Una casa unifamiliar en blanco con pinceladas de color

Diseños de ayer y hoy combinados con paredes blancas y con estratégicos toques de color; una fórmula magistral que en esta casa familiar dota a los ambientes de un estilo único. Y pensar que la primera vez que sus dueños la vieron, no les gustó nada…

La primera vez que la interiorista y diseñadora suiza Annick Petersen y su marido visitaron la que hoy es su casa, no les gustó nada. Recuerdan que era un día gris, y que fue un comercial de una agencia inmobiliaria quien se la mostró, porque los propietarios no estaban; les pareció deprimente. Sin embargo, volvieron tres meses más tarde, el sol brillaba y los antiguos propietarios les descubrieron con entusiasmo cada uno de sus rincones. Inmediatamente decidieron comprarla. Su jardín era perfecto, por la luz que proporcionaba a la casa, y también para sus hijos pequeños. Además, tras modificar la distribución en la planta baja, la vivienda se ajusta totalmente a sus necesidades.

Ensancharon el recibidor y el inicio de la escalera, eliminaron el tabique que separaba la zona de estar y el comedor, y convirtieron esa estancia en un salón con dos ambientes. El objetivo era asegurarse espacios más amplios, diáfanos, para que la luz natural inundara todo, y desterrar para siempre la sensación de tristeza que les invadió el primer día. También ampliaron la cocina, a costa del jardín, y diseñaron una cubierta inclinada, móvil y con puertas acristaladas para ubicar un comedor familiar, con abundante luminosidad y acceso directo al exterior. En cuanto a la decoración, el blanco es para Annick sinónimo de frescura y estilo; por eso, es el dominante en su casa, aunque en combinación con detalles de color. En su versión pura resplandece en paredes, cortinas, lámparas, muebles… acompañado de sutiles pinceladas de rojo, naranja, fresa o ciruela, azul marino, gris, incluso, negro.

Los ambientes tienen un encanto especial, son familiares y, al mismo tiempo, sofisticados. Los muebles, modernos, son una mezcla de los prototipos de los diseños que Annick comercializa en su estudio, Alp, y de piezas con valor sentimental para la familia; como el sillón Burbuja transparente, un regalo de su marido, que parece levitar junto al mirador; una butaca clásica heredada y retapizada en azul; o el aparador de sus abuelos, en nogal, actualizado en blanco, que separa la cocina y el comedor. A destacar por su elegancia, las arañas de Murano —adquiridas en un viaje a Venecia— y que decoran el salón, los dormitorios e, incluso, el baño.

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Fusión de estilos en el salón

En esta zona de estar se combinan un sillón clásico y un sofá actual; dos mesitas y alfombra circulares con una librería de cuadrícula, lámparas escultóricas... todos componen un ambiente dinámico, elegante y con máximo interés visual. Sofá Charles, de B&B Italia. Cojines, mesas y alfombra, de Alp. Lámpara de pie Arco, de Flos. En la pared del sofá, mural Algue, de Vitra.

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Ambientes chic

La decoración en blanco, con pinceladas en rojo y negro, y diseños tan glamurosos como la araña de cristal de Murano o el sillón burbuja transparente, convierten el salón en un ambiente más exclusivo. Junto a la ventana, sofá de Habitat, mesa blanca y lámpara de pie, del estudio Alp y sillón flotante Bubble, diseño de Eero Aarnio y editado por Adelta. Alfombra, de Ikea.

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Un comedor en blanco y gris

En el comedor, las sillas de diseño, cromadas, se combinan con un banco de madera, adquirido en un mercadillo, gracias al color blanco, que actúa de nexo entre todos. A destacar, la armonía cromática entre la lámpara de araña y la carpintería gris de puertas y cubierta. Sillas Catifa, de la firma Arper, en Naharro Showroom. Lámpara, similar, por encargo, en Dresslight.

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Lección de estilo en la cocina

Un mueble antiguo heredado es, por su elegancia, punto focal en este espacio, que comparten cocina y comedor. También es una pieza estratégica en la distribución y ofrece gran capacidad de almacén para vajillas y menaje. Cocina con puertas Abstrakt, de Ikea. Los candelabros años sesenta se pueden encontrar en tiendas vintage, como Reno, Cucareliquia o La Carreta.  

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La zona de cocción, en la ventana

La zona de cocción se situó delante de la ventana, para disfrutar de las vistas al jardín, mientras se cocina. Los utensilios quedan fácilmente al alcance del chef, colgados de una barra y sobre ésta, una colección de mini botellas azules pone la nota de color. Fregadero y electrodomésticos se instalaron a la izquierda, en la pared más larga. Campana Menhir, para isla, de Elica.

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Rincones con encanto en la cocina

La propietaria adora crear rincones con encanto. Las piezas de porcelana, colocadas con estilo, lucen y decoran la cocina en un mueble con estantes y especieros. Espejo convexo, con moldura dorada, artesanal, por encargo, en Analcai

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Detalles personales decoran el recibidor

En el distribuidor de la escalera, las fotos familiares dan a esta zona de paso un plus de calidez.

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Zona de trabajo y estudio

El ordenador, la máquina de coser y dos estanterías con libros, recortes... En el estudio de la propietaria, interiorista y diseñadora, todo gira en torno a una mesa de trabajo, realizada con dos puertas lisas apoyadas sobre cajoneras. Por sus grandes dimensiones, es ideal para dibujos, bocetos y testar materiales. Cajoneras Alex y silla Jules, de Ikea. Taburetes, de Habitat.

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Orden que decora

En una librería baja, simétrica y de pared a pared, la propietaria ha organizado en cajas y archivadores todo lo que necesita para trabajar. El espejo con moldura dorada, las piezas de cristal y la alfombra hacen más sofisticado y femenino este rincón. Marco artesanal, por encargo, en cualquier medida, en Analcai.

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Dormitorio infantil con estilo vintage

Con un elegante papel floral se creó un ambiente romántico en el dormitorio infantil, ideal para la cama de acero con barrotes y dosel, y la mesilla clásica. Cama modelo Meldal, sillón colgante PS Svinga y alfombras, de Ikea. Papel similar, de la firma Laura Ashley. Lámpara de araña parecida en Tigermoth Lighting.

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Dormitorio con encanto

La decoración en blanco se contrasta con dos mesitas negras, con cajones archivadores, y unos apliques clásicos de dos brazos en oro viejo, ese mismo tono se eligió para la colcha. Cajoneras, similares, en House Doctor. Apliques dorados con cuentas de cristal, se pueden encontrar parecidos en la almoneda Olofane. Colcha dorada, de Habitat. En la pared del cabecero, cortina de flecos, de la firma Fisura.

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Baño en blanco

El frente de lavabo se decora y protege de salpicaduras con una placa de cristal, encargada a medida. El resto de elementos: espejo, iluminación, grifería bimando, lavamanos... recrean la estética retro. Espejo similar, en Maisons du Monde. Apliques retro, parecidos, de la firma Pomax.

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Orden en el baño

Para el baño se hizo un mueble con estantes y cortinas, donde se organizan todos los artículos de aseo.

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