Reforma en un ático de 85 m²

La eliminación del pasillo permitió ampliar el salón. Además se renovaron la cocina y el cuarto de baño y se creó una nueva zona de armarios.

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La zona de estar se decoró en un estilo actual que refleja la personalidad de sus propietarios, una joven pareja.

Está formado por un sofá y un par de butacas de líneas modernas en tonos azules y por dos mesas de wengué diseñadas por la interiorista. Los cojines de terciopelo rojo también son un diseño de Ares Fernández y ponen un vivo toque de color que rompe la monotonía cromática. Sofá y butacas, de Perobell. PLANO >

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Para separar el salón del recibidor, se situó un panel de malla metálica.

Al suprimir el pasillo para ampliar el estar, desde la puerta de entrada se accedía directamente al salón. Con la malla se garantiza cierta intimidad en el estar y, al tiempo, se facilita el paso de la luz natural al recibidor. PLANO >

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Vista de la zona de comedor desde el estar.

Para diferenciar ambos ambientes, se recurrió a dos pavimentos: moqueta de sisal en el estar y piedra en el comedor, unidos por una junta de aluminio. La mesa, las baldas y los taburetes son un diseño de la interiorista. PLANO >

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La interiorista diseñó un mueble versátil

de wengué que se utiliza como mesa en el salón, taburete en el comedor y mesilla en el dormitorio. PLANO >

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En la cocina se reservó un pequeño espacio para una barra de desayunos con un par de taburetes.

Su diseño, con las esquinas redondeadas y una sola pata central, se planificó al detalle para que no dificultara el paso hacia el fondo de la cocina. PLANO >

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Uno de los objetivos de la reforma fue lograr que la cocina resultara funcional.

Por eso se eligieron muebles con puertas lisas y tiradores redondeados que no se enganchan con la ropa. En la zona de trabajo se situó una barra para tener a mano los utensilios de uso diario. La encimera, de Silestone, se prolongó en el frente, ya que al no tener juntas, resulta más fácil de limpiar que los azulejos. Muebles, de Alno. PLANO >

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Para aprovechar al máximo el espacio, en el dormitorio se diseñó un cabecero de pared a pared a base de lamas de madera laqueadas en blanco y, sobre él, se instalaron dos apliques de pared con el brazo articulado.

Así se puede leer en la cama y, a la vez, se mantiene despejada la superficie de las mesillas. Cabecero y ropa de cama, diseñados por la interiorista. PLANO >

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El cuarto de baño se amplió para instalar una bañera que se separó del lavabo con un murete revestido con piedra.

Para no dificultar el paso hacia el inodoro, se colocó un lavabo en esquina, y el toallero y la jabonera de pared se situaron en el murete. PLANO >

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Sobre el inodoro se realizó un pequeño armario empotrado

en madera de abedul teñida de nogal y con puertas correderas de cristal al ácido, diseñado por la interiorista Ares Fernández. En su interior, se almacenan los productos de aseo en cestas. PLANO >

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PLANOS

Las maderas oscuras admiten combinaciones tan atractivas como éstas: Grano de café D 062, Aguacate A 188 y Rosa exótico A 051. Todos, de Valentine.

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