Un piso de estilo clásico chic

La nueva distribución de este piso logró espacios más amplios y luminosos donde los muebles y complementos con reminiscencias de otra época se convierten en protagonistas.

Incluso tras la ardua reforma llevada a cabo en su estructura, este piso aún conserva intacto el encanto del antiguo edificio del Ensanche barcelonés donde se encuentra. Sus propietarios decidieron renovar su imagen con una distribución más actual y práctica, que se adaptara mejor a sus gustos y necesidades, aunque sin renunciar con ello a su esencia histórica y aire señorial, ya que se trata de una vivienda que data de finales del siglo XIX.

Uno de los principales cometidos de la obra fue eliminar gran parte de los tabiques divisorios para conseguir que la luz natural que entra por los siete balcones que rodean la casa inundara la mayoría de las estancias. Con este cambio se pretendía obtener, además, un espacio abierto, diáfano, de amplias dimensiones, en el que, como si se tratara de un auténtico loft, ubicar los ambientes comunes con una continuidad visual. El salón, con la zona de estar situada en un extremo y orientada hacia una fabulosa chimenea de mármol italiano, y el comedor, junto a un tabique sin cerrar, que se encarga de separarlo parcialmente de la cocina. Únicamente los dormitorios y sus cuartos de baño se han independizado del resto para lograr mayor intimidad. Los dueños también quisieron eliminar el falso techo para dejar a la vista un forjado de viguetas de hierro y ladrillo que otorga al piso un aire industrial. Por otra parte, paredes y techos se pintaron de blanco para potenciar la luminosidad y se dio calidez al suelo, con un parqué de madera clara, a la antigua, con las tablas de madera dispuestas en espiga. En cuanto a la decoración, destaca el estilo ecléctico, con algunas pinceladas bohemias.

Y es que la afición de los propietarios por rastrear en brocantes de Barcelona y Francia se refleja en toda la vivienda. Los muebles antiguos y restaurados de procedencias muy diversas hacen exclusivo cualquier rincón. Un armario que en otro tiempo acogía medicamentos de una antigua botica y sillas procedentes de palacetes, entre otros, ocupan un destacado puesto en esta casa. Por último, las tapicerías en blanco y algunas piezas, como las mesas de centro, consiguen fundirse con la claridad de los paramentos que enmarcan las estancias.

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Salón diáfano

En el salón, más amplio y luminoso después de eliminar tabiques, se crearon tres ambientes: estar, rincón de lectura y comedor. Al fondo, un gran vano los comunica con la cocina. Varias lámparas y muebles auxiliares adquiridos en almonedas y anticuarios son clave para dar un aire señorial a la estancia. Sobre la mesa de alas, lámpara con pie de piedra recuperado de una balaustrada, de Otranto.

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Zona de estar

Está organizada en torno a una chimenea antigua de mármol italiano; entre los muebles y complementos clásicos destaca una pareja de mesas de centro, depurada y ultrabrillante, que fue diseñada por los propietarios. Butaca, de Carina Casanovas, con mantas de Zara Home.

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Muebles con clase

La amplitud del salón permitió encontrar un lugar propio para los numerosos muebles auxiliares que, durante años, fueron adquiriendo los dueños. Son piezas con marcado estilo clásico, que armonizan con lámparas y jarrones, y que, en muchas ocasiones se convierten en la clave para delimitar los ambientes; así sucede en este caso con la consola situada detrás de uno de los sofás. Consola, de Toca Fusta.

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Salón en dos zonas

La distribución de la casa se revela como un acierto en esta imagen, en la que se comprueba que el mobiliario de cocina no se ve desde ningún punto del salón. Desde el rincón de lectura, tan sólo se aprecia un aparador blanco. La prolongación del parqué de madera, la sucesión de balcones y las paredes blancas potencian la continuidad espacial. En primer plano, butaca Luis XVI, adquirida en un viaje de los dueños a París.

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Comedor personalizado

En el comedor, una lámpara de araña ilumina la mesa, realizada por los dueños con tableros de obra de madera maciza. La idea de combinar cuatro sillas tapizadas en cuero, que adquirieron en un viaje, con otras dos actuales, muestra que la fusión de estilos enriquece la decoración. Lámpara de cristal tallado, de Otranto. Candelabros de plata, de Toca Fusta. En el tabique que separa el comedor y la cocina, obras de Enrique Brinkmann.

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Cocina abierta al comedor

En la cocina, para respetar la circulación desde el salón y aprovechar la luz natural, la zona de trabajo se distribuyó en una L abierta al balcón.

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Barra para desayunos

Para optimizar el espacio, se adosó a la pared que quedaba libre un módulo que se utiliza para desayunos.

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Cocina en tonos blancos

El fregadero de mármol gris y la grifería empotrada en la pared evocan otros tiempos de la casa. Campana, de Pando. Horno y frigorífico, de la firma Smeg.

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Dormitorio en tonos naturales

La sensación de paz y calma que transmite el dormitorio se logró recurriendo a la armonía cromática entre la ropa de cama, en beis y blanco, y los revestimientos: paredes blancas y parqué. Abajo, un escritorio de madera envejecida y una lámpara dorada son un dúo vintage con encanto.

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Muebles recuperados

Un armario-zapatero, empotrado en la pared, y una vitrina, con escalera, rescatada de una farmacia antigua amplian la capacidad de almacén en el dormitorio. Junto a la cama, se creó una composición ecléctica con una cómoda imperio, una lámpara americana de los años cincuenta y una fotografía de Peter Beard. Zapatero y vitrina, se adquirieron en Otranto. Butaca, en María Lladó.

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Dormitorio con baño

El frente de lavabo queda a la vista desde la zona de descanso, aunque gracias a la distribución del dormitorio, permanece en un segundo plano. Delante de la cama, un espejo de grandes dimensiones con marco y copete dorados amplía visualmente el espacio.

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Zona de lavabos

Una imagen del rincón donde se ha ubicado el mueble de lavabo, con una encimera y balda de pared a pared. En él destacan la elegancia de los mármoles. Lavamanos, grifería y friso de mármol, adquiridos en Otranto. Cestas de mimbre, de Habitat.

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