Una reforma luminosa

La reforma de este piso, de 96 m², permitió llevar la luz natural a zonas antes oscuras con un cambio radical en la distribución. Carpintería de calidad, muebles a medida y revestimientos tienen un papel estelar.

Situado en el madrileño barrio de La Latina, este piso inicia una nueva etapa tras la reforma llevada a cabo por la arquitecta Vanesa García Calvo Rosell. Sus techos altos y elegantes molduras se mantuvieron, pero todo lo demás cambió para conseguir una vivienda moderna y funcional. La distribución se modificó para que la luz que procede de los tres balcones del salón llegara a otras estancias. Por eso, el acceso al salón ahora se realiza a través de dos vanos; no hay puertas. Otra clave para ganar luminosidad fue la creación de una gran sala central que articula toda la casa y separa las zonas comunes de las privadas. Este amplio espacio, que se beneficia de la luz procedente de dos ventanas al patio, integra con asombrosa naturalidad el recibidor, un rincón de trabajo y la cocina. Un mueble único, con un frente de 8 m lineales en blanco, lo hizo posible. Equipado con armarios: para abrigos en el recibidor y estanterías en el rincón de trabajo, también incluye huecos para instalar los electrodomésticos. Además de una distribución óptima y nueva tarima de roble, que ya por sí solos renovaron la casa, la arquitecta dotó a los espacios de muebles y detalles exclusivos y prácticos.

En el comedor, un panel de madera que reviste una pared con su espectacular veta es un fondo sublime para la sillería nórdica y la mesa de cristal. Otras dos ideas geniales fueron un aparador a dos caras en el recibidor, que separa la entrada del rincón de trabajo, y una barra de desayunos en la cocina; ambos, curiosamente, optimizan el espacio en las zonas de paso. También el dormitorio principal incluye varias piezas a medida: un cabecero de madera destacado con un papel japonés, y una pared con listones verticales que marca la separación de la zona de descanso y un vestidor.

En los baños, los revestimientos son los protagonistas. En el principal, el gresite blanco enfatiza el color naranja del cristal que reviste la pared de la bañera, mientras que en el segundo baño, el gresite verde es una ráfaga de frescura total. En ambos, el pavimento utilizado es un mortero autonivelante pintado en gris, que ofrece una superficie continua y una imagen pulcra, un contrapunto perfecto para la cuadrícula formada por las juntas del gresite. En los dos baños se eligió el mismo tipo de lavabo, un diseño moderno y rectangular que, por su purismo resulta nostálgico y evocador; además de espejos de gran formato y sin marco, que crean sensación de amplitud.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Salón

Dos sofás separados por una mesa de cristal escultórica forman la zona de estar, que disfruta de abundante luz natural, matizada por un visillo blanco. El color oscuro de la tapicería armoniza con las originales patas de la mesa, un diseño mítico creado por Isamu Noguchi en los años cuarenta. Sofás, de La Oca. Jarrón, de Diedro. Cojines, de KA International. Lámpara modelo TMA, de Santa & Cole.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Comedor

La pared panelada en roble da calidez y protagonismo a la zona de comedor. Las espectaculares vetas de la madera focalizan la atención y realzan los diseños de las sillas y la lámpara. A la izquierda, las puertas del mueble bar, que ocupa el hueco de un antiguo radiador. Las sillas, creadas en 1950 por Charles & Ray Eames -dos de las figuras más destacadas del diseño del siglo XX- fueron las primeras de fabricación industrial realizadas en plástico.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La zona de asientos

en color negro, se recorta sobre el frente de la librería hecha a medida, en madera de haya. La arquitecta Vanesa García Calvo Rosell diseñó una estantería para la zona de estar, que alberga el televisor en el centro; abajo, un radiador y arriba, un equipo de aire acondicionado tipo split. La pared se ilumina con focos industriales de pared, blancos y con brazo largo, propios del alumbrado exterior utilizado para destacar los escaparates. Radiador Tesi, de Irsap, con un diseño clásico; ideal en reformas. Fotografía de la serie Ashimoto, de César Ordóñez.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Estilo moderno en el comedor

Aún apagada, la lámpara de suspensión destaca en el comedor por su color negro y su pantalla colosal. Este espacio se suma así a la tendencia actual de iluminar con diseños de grandes proporciones los ambientes más destacados de la casa. Lámpara GT8, de Santa & Cole. Jarrones blancos, de Antennae, y candelabro negro, de Habitat. Alfombra, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Recibidor y despacho

El recibidor es un espacio versátil, en el que se creó una zona de trabajo. La clave en la distribución es un aparador exento, a dos caras, que divide la estancia en dos ambientes. Por una cara, es una consola con tres cajones y una puerta abatible, y tiene una trasera que se prolonga en un espejo. En su otra cara, es un mueble auxiliar que ofrece más zona de almacenaje al despacho. Este ambiente, que queda escondido a primera vista desde la entrada gracias al aparador, cuenta con encimera para dos y armarios hechos a medida.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cocina bicolor

Se optó por un rojo brillante para el frente de cocción, equipado con numerosos cajones y gavetas; y por el blanco en la pared opuesta, que concentra la mayoría de los electrodomésticos y armarios. Entre ambos, se situó una práctica barra para desayunos, diseñada por la arquitecta, en roble. Muebles de cocina, de Ikea. Encimera sintética, de Silestone. Campana, de Pando. Cafetera de Delonghi, con cápsulas de Nespresso.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Frente de armarios en la cocina

Lámparas y menaje, de Habitat. Taburetes Onda, de la firma Stua. Ventanas basculantes Hervent, de Gravent, en aluminio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Ambiente más fresco

Con un alicatado en gresite verde, se consiguió crear una sensación total de frescura en este baño. Un lavabo suspendido y de forma rectangular destila modernidad y al mismo tiempo resulta evocador. En contraste con las juntas tan marcadas del gresite, destaca el pavimento de mortero autonivelante y pintura epoxi en gris. Esta mezcla de cemento, arena y aditivos químicos ofrece una superficie continua, sin llagas y refleja la apuesta de la arquitecta por la innovación en los materiales. Gresite, de venta en Azulejos Peña. Lavabo Vero, de la firma Duravit. Radiador-toallero modelo Pareo, de Irsap.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Dormitorio principal

Los tonos naturales son el nexo entre los diferentes materiales empleados en la zona de descanso. Entre ellos destaca el papel japonés que, con su textura, evita una decoración plana y aporta calidez. En contraste, la superficie lisa del cabecero en abedul y, en el suelo, una moqueta de sisal, de nudo fino, que hace más suave la pisada. Cabecero diseñado por la arquitecta Vanesa García Calvo, realizado en contrachapado de abedul. Aplique Tolomeo Micro, de Artemide. Papel japonés, de Villa Victoria. Jarrones, de Diedro. Moqueta de sisal, de KP.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Dormitorio con vestidor

Una pared de madera con listones verticales en hilera separa visualmente la zona de descanso de un vestidor, al que se accede a través de dos puertas correderas. Este diseño y una lámpara con pantalla redonda de fibra de vidrio forman un dueto que aporta singularidad y glamour al dormitorio. Celosía, diseñada por la arquitecta en contrachapado de abedul. Plaid bordado, de Textura. Cojín de seda, de Antennae.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Baño dividido con una pared de cristal

Un vidrio laqueado en naranja rompe la uniformidad cromática del baño y personaliza la decoración. La pared de la bañera se convierte así en punto focal en un ambiente donde predomina el blanco. Una práctica hornacina junto a la bañera y el radiador-toallero muestran que en este espacio todo se planificó al detalle. Bañera Vythos, de Roca. Toallas y geles de baño, de Textura.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cuarto de baño

Una pared de cristal con puerta separa y comunica el frente de lavabo y la zona de baño, compartida por una bañera y una ducha con rociador, reflejada en el espejo. Las paredes alicatadas con gresite y la encimera con zócalo son superficies blancas que, junto al espejo de pared a pared, crean sensación de más amplitud y luminosidad. Lavabo Vero, de Duravit. Gresite, de Azulejos Peña. Plato de ducha, con tarima de madera de Ipe para exteriores, realizada por Mateca. Mampara a medida, de Cristalería Femar. Radiador-toallero modelo Pareo, de Irsap.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
PLANO

La variedad de revestimientos: tarima de madera de roble tratada con aceite, que hace más cálidas las zonas comunes; moqueta de sisal, que suaviza la pisada en el dormitorio; y en los baños, un mortero homogéneo amplía el espacio.

Soluciones de la reforma:
- La continuidad visual lograda con el uso de la chapa de madera, presente, por ejemplo, en los vanos de acceso al salón. Los laterales y el techo se revistieron con este material; un recurso que los realza e integra en el conjunto.
- El mueble de ocho metros lineales diseñado para el espacio central de la casa fue decisivo para conseguir una distribución tan funcional. El recibidor, el escritorio y la cocina se benefician de su gran capacidad de almacenaje.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Reformas