Una vivienda familiar de inspiración nórdica

Grandes dosis de sensibilidad estética han guiado la reforma de este piso; madera y piezas de diseño hacen de él una joya de inspiración nórdica.

Si tuviéramos que ubicar en un mapa esta vivienda, bien podríamos estar tentados de situarla en algún rincón de los países nórdicos. Su interiorismo, basado en el uso de la madera en un tono claro en revestimientos y muebles, y los tonos neutros, recuerda las bases del diseño de estos países. Sin embargo, es en Ciudad Real donde se encuentra este piso rehabilitado por sus propietarios, una pareja de arquitectos, encargados de adaptar su convencional distribución.

La distribución original, compartimentada y estática, evolucionó a estancias abiertas y amplias, que admiten un uso más flexible ya que los propietarios realizan en ocasiones reuniones de trabajo en casa. Los muebles, de líneas limpias y diseñados por ellos mismos, resultan versátiles y se mimetizan con un entorno en madera y blanco.

Cuando la familia aumentó, la casa se transformó de manera gradual por la presencia de los niños. Éstos hicieron de las dobles circulaciones un juego, de la amplitud del pasillo una galería de pintura improvisada y de la mesa móvil, que se integra en la barra de la cocina, una puerta de entrada exclusiva a su tamaño.

Estas soluciones estructurales, que en un principio podían parecer un inconveniente para una familia con niños, resultaron un acierto. La reforma ha potenciado la desbordante personalidad que muestra este piso, donde los detalles singulares hacen los ambientes más vividos.   

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Una combinación perfecta en el salón

La madera de abedul y el blanco de las paredes conforman un tándem perfecto que da paso a la luz. Los ambientes se perciben vivos y dinámicos gracias a los complementos y a la presencia de piezas de diseño, que elevan el interiorismo en la dosis justa. 

Mesa de comedor Il Volo, de Ricardo Blumer, fabricada por Alias Design. Sillas Plastic Chair, de los hermanos Eames, fabricadas por Vitra. Trona, de la firma Stokke.   

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La pared principal

En el salón, una hornacina enmarca el sofá. Aquí se ha utilizado como recurso estructural y enfatiza un cuadro de grandes dimensiones -obra de Mon Montoya-. La base se revistió con un listón de abedul. La moldura del cuadro, los bordes del vano y la repisa de madera crean un juego óptico de líneas rectas y volúmenes.

Sofá, de La Oca. Lámparas: de pared modelo Tolomeo, de Artemide y de techo, en madera, modelo Coderch, distribuido por Vinçon. Alfombra y cojines, de Batavia. Sobre la mesa: ceniceros, de L.A. Studio.

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Un salón para compartir

El recibidor se prolonga en un pasillo que hace de distribuidor hacia las diferentes estancias. Dos de las paredes se pintaron en un intenso color gris azulado, a juego con la alfombra que cubre el suelo. Al fondo, la lámina Vitra Design Museum Collection, con fotos de las míticas sillas de esta firma. En un lateral, una original composición de baldas contorneadas.

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Vista desde la cocina

La sencillez es el criterio que guió la reforma, realizada por Sarabia + García del Castillo arquitectos. Se huye de lo recargado para que la decoración se exprese por sí misma, a través de complementos y mobiliario de diseño.

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Distribuir el espacio

En la reforma se realizaron sustanciales cambios estructurales, para que los ambientes se comunicaran o independizaran según las necesidades. Grandes paneles correderos, vanos abiertos y los tabiques divisorios precisos organizan y distribuyen el espacio. La tarima es de Weitzer Parkett. El tabique que separa el salón de la cocina está revestido con pizarra con barniz de protección.

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Detalles exquisitos

Desde el salón, un frente revestido en pizarra enmarca la cocina, abierta a la estancia como un ambiente más para compartir. El gusto de los propietarios -una pareja de arquitectos- por el diseño y la funcionalidad se aprecia en los detalles, como la mesa extraíble que se integra debajo de la encimera. Es perfecta para comidas rápidas. El mobiliario de la cocina, de la serie Lack, es de Ikea. La encimera está realizada en abedul contrachapado, como la mesa, obra de los arquitectos.

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Baño de luz

La luminosidad se cuela por un ventanal, vestido con un visillo ligero cuya función es únicamente la de tamizar la luz natural.Nada sobra ni falta en un conjunto en perfecta disposición y equilibrio. Lámparas PH 4/3, de la firma Louis Poulsen. Jarrones, de Batavia.

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Lámparas a pares

En esta casa las lámparas de techo cuelgan de dos en dos. Una solución perfecta cuando la mesa es alargada o, simplemente, como recurso estético.

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Espacio personal

Esta expresión cobra sentido más que nunca en el dormitorio, ya que tanto la cama como el cabecero son diseño de los arquitectos, ambos, realizados en abedul. La sencillez refuerza su protagonismo mediante líneas rectas, superficies limpias y complementos y textiles sin ningún artificio. Apliques de pared, de Ikea.  

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Mármol y madera en el cuarto de baño

En el baño, la zona de la ducha está revestida con piezas de mármol Macael de gran formato, que se prolonga en la encimera volada. En ella se acoplan dos lavabos con la grifería empotrada en la pared. Griferías: en la ducha, Element, de Roca, y en los lavabos, Axor Uno, de Hansgrohe. Toallero, de Roca.

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Dormitorio infantil

En el dormitorio infantil, los propietarios han plasmado su sello personal para que se adapte a las necesidades y rutinas de dos niños. La zona de estudio, solucionada con un gran escritorio corrido, se situó debajo de la ventana. Cuna, de Leander.  

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Un dormitorio para compartir

En el frente opuesto a la zona de estudio, las camas, apoyadas en un zócalo de madera que protege la pared. Escritorio y cama blanca, diseño de los arquitectos. Estor enrollable, de Bandalux. Sillas 3103 de Arne Jacobsen, fabricadas por Fritz Hansen. Lámpara de pie de madera con pantalla blanca, modelo TMM, de Miguel Milá, en Santa & Cole.

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Plano y detalles de la reforma

- Se buscó unificar los materiales. El suelo, las puertas e, incluso, muchos de los muebles son de madera de abedul. Gracias al blanco impoluto de las paredes se consigue un derroche de claridad y luminosidad. ¡Máxima amplitud!

- El interiorismo expresa distinción y exclusividad, con muebles originales, diseñados por los arquitectos en madera de abedul, y complementos que son iconos del diseño, principalmente las lámparas.

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