Un ático de 100 M² con altillo

La estructura de estilo clásico contrasta con una decoración actual en este magnífico ático, ubicado en el barrio alto de Barcelona.

Unas impresionantes vistas sobre Barcelona y el Tibidabo, luz natural a raudales durante todo el día y una privilegiada ubicación en el barrio alto de la ciudad, son razones suficientes para que una vivienda encandile a primera vista a cualquier urbanita. Por si fuera poco, la original distribución de este ático hace el resto. Con 100 m2 de superficie cuenta, además, con un pequeño altillo de unos 20 metros; totalmente abierto al salón, ideal para ubicar una zona de trabajo, de descanso, de lectura o donde relajarse escuchando música. Junto a todas estas cualidades destaca una estructura muy atractiva, con vigas vistas en los techos, amplios balcones con puertas acristaladas en todas las habitaciones y una preciosa tarima de madera en toda la vivienda. En contraste con estos elementos arquitectónicos, típicos del siglo XIX, destacan notas mucho más actuales, e incluso, de aspecto industrial, como la escalera que comunica el salón con el altillo, muy empinada y realizada en metal pintado en blanco. Se completó con una barandilla del mismo estilo, que se combinó con peldaños y pasamanos de madera, para que no resultara tan fría. En cuanto a la decoración, la idea principal fue crear espacios abiertos, ligeros y con los muebles imprescindibles donde predominan los tonos neutros en paredes y tapicerías.

La madera es una de las protagonistas en la decoración tanto en las mesas —de centro y de comedor— como en los armarios de la cocina y del dormitorio, decorados con cuarterones de cristal al ácido. En el cuarto de baño, dividido en dos espacios, también se eligió la madera para la encimera, hecha a medida, y el marco del espejo. Una vez conseguida esta atmósfera tan sosegada y relajante, se procedió a introducir diversos toques de color. Unos almohadones vistosos en el dormitorio, otros en el estar, una alfombra con un vivo color berenjena. Los cuadros, muchos de ellos abstractos, y las fotografías en blanco y negro ponen el punto final a esta vivienda tan personal que, como suele ocurrir a menudo, es un fiel reflejo de sus habitantes. 

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El altillo, abierto al salón, se delimitó con una barandilla muy ligera con el fin de integrarlo totalmente en el estar.

Además, se mantuvo el mismo estilo decorativo que en el resto de la vivienda. Butaca tapizada en color crudo; puf de lino y mesa auxiliar con patas de tijera. Todo, de Santa & Cole. Las mesas de centro, de madera, fueron diseñadas por el propietario de la vivienda.

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La pintura y las tapicerías en color crema contrastan con la tarima y las mesas realizadas en madera oscura.

Mesas de centro diseñadas por el propietario. Cuadro en The Mumbay and Company. Alfombra en India & Pacific. Cojines, de Habitat.

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El comedor se ubicó en la zona de paso a las habitaciones, por eso se optó por una mesa estrecha, que no obstaculizara el paso.

Mesa de madera adquirida en el anticuario Francesc Sague. Sillas tapizadas en lino en India & Pacific. 

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La cocina se amuebló con armarios laminados que imitan el acabado de la madera.

El resultado es igual de cálido y se limpian mejor. Aún así, para que no resultase muy oscura, se colocaron revestimientos en tonos muy claros y electrodomésticos de acero inoxidable. Cocina realizada a medida por un carpintero. Electrodomésticos, Teka y paño de cocina, de Textura. 

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La solución.

La escalera, de hierro y con peldaños de madera volados, se diseñó con un solo pasamanos para dar aún más ligereza visual a toda su estructura. 

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Conseguir un espacio amplio y despejado era primordial en el dormitorio.

Por eso, se prescindió de muebles de grandes dimensiones. En su lugar se optó por un cabecero de hierro pintado en blanco y unas mesillas plegables muy ligeras. Cabecero de Francesc Sague. Mesillas, de Pilma. Ropa de cama, de Habitat. 

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Buena idea.

Al disponer de pocos metros en el cuarto baño, se aprovechó el pequeño distribuidor del dormitorio para ubicar el lavabo. Así no resulta tan agobiante. 

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El armario del dormitorio principal se realizó de madera con el fin de introducir una nota cálida en la habitación.

Las puertas se aligeraron con cuarterones de cristal al ácido. Lavabo de la firma Roca. Complementos del cuarto de baño de Bath Time. Ropa de cama de India & Pacific y Habitat.

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PLANO

3 tonos cálidos: Una base en color crudo requiere notas de vivos colores. Aquí se combinó el beis PL.015 con complementos en el naranja A0.99 y el fresa B.045. Todos de la firma Valentine.

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