Un ático de 54 m² con terraza

Una paleta de color en tonos neutros y muebles en acabados claros son las señas de identidad de este ático, decorado para disfrutar del mar todo el año.

Su ubicación privilegiada —en la costa gaditana— su condición de ático —con una gran terraza y amplios ventanales— y su distribución funcional hicieron que sus actuales propietarios se animaran a comprar este piso nada más verlo. Una vez lo hubieron adquirido, transformarlo en una vivienda atractiva y acogedora para todas las épocas del año fue un éxito más del equipo de interioristas de la tienda de decoración El Baúl.

El primer paso fue estudiar qué tipo de revestimientos eran los más adecuados para la casa. Tenían que ser materiales que multiplicaran la luz, pero que no resultaran asfixiantes en verano ni fríos los días más crudos del invierno. La solución fue elegir una paleta de colores neutros en la misma gama: el suelo se pavimentó con mármol crema y las paredes se pintaron a tono. Además, así no había cortes visuales y los espacios parecían más amplios. Sin embargo, en el dormitorio principal se creó un ambiente más íntimo al revestir las paredes en un tono añil. La selección de los muebles respondió a los mismos criterios: diseños cómodos en tapicerías y acabados claros. Sobre este fondo neutro, el color y las texturas de los complementos —como las galletas que hacen más confortables las sillas de forja del comedor o la seda rústica de los cojines del salón— se convirtieron en los auténticos protagonistas decorativos.

Las ventanas también fueron motivo de estudio. Convenía matizar el intenso sol del verano, pero con un tejido que no impidiera el paso de la luz y que resultara acogedor en invierno. Por eso se vistieron con unos visillos de algodón, muy ligeros, pero largos para que la abundancia de tela potenciara la sensación de calidez. La decoración de la zona exterior también se cuidó mucho: en la terraza se organizó una cómoda zona de estar con muebles de madera tropical que permiten disfrutar de agradables comidas y desayunos al aire libre durante todo el año. 

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El salón

se organizó alrededor de una mesa de hierro patinado en gris. El sofá con chaise-longue se tapizó en una chenilla a tono. Mesa y lámpara, todo, de El Baúl. 

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La zona de estar

se delimitó visualmente con una alfombra y un puf. Los cojines de colores vivos alegran el ambiente. Alfombra de KP, en Cuarto Color. Puf y cojines, de El Baúl. 

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Para conseguir que el salón pareciera más amplio

se buscó un color claro que uniformara el ambiente. El suelo se eligió de mármol marfil y la pared se pintó en el mismo tono para prolongar la perspectiva. Los muebles y tapicerías claros potencian más este efecto. 

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El comedor

se situó junto al ventanal, cerca de la zona de estar. Se amuebló con una mesa redonda y cuatro sillas de hierro patinado en blanco. Para que los asientos fueran más confortables, se completaron con unas galletas de rayas de colores. Conjunto de mesa y sillas, cuadro y cortinas, de El Baúl. 

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La cocina

se amuebló con armarios laminados en madera. Junto a la ventana se situó una mesa para comer a diario que, además, es útil como superficie de trabajo. Mesa en Casagrande. Sillas, de Ikea. 

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El recibidor

Se decoró con una consola de estructura muy ligera y con poco fondo, para no dificultar el paso hacia el salón-comedor. 

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En la terraza

se creó una agradable zona de estar con muebles de madera tropical, que resisten bien la humedad y el calor gaditanos. Muebles, de Leroy Merlin. Cojines, velas y jarrón, de Casagrande. 

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En el dormitorio,

el cabecero se eligió de madera laqueada en color marfil. Encima se colgó un tríptico de flores, más ligero que un solo cuadro voluminoso. De El Baúl: cabecero, mesilla y lámpara. 

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El dormitorio

se pintó en un tono añil muy suave. Para que resultara luminoso, la ventana se vistió con unos visillos de un ligero voile de algodón. El retranqueo se aprovechó para situar una cómoda que completa el espacio de almacén. De El Baúl: cómoda, cuadro, visillos y butí. 

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Cuarto de baño

Se revistió con piezas de mármol y con estuco en color terracota. Las griferías y los complementos evocan los diseños de antaño 

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Ideas decorativas

En la decoración de esta casa se usaron complementos en tonos vivos para animar un ambiente monocolor.

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