Un piso de estilo clásico renovado

El acabado y el color de las paredes, así como los tonos y estampados de telas y tapicerías, refuerzan el estilo clásico de esta vivienda.

Nuestra lectora, Bárbara Pardo de Santayana, confió la reforma y decoración de su piso al equipo formado por su hermana Ana Pardo de Santayana, experta en reformas, y Carla Rotaeche, interiorista. La vivienda, de unos 104 m², además de un lavado de cara, requería una nueva distribución, más acorde con las necesidades de la dueña. Ésta les transmitió sus gustos y deseos y, después de amenas e interesantes charlas, Ana y Carla estudiaron todas las posibilidades. El objetivo era lograr una casa alegre y dinámica. Uno de los detalles que más llaman la atención es el sinuoso tabique en forma de U que independiza el salón del recibidor y que, al no llegar al techo, permite el paso de la luz entre ambas estancias. Destaca también el valor decorativo que se dió a las paredes. El mejor ejemplo es, precisamente, el salón, donde se combinaron dos tonalidades de gris; el zócalo y los cuarterones superiores se pintaron en un tono claro, de manera que los muebles de madera destacasen sobre el fondo, y para el resto se optó por un gris más oscuro. Además de ser un color sereno y relajante, con este tono se consigue que la luz natural, en lugar de reflejarse, sea absorbida y difuminada de manera uniforme por toda la superficie del ambiente.

El resultado: una estancia cálida y acogedora. En los dormitorios y en la zona de comedor de la cocina, las paredes se decoraron con distintos papeles a rayas en tonos naturales.

Las telas son otros de los recursos que definen el estilo decorativo de la casa, un refinado gusto clásico: diseños lisos y estampados en la gama de los beis y tostados, contrastados con discretas pinceladas rosas y azules. En cuanto al suelo, se recuperó parte de la tarima original del salón; en el resto de la casa, salvo en la cocina y en los baños, se instaló Bolon, un material sintético que imita el aspecto de las fibras vegetales. 

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Salón

En el salón destaca la decoración de la pared, pintada en dos tonos de gris que dibujan una cenefa alrededor de dos cuadros figurativos. Sofás, de Tapicerías Latorre con telas, de Becara. Mesa de centro pintada a mano por Ana Barrios. Cortinas, de Maison Decor. Cojines y mesa auxiliar, de la tienda Casa y Campo. 

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Las paredes del salón

En ellas se combinaron dos tonalidades del mismo color; un gris azulado para el zócalo y los falsos cuarterones, y un tono más oscuro para el resto. 

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El suelo del comedor

se cubrió con Bolon, una fibra sintética resistente a las manchas. Vitrina, de Becara. Bolon, de Moquetas Layfer. Faldón confeccionado con tela de Coordonné. Los complementos son de Casa y Campo. 

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Cocina

La cocina se decoró con muebles laqueados en color crema. Para potenciar el estilo rústico de los armarios y, además, sacar mucho más partido decorativo a las paredes alicatadas en blanco, se jugó con la instalación de los azulejos: se colocaron con las juntas alineadas en la parte superior y a cartabón en el frente de trabajo. Muebles, de Cocinas Cobo. 

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Office en la cocina

En la zona de comedor de la cocina se realizó un armario para almacenar el menaje. La pared se decoró con un zócalo de tablas de madera pintada en blanco y el resto se cubrió con un papel a cuadros en tonos amarillos. Mesa y sillas, de El Corte Inglés. Zócalo, de Leroy Merlin. Papel pintado, de Coordonné. 

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Cuarto de baño

La zona de ducha se revistió con gresite azul y se cerró mediante una hoja de cristal transparente. El lavabo se encastró en un mueble de madera laqueada en color crema, con encimera de mármol y un práctico toallero. Gresite, de Azulejos Peña. Mueble realizado por Carpintería Soriano. 

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Dormitorio principal

En la decoración del dormitorio principal se siguió el mismo gusto clásico que en el resto de la casa. Se combinaron muebles de distintos materiales y acabados, así como telas lisas con otras estampadas. Papel pintado, de Coordonné. Butí, de Casa y Campo. Cortinas y visillo, de Gastón y Daniela.

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Armarios

Las puertas del armario se decoraron con el mismo papel que cubre las paredes; así se logró integrarlo en el ambiente. 

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Dormitorio

En este dormitorio se combinaron distintos estampados en tonos tostados: para las cortinas se escogió una tela a flores, la ropa de cama se confeccionó con un diseño a cuadros, y la pared se cubrió con un papel a rayas verticales. En cuanto al mobiliario, se eligieron piezas de línea clásica, en madera oscura. Cama tipo barco, de K’alido. Ropa de cama, cortinas y papel pintado, de Coordonné. 

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PLANO

La combinación de gris y rojo siempre resulta sofisticada, pero matízala con un fondo neutro para que no recargue el ambiente. De Bruguer Mix: beis F2.15.75, gris L0.05.65 y rojo C0.50.40.

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