietaria: “la casa debe ser un oasis que permita relajarte en cada rincón.”

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Casa abierta al exterior

Las temperaturas moderadas de la zona y la cantidad de horas de sol de las que goza la localidad de Arroyo de la Miel, donde se ubica esta casa, invitan a abrir sus puertas y ventanas. La vivienda cuenta con varios patios, concebidos como una extensión de la casa. La butaca de fibra del patio es de Maisons du Monde.

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Un comedor en el patio

La decoración de los patios se ha cuidado con mobiliario y accesorios, seleccionados especialmente para estos ambientes. En el comedor exterior, mesa redonda extensible, de Ikea. Taburetes, de Toldos Labrador. Lámpara de techo, de Mimub.

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Espacios que se suceden

Esta casa de obra nueva se encuentra integrada en una urbanización que cuenta con jardines y zonas comunes muy agradables, a las que se orientan los patios. En esta imagen se aprecia cómo uno de los porches se prolonga en los jardines privados de la comunidad. Cactus de esparto, de Toldos Labrador. Perro de cerámica, adquirido en la tienda Masol Córdoba.

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Reflejos en el porche de la casa

Biombo con espejos, de la firma Ixia, adquirido en La Mandrágora.

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Un recibidor muy personal

Piezas originales, rescatadas de tiendas y mercadillos, se mezclan con imaginación en todos los rincones. Consola de hierro y panel de la pared, de Thai Natura, en La Mandrágora, como la lámpara, de Ixia, y los flamencos. Cesto de fibra con tapa, de Phineas. Sombrerera antigua de cuero, adquirida en el mercadillo El Reto. 

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Un generoso salón...

Que se abre al patio exterior a través de un gran ventanal. Se distribuye en dos zonas: la de comedor y el estar. Este último goza de un atrevido estilo, en el que cada pieza armoniza con la contigua a pesar de sus diseños variopintos y la mezcla de materiales. Las combinaciones de elementos son una baza: varios espejos sol en la pared y diversas lámparas colgantes agrupadas.

Sofá gris, de Maisons du Monde, y de caña,
de la cestería Toldos Labrador. Mesas: redonda de cemento, de Maisons du Monde; de hierro negro, de Thai Natura, en La Mandrágora; y junto al sofá, de Ikea. Alfombra, de Maisons du Monde. Manta, de Lexington. Cojines con estampado zigzag y de garzas, de Ixia, en La Mandrágora. Piel blanca y negra y lámparas de cobre, en Mimub. Perro, de Masol Córdoba.

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Una pared de soles

Manta de cuadros y cojín de cuero, de Lexington. Cojín de pelo, de Zara Home. Cuencos de estuco de colores, en Mimub. Espejos: de caña, de Kok Maison; sol antiguo, en La Recova; y con bordes dorados, de Ixia, en La Mandrágora.

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Zona de TV y escritorio

Frente a la zona de asientos, la propietaria ideó una ligera composición de almacén, en la que instalar, además, los equipos audiovisuales. Para ello diseñó una sucesión de módulos bajos y abiertos en color blanco. En la esquina, y en este mismo estilo, un mini escritorio con una estantería cúbica.

Muebles, diseñados por Ana Belén Rodríguez y realizados a medida por Raíces con Arte. Cestos cuadrados y cortinas, de Ikea. Suelo laminado (en toda la vivienda salvo en la cocina y baños), de la firma L’Antic Colonial.

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Porche con estilo étnico

A través de la madera y las fibras y de los colores y estampados, los ambientes interiores y exteriores presumen de un agradable aire étnico. Mesa baja y taburetes de cuerda y madera, adquiridos en Maisons du Monde. Trofeo de pared, de la firma PTMD, adquirido en Mimub. 

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Mezclas cromáticas

Muebles adquiridos en tiendas y en mercadillos y expuestos tal cual o personalizados por la propietaria. También presentes los diseños atrevidos, como esta butaca estilo Emmanuelle. 

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La elegancia del verde

La luminosidad y el blanco total de las paredes y las carpinterías invitaron a la propietaria a introducir algunos tonos intensos, como el verde del comedor.

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Un comedor ecléctico

Mesa y lámpara de techo tipo flexo, de Maisons du Monde. Las sillas proceden de allí, salvo la de madera, en La Mandrágora, como el espejo laberinto, de Ixia. Jarras, en La Recova. Alfombra, en Mimub. Aparador, diseñado por Ana Belén Rodríguez y realizado por Raíces con Arte. Jarrón azul, de Zara Home. Lámina letras de oculista, en Mapas y Compañía.

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La cocina

Distribuida en forma de L, se ha equipado con módulos altos y bajos en blanco brillo con tiradores prácticamente invisibles y frentes de disposición vertical. En una esquina, un coqueto rincón de office.

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Muebles de cocina total white

Mesa de madera extensible, de Ikea. Banco de enea, de venta en la cestería Toldos Labrador. Espejo y lámpara negra de hierro, adquiridos en el mercadillo que organiza la Asociación Reto a la Esperanza.

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Un office coqueto y práctico

El poder del blanco... Multiplica la luminosidad del ambiente, genera una agradable sensación de amplitud y realza cualquier detalle decorativo, como los accesorios en tonos intensos. Mobiliario, de la firma Xey. Taburete, de Ikea, pintado por la propietaria. Paños, de Zara Home.

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Pasillo bien decorado

Descubierto en la tienda Masol Córdoba, este mural con árboles y pájaros conquistó a la propietaria, quien vio la manera de dar un valor estético a una zona complicada: el pasillo distribuidor.

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Claves para decorar el cuarto infantil

La cama en altura es la pieza principal en torno a la que se articula la decoración del cuarto infantil. A nivel del suelo, una zona de relax y lectura, que también se utiliza como cama para visitas.

Cama, de Maisons du Monde. Ropa de cama, manta de estrellas y cojín marrón, de Lexington. Cojines en naranja y guirnalda, diseñados por Ana Belén Rodríguez y confeccionados con tela de Designers Guild en La Mandrágora.

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El color está en los detalles

Intensos naranjas y amarillos destacan sobre una base en gris y blanco. Junto a la cama y a modo de mesilla, unas baldas de poco fondo con carteles decorativos. La lámpara de pie ilumina las horas de lectura tanto en la cama como en el espacio a ras de suelo.

Alfombra de dibujos étnicos, de Ixia, en La Mandrágora. Silla infantil Acapulco, de Maisons du Monde. Lámpara de pie blanca, de venta en Ikea. Móvil y postales del intrépido Tintín, en Mapas y Compañía.

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Para niños

 Junto al ventanal, un rinconcito de estudio. Mesa de hierro, de Maisons du Monde. Silla, adquirida en Mimub. Flexo, de Ikea.

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Rincón de juegos al aire libre

Desde el dormitorio infantil se accede a este patio, concebido como rincón de juegos y de estar para los más pequeños de la casa. Silla infantil Acapulco, de venta en Maisons du Monde

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Piezas peculiares

Un color chocolate intenso integra el fantástico y llamativo cabecero en el frente. Destacan las mesillas en azul eléctrico. Cabeceros, customizados por la propietaria y adquiridos en el mercadillo de la Asociación Reto a la Esperanza. Ropa de cama, de Lexington. Cojines de raso, diseño de Ana Belén Rodríguez confeccionados por La Mandrágora. Mesillas, adquiridas en Toldos Labrador y pintadas en azul. Cortinas, de Ikea. Lámpara de techo en cobre, en Mimub.

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Una variedad que cautiva

Mezclar estilos y piezas es en este proyecto un acierto. Con mesura, sin estridencias pero con originalidad, se combinan piezas variopintas que encajan gracias al color. 

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Dormitorio principal

Desde este cuarto se accede a un espacio exterior, que a su vez comunica con el patio principal. La disposición de los tabiques concede intimidad y preserva la vista del interior de la habitación desde los jardines comunes. Alfombras de piel, en Mimub, y de rayas, en Ikea. 

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Adiós a las prisas

Los tonos neutros, tanto en los revestimientos como en los sanitarios, pausan el ritmo. El baño es puro relax. Destaca el frente del lavabo con una encimera volada, que aligera el conjunto. Como solución de almacenaje: una estantería modular en madera.

Toallas, de la firma Lexington. Estantería, adquirida en Mimub. Cestos, de Ikea y Phineas
(el diseño alto). Frascos azules con coral y dispensador de jabón, de venta en Zara Home.

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Plano e ideas de la reforma

- Una paleta de colores sosegadoscomparte protagonismo con detalles más intensos, encargados de dinamizar los neutros para personalizar los ambientes.

- Para reseñar: la buena sintonía creada entre los muebles de estilo y procedencia variada que visten las estancias. Todos los estilos se fusionan para aumentar la calidez.

- Un plus de personalidad: en cada rincón se percibe el carácter viajero de los propietarios, que atesoran detalles muy variados.

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