Una casa ibicenca con una decoración sosegada

El impresionante enclave donde se halla esta casa ibicenca, concebida para las vacaciones familiares, transmite buenas vibraciones e inspira una decoración sosegada, basada en materiales autóctonos.

La riqueza natural y la indescriptible belleza del entorno simplificó mucho el planteamiento decorativo de esta casa ibicenca ubicada en pleno Parque Natural de las Salinas. Rodeada de una flora exclusiva de la zona —debido en parte al clima y a la constante presencia de la sal— la casa emerge encalada y sencilla entre la frondosa vegetación en un claro afán de mimetizarse con el idílico paisaje que la rodea. Concebida principalmente para el descanso estival de la familia al completo, la vivienda, inspirada en la arquitectura tradicional balear, exhibe zonas exteriores ideadas y organizadas como espacio de reunión al aire libre; todo un acierto durante los cálidos meses de verano.

El concepto decorativo del interior destaca por su marcado carácter funcional, fresco y, por encima de todo, muy acogedor. Sin artificios ni contrastes de color, triunfa un interiorismo basado en el barro, la madera, las fibras naturales y las telas blancas de algodón en la constante búsqueda del descanso. La distribución de la casa es, así mismo, sencilla y práctica, con ausencia de recovecos y un corto pasillo, en la intención de lograr espacios cómodos que no dieran trabajo, fáciles de mantener en orden. En este sentido se creó un amplio ambiente que engloba todas las zonas comunes con una sencillez natural muy bien pensada.

La ubicación privilegiada de la casa y las maravillosas vistas al mar potenciaron una decoración sin pretensiones también en los dormitorios. En ellos destacan los materiales nobles, las telas blancas de algodón y los objetos sencillos como medio para mantener la conexión con el exterior sin distracciones. El recurso de los muebles de obra encalados, tan típicos de las Pitiusas, garantizó la amplitud visual en los dormitorios —donde se realizaron armarios de obra con cortinas a modo de puerta— y en el único cuarto de baño de la casa, con un mueble de obra bajo el lavabo absolutamente integrado.

CLAVES DEL ESTILO 
- El empleo de los mismos materiales e idénticos acabados fue vital para integrar en un mismo espacio la zona de estar, el comedor y la cocina. Además, la elección del blanco como protagonista en paredes, techos y frentes de electrodomésticos permitió refrescar el ambiente y unificar las diferentes piezas y complementos.
- La cocina abierta supuso un acierto que, visualmente, amplía el espacio. Su decoración, basada en los accesorios de menaje y piezas artesanales, como las cestas, se convierte en un complemento al mobiliario general. Su ubicación conecta la casa con su entorno y garantiza la presencia de la naturaleza.

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Reunión de exterior

Aunque la estructura original de la casa ya contaba con un porche junto a la entrada, la zona de sombra se amplió gracias a una estructura de madera y cañizo y a la prolongación del suelo de cemento pulido. El clima templado de la zona permite disfrutar largas temporadas de este salón al aire libre.

Cojines, de Lapety. Las sillas y la mesa de forja son de anticuario.

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De puertas afuera

La organización de la casa y el jardín apuestan en todo momento por la plena conexión con la naturaleza, de ahí la conservación de la vegetación autóctona. En sintonía con esta idea, la cerca que delimita la vivienda, así como la puerta de entrada, se mimetizan por completo con el entorno integrando el bello paisaje en la parcela.

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Espacios al aire libre

Para transformar un ambiente en el jardín en un verdadero salón se debe decorar y organizar como si se tratara del propio interior: sofás en ángulo confortables, una mesa de centro amplia, almohadones y plaids coordinados y detalles decorativos.

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Adornos naturales

La cercanía del mar y de la propia naturaleza hace inevitable el uso de algunos de sus recursos como detalles decorativos; conchas, troncos o
la arena de la playa enriquecen el espacio.

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Interiores calmados

La zona de estar destaca por su acertada sencillez gracias a una decoración basada en el blanco y la madera. El toque vintage lo ponen las sillas metálicas envejecidas.

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En equilibrio constante

Muebles y detalles tan dispares como decorativos se complementan a la perfección aun luciendo diferentes acabados. Nada va a juego ni coordinado, pero todo encaja de maravilla en el mismo espacio. La continuidad del suelo de barro hacia el porche propicia la comunicación con el exterior.

Mesa de centro, banqueta y taburete en forma de escalera, de Carina  Casanovas. Alfombra y, sobre la mesa, lebrillos realizados a mano; todo, de Lapety.

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¡Qué armonía!

Como complementos, en este interiorismo sencillo, triunfan las fibras vegetales, tan típicas de la isla, y la presencia de una gran alfombra a rayas rojas como único detalle de color.

Alfombra y lebrillos, de Lapety. Mesa de centro, candelabro con sombreros y banqueta, de Carina Casanovas

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Detalles con sello personal

Collares, sombreros, fulares... tus complementos o prendas más preciadas pueden aportar  ese aire tuyo tan peculiar y necesario para completar tu casa. ¡Apuesta por ellos! En esta toma se aprecia la importante presencia de materiales naturales, una característica que difumina las fronteras con el exterior.

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Muebles funcionales

Son perfectos para una segunda vivienda y, mejor aún, si cumplen con una doble función. Es muy acertada, por ejemplo, la idea de este taburete escalera de madera a modo de pequeña librería.

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Sencillez

La sencillez es un plus en este proyecto. La comodidad no está reñida.
Aparador adquirido en un anticuario de la isla. Sobre él, obra de Tàpies. Cesto de fibra, de Lapety. Mesa de centro, de Carina Casanovas.

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Todo a la vista

Los propios complementos y accesorios tanto de la cocina como del comedor o la zona de estar se mantuvieron a la vista convirtiéndolos en elementos decorativos y funcionales a un tiempo.

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Perfecto

Con la luz natural, las vistas al exterior y con todo el tiempo por delante para disfrutar. Solo observar esta toma del estar relaja.

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Cocina integrada

La sencillez de las recetas veraniegas inspiró esta cocina tan coqueta como reducida, más que suficiente para comidas refrescantes y cenas con amigos. Unas baldas de madera natural consiguen más espacio de almacén para menaje y accesorios.
La mesa es antigua y las sillas se adquirieron en una feria de anticuarios. El comedor delimita y favorece la transición entre los ambientes. En los estantes, cestas y piezas de barro, de Lapety.

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Reflejos de metal

La calidez de los muebles de madera maciza natural se complementa de maravilla con piezas metálicas de acabado envejecido; en este caso, unas sillas de anticuario son el recurso ideal para refrescar el ambiente en su punto justo.

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Dormitorio personal y sosegado

Pequeños detalles atemporales imprimen carácter al dormitorio principal; una lámpara colgante de forja y cristal, vaporosas cortinas de lino o un plaid de aire exótico son algunas de las piezas que definen el espacio.

Cortinas antiguas procedentes de una herencia familiar. Banqueta de madera, de Carina Casanovas.

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Noches en blanco

La sencillez decorativa es la constante en el dormitorio principal, donde se apostó por el blanco absolutamente para todo. Ni siquiera el armario rompe con esta tendencia, ya que se trata de un modelo de obra encalado. Es un recurso que potencia la luz natural y la sensación de amplitud.

Lámpara flor, de Lapety. La mesilla procede de Carina Casanovas.

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Colores siempre suaves

La elección de una gama cromática determinada en la decoración afecta por igual a los cuadros que adornan la casa, de ahí que en este caso se optase por óleos en tonos tierra, decorativos y sosegados.

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Bien aprovechado

Debido a las reducidas dimensiones del único cuarto de baño de la casa, se optó por la presencia de muebles de obra encalados que, al estar pintados igual que la pared, se integran mejor que los modelos exentos.

Banqueta, de Carina Casanovas. Toallas de hilo, de Lapety.

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Plano de distribución

De planta alargada, esta vivienda cuando con un espacio común -con estar, comedor y cocina-, dos dormitorios independeitnes y un cuarto de baño.

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