Un piso de 53m² sin tabiques

A primera vista, este piso parece muy amplio. Sin embargo, sólo mide 53 m². ¿La explicación? Una distribución diáfana que divide la casa en dos zonas con ambientes compartidos y ventanales extra large.

Un piso de 53 m² puede ser grande. Esa fue la premisa con la que trabajó Paloma Martínez Gil, del Estudio de Arquitectura Argensolacuatro, cuando se encargó de la reforma de esta vivienda madrileña. La casa, en origen, tenía un salón reducido, dos dormitorios —uno de ellos pequeño—, un cuarto de baño y una cocina independiente. Sobre la base de un espacio real limitado, Paloma trabajó en dos frentes. Por un lado, una nueva distribución, con ambientes diáfanos que dieran sensación de amplitud; y por otro, la creación de ventanales que prolongaran la perspectiva hacia el exterior, y que facilitaran la entrada de luz. Con el nuevo proyecto, el piso quedó dividido en una zona de día y otra de noche. Se trata de dos áreas casi simétricas que se reparten la superficie del piso en torno a un eje central. La primera consiste en un gran espacio compartido por el salón, el comedor y la cocina, sin tabiques que independicen cada uno de los ambientes. Para conseguirlo fue necesario suprimir los muros que, en la distribución original, separaban el salón de la cocina y de un dormitorio contiguo. Sólo un pilar, situado en el centro del salón actual y que no se pudo eliminar por motivos arquitectónicos, recuerda la antigua planificación del espacio, con distintos compartimentos angostos.

La zona de noche comienza a continuación de un gran panel corredero, que la separa de la de día. La idea era crear un dormitorio con cuarto de baño y vestidor incorporado en el espacio que antes ocupaba parte de la cocina, el dormitorio y el baño original. De nuevo, la supresión de tabiques era clave. Aunque para lograr la nueva distribución fue necesario realizar otros cambios; por ejemplo, al fondo del vestidor se reservó una pequeña zona para instalar los elementos necesarios que no encajaban en la cocina abierta al salón; la caldera, la lavadora y la plancha, que se ocultan tras un armario. La búsqueda de la luminosidad fue la otra línea de trabajo del Estudio de Arquitectura Argensolacuatro. La ampliación de los ventanales, unida a la nueva distribución diáfana, facilitó la circulación de la luz natural por todo el piso. A ello contribuyen las paredes acristaladas que independizan el cuarto de baño.

El mobiliario, con piezas lacadas en color blanco y tapicerías claras, se convierte en el mejor cómplice a la hora de reflejar la luz, y aporta dosis de alegría a una casa de pequeño tamaño que es grandiosa en soluciones decorativas ingeniosas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Salón

Ganó amplitud al integrar el espacio que antes de la obra ocupaban el recibidor y un dormitorio contiguos. Los ventanales se prolongaron hasta unos 40 cm del suelo para facilitar la entrada de luz natural.

Sofá, de Bo Concept. Cojines, de Becara. Mesa de centro, de La Oca. Bandeja de madera, de Batavia. Taburetes: con patas de trípode, de Cucamona, y con forma de estrella, de Teklassic. Alfombra, de KP. Lámpara, de Cucamona. Estores, de KA International. Los cuadros son de Brocar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Ambiente diáfano

Al suprimir los tabiques, se creó un espacio que permite circular libremente entre el salón y el comedor. El pilar exento, que se tuvo que mantener por motivos estructurales, se paneló para integrarlo mejor. Además de su papel arquitectónico, se le dio una función decorativa, ya que junto a él se realizó una mesita volada que en su interior oculta el vídeo y el equipo de música.

Sobre la mesa auxiliar: cuadro, de Brocar y fósiles, de Batavia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Foto de gran formato

Desde la zona de estar se contempla una ampliación en blanco y negro de un retrato mítico del actor Paul Newman.

La imagen se convierte en un elemento clave de la decoración cuando el gran panel corredero se desliza hacia la derecha para separar el salón-comedor del resto de la vivienda.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Pasillo

Desde el salón comedor se accede al cuarto de baño y al dormitorio.

Para que esta zona de paso no resultara angosta, las paredes del baño se sustituyeron por paneles acristalados.

La pared de la derecha se planificó como un valiosísimo espacio de almacenaje, con un mueble bajo y estantes con poco fondo que llegan hasta el techo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Comedor y cocina

Se ubicaron a continuación de la zona de estar.

La mesa de comedor -con sobre circular- y las sillas antiguas, pintadas de blanco y retapizadas con una tela en tono arena, suavizan las líneas rectas de los muebles de cocina. Como ésta se abre directamente al salón, los armarios se eligieron con frentes discretos: blancos, a juego con las paredes, y sin tiradores.

Mesa, de Ikea. Vajilla y jarrones, de Pez. Sobre la encimera, un cuadro, de Brocar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Dormitorio

La pared del cabecero se revistió con un papel pintado, una tendencia actual en decoración. Su delicado estampado, en tonos dorados, envuelve el dormitorio en una atmósfera acogedora e íntima.

El cabecero se realizó en DM lacado en blanco y se completó con unas mesillas a juego.

Cama, de Ikea. Colcha y cojines, de Becara. Jarrones, de Batavia. Cuadro, de Brocar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El ventanal

La luz era un factor fundamental para lograr que el piso transmitiera sensación de desahogo. De ahí que las vanos que daban a la fachada principal se ampliaran hasta el máximo permitido y se sustituyeran por grandes ventanales.

Debajo, se realizó un mueble corrido con espacio de almacén. Su superficie, además, se utiliza de repisa.

Silla tapizada con una tela de Jimmy Scooter. Sobre el mueble bajo se colocó un cuadro, de Brocar, y una escultura, de Batavia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Mesilla volada

Es una excelente solución para dormitorios pequeños, ya que permite realizar un diseño a medida cuyo fondo y ancho se ajuste a las necesidades del espacio.

En este caso, en la mesilla se incluyeron los interruptores para encender y apagar la luz general del dormitorio desde la cama.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cabecero

El cabecero se diseñó con el fondo justo para colocar sobre él fotografías y cuadros, que se apoyan directamente en la pared sin necesidad de hacer agujeros.

Para disfrutar de la lectura, se eligió una lámpara tipo flexo con una base que apenas ocupa espacio en la superficie de la mesilla.

El antiguo baño se ha integrado en el dormitorio para hacer un vestidor al que se accede a través de un gran vano sin puertas.

Lámpara con brazo articulado, de Batavia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cuarto de baño

De toda la casa, era la única habitación que carecía de ventanas, de ahí que el Estudio de Arquitectura Argensola cuatro adoptara distintas soluciones decorativas para facilitar el paso de la luz natural hacia el interior.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cristal en el baño

Las paredes que lo independizan del pasillo se sustituyeron por paneles de cristal. Las demás se revistieron con un zócalo de azulejos vidriados rematado con espejos en la parte superior que multiplican la luz natural.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El lavabo

Nos gusta su diseño, con esquinas redondeadas y un tamaño perfecto para cuartos de baño donde el espacio es un bien preciado. El lavabo nos ha servido de aliciente para sondear en busca de otros modelos que, por medidas o por alguna otra peculiaridad, son perfectos para baños mini.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
IDEAS PARA ANOTAR

- La renuncia a habitaciones independientes en favor de una distribución diáfana con espacios compartidos por más de un ambiente, logra que el piso parezca más amplio.

- El mueble bajo continuo que recorre la pared de la fachada, desde el salón hasta el dormitorio, permite contar con un valioso espacio de almacén.

- El pasillo no es una mera zona de paso desaprovechada; al colgar estantes en la pared, se convierte en una librería que soluciona la necesidad de almacenar libros en 53 m².

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casas