Un piso renovado para vivir bien

Aunque parece que siempre fue así, una reforma le dio la vuelta por completo a este piso centenario para hacerlo funcional.

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Hearst

Situado en la quinta planta de un edificio de 1902 en Linnéstaden, el barrio de moda de Gotemburgo, a pocos pasos del museo de historia natural y del parque Slottsskogen, un piso de 63 metros cuadrados ha vuelto a la vida con una reforma integral que lo ha dejado casi como estaba. Cambiar todo para que nada cambiara fue el objetivo de esta renovación en la que se respetaron los elementos originales de la construcción centenaria, pero modificó la distribución para hacerla más compatible con la vida actual: El dormitorio, que antes era una estancia de paso hacia el salón, ha intercambiado lugar con al cocina. De esta forma, la orientación más luminosa y las vistas a la calle más animada ahora se concentran en la zona de día (cocina con comedor y salón con terraza) y la tranquilidad de una calle menos transitada asegura el descanso por la noche.

Los suelos de madera blancos, las molduras de las paredes y los rosetones, profusos en adornos, se conservaron y restauraron para devolverles su esplendor. Este contenedor de estilo clásico y de un blanco impoluto se ha llenado de calidez y carácter gracias a muebles nórdicos de líneas sencillas, maderas oscuras, telas apetecibles y discretos toques de estampados potentes que logran convertirlo en un hogar con mucha historia y un futuro muy prometedor.

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Estilismo: Heyman Backlund

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Pasado presente

Los 63 metros cuadrados de este piso de Gotemburgo se han renovado por completo manteniendo intacto su encanto centenario.

Interior florido

En el recibidor encontramos un armario con papel pintado en su interior.

Buena distribución

Vista del distribuidor que da acceso a la cocina-comedor, al baño y al dormitorio.

Nueva cocina

El lugar que ocupa hoy la cocina antes era el del dormitorio.

Ganar funcionalidad

El dormitorio antes era un lugar de paso hacia el salón, por lo que se optó por trasladar aquí al cocina y crear una gran zona de día.

Cocina minimalista

Los muebles de la cocina se eligieron de líneas rectas y en blanco para integrarse perfectamente con la arquitectura clásica.

Para cocinillas

La cocina se equipo con la última tecnología de electrodomésticos SMEG.

Cocina con office
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Las nuevas dimensiones de la cocina permitieron instalar un comedor.

Luz del sur

La orientación sur de esta estancia también fue un motivo para cambiar de posición la cocina y el dormitorio.

Zona de día

La cocina-comedor y el salón están conectados por una puerta de doble hoja.

Mucha luz
Todo al blanco

Se restauró el suelo que ya originalmente estaba pintado de blanco.

Gran capacidad

Junto a la puerta, un armario blanco soluciona los problema de falta de almacenaje de la casa.

Zona de confort

En tonos neutros para lograr un estilo atemporal.

Salón
Toque especial

Se ha aprovechado el banco acolchado que hace las veces de mesa de centro para incorporar un estampado en la combinación.

Luz tenue

Alumbrando el salón, una lámpara de estilo Koushi.

Efecto mariposa
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Una silla BKF, también conocida como Butterfly, aporta textura.

Ventanas

El piso cuenta con muchas ventanas hacia la calle.

Vida exterior

El piso cuenta con una terracita.

Muy animado

La calle en la que se encuentra cuenta con tiendas de productos orgánicos, panaderías artesanales y floristerías.

Acceso al dormitorio
El dormitorio

De estilo minimalista.

Todo despejado

Unos apliques de pared consiguen aprovechad mejor es¡l espacio del dormitorio.

Lo justo y necesario

La antigua cocina tenía el tamaño justo para colocar una cama. Los propietarios concibieron esta habitación como un lugar solo para dormir, con los mínimos elementos posibles.

Baño

Totalmente reformado. Se eligieron tonos neutros como el gris y el blanco para hacerlo compatible con el resto de la casa y buscar la atemporalidad.

Quinta planta

Vista de la fachada con als terrazas.

Pura fachada

El piso se encuentra en uno de los barrios de moda de Gotemburgo.

Buena planta

Plano del piso de 63 metros cuadrados tras la renovación.

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