Hemos actualizado nuestro Aviso de Privacidad. Puedes consultar el nuevo texto aquí.

Un ático recién reformado que sorprende por sus espacios

Este ático madrileño, que se encontraba en estado ruinoso, se ha convertido en una segunda vivienda espaciosa y llena de luz gracias a una reforma espectacular.

Transformar un ático en pésimo estado en un espacio habitable fue el enorme reto al que se enfrentó su nueva propietaria, la decoradora Ana Larríu. Ella junto a su marido, el arquitecto libanés Sherif Aoun, compraron este piso madrileño como segunda vivienda y refugio, ya que ambos residen desde hace 20 años en Beirut. Su magnífico enclave, próximo al parque de El Retiro y la mágica luz natural que entraba por sus ventanales pesó más que la situación de abandono de su interior y su ridícula distribución, con un pasillo larguísimo y estancias minúsculas. La única solución ante tal desastre era eliminar tabiques y crear una casa a partir de cero. La ardua reforma duró un año, ya que se realizó a distancia.

Mientras los dueños hacían su vida habitual en Beirut, Alicia Sánchez y Alberto Moreno —del estudio de Arquitectura Interior Mill-House— se encargaron de llevar a la práctica las pautas marcadas por la pareja. Al tirar tabiques salieron a la luz sus escasos muros de carga y las vigas de metal, que restauraron y conservaron. A partir de ahí, se decidió la nueva distribución de la vivienda: a un lado los tres dormitorios de sus hijas y dos cuartos de baño, y al otro lado, la habitación principal con baño integrado. El centro de la casa se reservó como zona común: un espacio diáfano formado por salón y cocina con office.

La mayor parte del presupuesto de la reforma se lo llevaron las ventanas y el pavimento, un parqué belga antiguo y envejecido tratado con sal marina. Una vez cubierta la obligada fase técnica, los propietarios se dedicaron a seleccionar el mobiliario interior. Para ello eligieron un estilo ecléctico muy actual, salpicado con piezas clásicas de diseño y otras provenientes de zocos y anticuarios. El resultado final de esta completa reforma es un estiloso ático con ligero aire loft que sus dueños disfrutan en vacaciones mientras que el resto del año se puede alquilar a través de la exclusiva agencia Home at Homes.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Rincón parisino

Frente a la entrada, el saloncito de la derecha desprende un aire señorial gracias a las butacas estilo Luis XVI y al hierro forjado del radiador antiguo y la mesita auxiliar con manivela.
Butacas tapizadas de azul, de un anticuario parisino. Velador, de Oficios de Ayer. Sobre ella, licoreras de Sandra Marcos. En la pared: acuarelas, de la artista María Miralles.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cálida bienvenida

Desde la entrada se accede a la zona de estar, un gran salón dividido en dos estancias diferenciadas, una frente a la otra, y conectadas con la cocina mediante una cristalera. El descubrimiento de las vigas de hierro determinó la singular división del salón.

Sobre una de las butacas, manta, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Agradable estar

Dispuesto junto a un gran ventanal, el luminoso saloncito está formado por un sofá de tres plazas y una mesita de centro que descansa sobre una alfombra libanesa, de herencia familiar. Esta acogedora estancia se comunica con la cocina a un lado y con el dormitorio principal, al otro.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Jarrón

Detalles que dan vida: decora las mesas auxiliares con cuencos, velas, jarrones o arreglos florales propio de la temporada, como este jarrón, de Sandra Marcos con ramita de arándano, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Acogedora estancia

Sofá negro, de KA International. Cojines: de terciopelo y estampados antiguos, de Sandra Marcos y de rayas, de Zara Home. Mesa de café Noguchi, editada por Vitra. Sobre ella, cuencos dorados, de Sandra Marcos y ramas, de Deco & Living. Lámpara de suspensión modelo Torch Light, de Established & Sons.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Salón de lectura

Pegado a la entrada, el otro saloncito de carácter más íntimo lo compone un sofá en forma de L, diseñado por la dueña, y dos mesitas auxiliares. Detrás, una estantería bicolor y en la pared, un cuadro de la artista libanesa Zena Assi.

Sofá realizado por Asmar Interiors. Cojines, de Sandra Marcos. Mesitas, manta y alfombra, de Zara Home. Estantería diseñada y realizada por Mill-House. Árbol y adornos navideños, de Los Peñotes.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Cocina enmarcada

El árbol de Navidad y una mesita velador flanquean el impresionante cerramiento acristalado, todo un elemento decorativo de gran peso. Este integra o aísla -según se desee­- el doble salón de la cocina de planta alargada. En el centro se dispuso el office, bajo el rosetón de escayola que decora el techo y del que cuelga una lámpara suspendida.

Mesa auxiliar roja, de Kartell. Sobre ella, lámpara de Sandra Marcos. Rosetón realizado por Mill-House. Lámpara de techo, de Ikea.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
En forma de L

Amueblada en blanco y equipada al detalle, la cocina cuenta con una agradable terraza exterior, por la que se cuela la luz natural, y un estiloso office formado por una mesa de comedor para seis comensales y cuatro sillas. Al fondo se ubicó la zona de cocción con campana decorativa y el fregadero sobre un frente vitrificado. En la pared, un colorista tríptico de fotos impresas sobre metacrilato.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Muebles de cocina, de Albura.

Sillas Eames Plastic editadas por Vitra. Fotos del artista alemán Thomas Eigel, adquiridas en la Galería Lumas de París. Sobre la mesa: mantel, servilletas y cubiertos, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Con doble zona de almacenamiento

En el otro frente de la cocina se ubicaron la encimera y los hornos en columna. Armarios y gavetas ocultan el resto de los electromésticos y el menaje. En el techo, una serie de focos led empotrados iluminan el espacio de forma general.
Tablas de madera, de Sandra Marcos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
En clave total white

A través del salón se accede al dormitorio principal equipado con una cama de matrimonio con cabecero de obra, un armario empotrado y baño integrado. Sus tres ventanales exteriores lo llenan de luz por el día y lo aislan de ruidos por la noche gracias a su doble acristalamiento y a las persianas y cortinas eléctricas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Ropa de cama

Cabecero realizado por Mill-House. Cuadros y cuadrantes azules de lino, de Sandra Marcos. Ropa de cama, de Zara Home. Jarrón y adornos navideños, de Los Peñotes. Ramillete, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Baño integrado

Junto a la cama una cómoda vintage acapara todo el protagonismo. Tras ella, un zócalo porcelánico sirve de nexo de unión con el cuarto de baño abierto y dispuesto hacia el interior. Éste va equipado con ducha, mueble volado con dos lavabos y, al fondo, el inodoro y el bidé separados por una puerta.

Cómoda de madera y nácar, del Gran Zoco de Damasco. Sobre ella, bandeja y botes, de Sandra Marcos. En la pared, corona navideña, de Los Peñotes.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Para dormir y jugar

En el otro ala se ubicaron los dormitorios
de las tres hijas de la pareja y dos baños,
uno de ellos integrado, y el otro para compartir. Los cuartos están decorados de forma muy similar: en blanco con textiles en color pastel y amplia zona de juegos.

Cama, de Ikea. Plaid y cojín de lino en tonos lila, de Sandra Marcos. Cojín rosa, toallas sobre la banqueta y adornos de Navidad, de Deco & Living. Mesa, taburetes, mantas, alfombra y fanal, de Zara Home. En el suelo, bandeja de latón y muñecos, de Los Peñotes.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Imprescindible toque navideño

Si colocas el árbol de Navidad en el salón para disfrute de toda la familia, reserva algún detalle para decorar el cuarto de tus hijos. ¡Les encantará! Adornos, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Guirnalda en el cabecero de la cama

Mira qué fácil es llevar la Navidad hasta su dormitorio: enrolla una guirnalda de luces en el cabecero o cuelga de él adornos de tela, como estos tan ideales, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
A su medida

Para que los peques alcancen a verse en el espejo del baño, coloca uno a su altura. Unas ramitas verdes en el lavabo servirán de adorno navideño. Toallas, de Zara Home. Espejo, de Sandra Marcos. Eucalipto, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Binomio cromático

Los tonos grises y los azules se llevan a las mil maravillas. Adóptalos en los textiles de la ropa de cama para darle un toque elegante, como en este dormitorio. Plaid en terciopelo azul, el tejido de moda, y lámpara de lectura sobre la mesilla; ambos, de Sandra Marcos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Duplica visualmente

El cristal es un buen recurso para ampliar espacios pequeños como el baño. Si lo utilizas como aquí en el espejo sobre el lavabo y en la media mampara de la ducha ¡verás qué efecto! Espejo, de Becara. Toallas y jarrones de Zara Home. Ramas, de Deco & Living.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Plano de la vivienda

Cuando la distribución de una vivienda no se adecúa a las necesidades básicas lo mejor es crear desde cero una casa a medida. Así lo entendieron los propietarios de este ático al decidir reformarlo por completo y darle un aire de loft industrial en las zonas comunes para integrar el estar y la cocina con office.   

La eliminación de tabiques y la creación de una mampara de hierro y cristal dan al piso la amplitud que atesoraba y multiplican la luz natural. De la antigua casa solo se conservó aquello que derrochaba encanto: techos altos, molduras decorativas, viguería y radiadores de hierro.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casas