Un apartamento sin artificios

En un apartamento en el que predomina la austeridad, es el espíritu ecléctico el que caracteriza el interiorismo para dotarlo de alma y personalidad.

Tener las ideas claras ayuda a resolver con éxito un proyecto y la pareja que iba a disfrutar de este apartamento de alquiler sabía cuál era el objetivo: conseguir una vivienda cómoda y sencilla que pudiesen decorar con gusto sin realizar una gran inversión. Su intención era que todos los muebles resultaran versátiles, para que pudieran adaptarse en un futuro a otra casa. Para cumplir con estas exigencias era imprescindible contar con una base neutra rica en matices. Así, las piezas encajan.

El salón era la estancia que más problemas presentaba inicialmente por sus reducidas dimensiones. Con idea de crear un ambiente sereno, contemporáneo y lleno de confort, el comedor se ubicó en una habitación contigua, cediendo todo el espacio al estar. Éste se concibió como un ambiente para compartir, con tres zonas de asientos dispuestas en U y orientadas hacia la terraza, una prolongación de la zona de reunión. La ausencia de muebles innecesarios y la luminosidad confieren amplitud.

Todas las estancias cuentan con piezas auxiliares que se disponen en el espacio en función de las necesidades. Sólo en el dormitorio se dio prioridad al almacenaje con un armario de gran capacidad en todo un frente. La paleta de tonos neutros y blancos gana intensidad a través de la combinación de materiales nobles, como la madera, con textiles naturales, materializados en lino o terciopelo. Una elección que guía el proyecto y aporta coherencia y armonía al conjunto. 

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La terraza

Es chill out y comedor por la versatilidad de las piezas que la decoran. Las patas de la mesa de centro se prolongan hasta conseguir la altura adecuada y los bancos pueden albergar varios comensales. Los muebles de pino tratado para exterior son un diseño de los propietarios. Los almohadones rectangulares y las colchonetas son de Atelier Miki Beumala. El resto de cojines, en Lu Ink.

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Concepto minimal en el salón

Con la eliminación de muebles de gran volumen en el salón se logró ganar amplitud en un espacio de dimensiones reducidas y prolongarlo hacia la terraza a través del ventanal. Sofá, de Atelier Miki Beumala. Cojines, de Lu Ink. Lámparas Paréntesis, de venta en Cado.

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Distribución flexible

Dos pufs circulares y una caja de madera se utilizan como apoyos auxiliares y permiten redistribuir el espacio en unos minutos en función de las necesidades. La armonía de tonos neutros da unidad a cada uno de los objetos. Caja de madera, de Lu Ink. Pufs, de venta en Francisco Cumellas.

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Un toque de glamour

Para no restar espacio en el salón, el comedor se ubicó en una habitación contigua. La pareja que vive en este piso quería un ambiente sencillo, minimalista, pero con un toque de sofisticación, con piezas de diseño, como la butaca de piel Butterfly. Alfombra, de la cadena Los Tigres. Butaca, de Cado.

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Guiño al diseño

Un trío de marcada inspiración vintage protagoniza este rincón junto a la ventana y dinamiza con combinación de texturas el resto de la decoración. La butaca en piel, el módulo auxiliar en madera y el foco de pie en forja aportan la fuerza del diseño industrial. Lámpara de pie, de venta en Cado.

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Espacio reservado para el comedor

Bañado por la luz natural y orientado hacia la terraza, el comedor ocupa una habitación independiente. Pinceladas de diferentes estilos dibujan este espacio de marcada personalidad. Mesa, de Última Parada. Lámpara, de Marset. Sillas, de venta en Apriori. Sobre la mesa: bolsito, de venta en la tienda Filocolore.

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Zona de almacén

Detrás de la puerta se colocó una estantería metálica de estilo industrial que ocupa toda la pared. Contiene tanto libros como vajilla ya que la mesa, de dos metros de largo, se utiliza para comer y como superficie de trabajo.

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Una cocina en blanco y acero

Son los acabados elegidos para la cocina. El mobiliario es un diseño personal que deja despejada de muebles la parte alta. El suelo de madera continúa también en la cocina, protegido en las zonas de paso por un par de alfombras redondas. Electrodomésticos y campana, de Balay. Alfombras, de Francisco Cumellas.

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Detalles en la cocina

Paños de cocina, de Habitat. Vasos, de venta en Ikea.

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Dormitorio principal

El dormitorio mantiene las mismas directrices que el resto del interiorismo: tonos neutros de base, madera y textiles naturales. El cuadro de la pared se convierte en seña de identidad. Armario, de Ikea. Mesitas, de Pilma. Lámpara de mesa modelo Tolomeo, de Artemide.

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Materias naturales

La cama se situó en el centro del dormitorio. A ambos lados, unos troncos de madera pulida hacen las veces de mesillas. Las ventanas de toda la casa están vestidas con la misma tapicería: lino marrón chocolate para proteger las estancias de la abundante luz natural.

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En el baño todo al blanco

En el baño la falta de color es la característica principal. Inodoro, bidé y lavabo se distribuyen en línea. La ducha, de obra, se ubica enfrente. Sanitarios, de Roca. Cesto naranja y trofeo de rinoceronte de la pared, de Lu Ink. Toallas, de Filocolore.

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