Una casa con alma rústica

Reformada para lograr una distribución actual, esta casa aún mantiene la esencia del estilo rústico. Ahora, con muebles de ayer, estampados en chintz y detalles con encanto, sus interiores adquieren un aire más romántico.

Hace diez años la decoradora Tara Flanagan compró esta casa, que le parecía encantadora, en la localidad gerundense de Begur. Y ahora, después de reformarla junto al interiorista Josep Curanta, se lo parece aún más. Quiso cambiarla porque no encontraba nada práctica su distribución, ya que al espacio común, que estaba en la planta baja, le faltaba luz, especialmente en la cocina y el comedor, y no tenía vistas al pueblo.

Además, al jardín se accedía a través de los dormitorios de la segunda planta y resultaba extraño disfrutar de la zona exterior y de las mejores vistas de Begur únicamente desde el área privada de la vivienda. Así que durante años Tara soñó con darle un vuelco a la casa; algo que, finalmente, pudo hacer después de vender su piso de Londres.

Tras la reforma la distribución quedó así: en la planta baja se proyectaron un recibidor, dos suites con baño que, en verano son muy frescas, y las escaleras que conducen a la planta superior. En ésta, donde antes había una suite, ahora hay un espacio diáfano que acoge salón, comedor y cocina, con acceso al jardín por una fachada y vistas al pueblo por otra. En esta planta, además, se mantienen dos dormitorios y un baño. De este modo, el espacio común se abre al exterior, la circulación es fluida y la luz natural fluye sin encontrar ningún obstáculo.

La decoración de los interiores armoniza con los revestimientos de marcado estilo rústico de la vivienda. Especial valor decorativo tienen el techo de viga vista pintado en blanco y las paredes con textura. Los complementos vintage despliegan todo su encanto en compañía de una selección de muebles antiguos, adquiridos en el market de Golborne Road de Londres, y en Mercantic, ubicado en Sant Cugat del Vallés.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una casa con estilo country floral

El techo con viguería vista, pintado en blanco como las paredes, y el solado de terracota enmarcan una zona de estar que, aunque conserva la sencillez del estilo rústico, gana femineidad con cojines florales y pinceladas en rosas.

Sofá Ektorp, de Ikea. Chaise longue, del mercado de antigüedades de Golborne Road, en Londres. Cojines, de Lu Ink y Filocolore, de esta última tienda también procede el plaid. Cesto con grecas, de La Maison. Alfombra, de Gra. Decoradora, Tara Flanagan.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Composición de espejos vintage

Varios espejos de origen y época diversas, que la familia de la propietaria ha ido coleccionando, forman una composición dinámica y personal en este rincón del salón.

Butacas, de Mercantic, mercado permanente de muebles y objetos antiguos de Sant Cugat del Vallés, en Barcelona. Cojín con flores y cesto, de Lu Ink. Estufa, de Barbacoas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una chaise longue muy chic

Brazos en voluta y un cuero tachonado que muestra el desgaste por el paso del tiempo, esta chaise longue, adquirida en Golborne Road Market, es una pieza clave en el salón.

Los cojines: con flores, de Lu Ink, y con topos,
de Filocolore, añaden un aire country y femenino.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Muebles antiguos de un market en Londres

Las sillas, con respaldo en forma de escudo, y la mesa, en un delicado tono verde, se adquirieron en Golborne Road, un célebre mercado de antigüedades de la city. A destacar, la mezcla de texturas.

Sobre la mesa, piezas, de India & Pacific, y tela, de La Maison. Junto al sofá, lámpara, de Cado. En la pared: obra, de Craig Staff y grabados, de Barry Flanagan.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Menaje chic y con estilo

Cupcakes, macarons... Junto a la repostería delicatessen, las magdalenas caseras también se merecen una presentación elegante.

Piezas de cristal, de India & Pacific. Tela, de La Maison.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una escalera comunica la cocina con la planta de arriba

Su ubicación no condiciona la distribución de la planta baja y su diseño, tan depurado que aligera su peso visual, no recarga el espacio. Un plus, con su estructura de acero lacado y los peldaños de madera, se integra en la estética del proyecto.

Reforma de la casa y diseño, de Tara Flanagan y Josep Curanta.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una cocina con tradición

Fiel a la esencia del estilo rústico, el mobiliario de la cocina es de obra. Se distribuye en L para hacer más fluida la circulación en esta zona de paso y acceso al jardín. Su espacio se optimiza con una mesa alta de madera, multiuso, y un frente de armarios con gran capacidad de almacenaje.

Taburetes retro, de Mercantic. Vajilla, de India & Pacific.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La cocina, con vistas al jardín

En lugar de azulejo rústico, la encimera de obra se prolonga en la pared para protegerla de salpicaduras. El ambiente queda así más homogéneo.

Un acierto más, instalar una ventana panorámica para disfrutar al máximo de las vistas al jardín.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una báscula de cocina con mucho encanto

Años 30, años 40..., esta báscula de la marca suiza Lyssex sigue pesando con exactitud. En mercadillos, almonedas e Internet encontrarás modelos similares, ¡un detalle retro ideal para la cocina!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Jardín con dos alturas: Zona de estar

La pendiente del terreno condicionó la distribución del exterior. En el nivel inferior se colocó una encantadora zona de estar con una pequeña piscina.

Sillas, de Little House. Bolso, de La Maison. Tumbona, de India & Pacific. Mesa de centro, de Merc & Cia. Alfombra, de Gra.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La zona de piscina

En el solárium se proyectó una pequeña piscina para refrescarse en cuanto llega el buen tiempo. En verano, es un ambiente más del salón diáfano, por su acceso directo desde la cocina.

Tumbona y cojín, de India & Pacific.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un comedor para el verano

En el nivel superior del jardín se ubicó el comedor sobre césped.

A la izquierda, comedor, de Little House. Mantel,
de Filocolore. Individuales, de Cado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Detalles decorativos frescos

Las flores ponen el toque fresh que necesita una mesa al aire libre. Improvisa un arreglo floral sencillo con un recipiente como éste, un cesto,
de La Maison. Individuales, de Cado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un dormitorio infantil en madera natural

La litera de madera de pino y el conjunto de mesa y sillas infantiles tan retro, que evoca el estilo del mobiliario escolar, destilan sencillez. El contrapunto, ráfagas multicolor en los textiles y la lámpara logran que el ambiente adquiera un aire más festivo.

Litera, de Expo Mobi. Colchas, cojines, guirnalda, alfombra y zapatillas, de Filocolore. Tela de los visillos, de Ikea. Lámpara de techo, y mesa con sillas, de Mercantic, mercado permanente de antigüedades.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El dormitorio principal, soft y romántico

El chintz floral imprime un aire más femenino a esta suite en blanco, decorada con mobiliario retro de estilo rústico. El plus de calidez, las alfombras de fibra natural sobre la terracota.

Mesilla, armario, chaise longue y banco se adquirieron en Mercantic. Funda nórdica y manta rosa, de La Maison. Cojines, de La Maison y Lu Ink, excepto el de corazón, que es de Filocolore. Alfombras, de Gra.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Chimenea antigua en el dormitorio

Un rincón acogedor junto a la chimenea precede al cuarto de baño.

Junto a la chimenea, mesa auxiliar y lámpara de techo, del mercado de Golborne Road.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El cuarto de baño

Un espacio rústico, con ducha de obra, que resulta acogedor pintado en un ocre muy claro.

Ménsula recuperada con cajón, restaurada por Tara Flanagan.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Baños con estilo

Clásicos en los baños de otros tiempos, la bañera exenta con grifería mural y un espejo de gran formato son piezas claves que evocan ese estilo vintage. Próximos a ellos, la estantería blanca y el cesto para toallas resultan muy prácticos.

Espejo, bañera y estantería auxiliar, recuperados y restaurados por Tara Flanagan.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Plano e ideas de la reforma

Cómo renovar el estilo rústico

- La esencia se conserva gracias a los elementos originales, como el techo con viguería vista, que se pintó en blanco para que propague la luz natural y amplíe visualmente el espacio.

- Las ventanas con cuarterones se sustituyen por otras panorámicas; la fusión con el exterior permite renovar los interiores.

- Paredes blancas y en tonos ocres son las clásicas; pero destacar alguna en azul, verde, malva, o incluso rosa, dará un aire fresco y actual a la decoración.

- Un plus, diseñar una nueva escalera, volada y depurada, que se convierta en punto focal. Ubicada en el lugar óptimo, hará más fluida la circulación.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casas