Una casa reformada para una nueva vida

Dar la vuelta a la distribución y separar con paredes de cristal hizo que este piso fuera más funcional y luminoso para una familia.

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Que el mayor atractivo de una casa esté en las zonas exteriores es una señal de lo necesaria que puede ser una reforma. Esto ocurría con el piso de una familia con dos niños pequeños que visitamos hoy en Vitoria. Cansados de vivir en la periferia, decidieron mudarse a esta vivienda de 110 metros cuadrados (repartidos en un salón, una cocina, cuatro habitaciones, dos baños y un largo y oscuro pasillo que potenciaba la sensación de casa estrecha) situada en el centro de la ciudad y que había permanecido casi igual desde que se construyera en los años 50. "Nuestro objetivo era conseguir una vivienda moderna con diseño minimalista", explica María.

Para lograrlo, contaron con la ayuda de Marcelino Raposo, del estudio MRB, con el que decidieron darle la vuelta a la distribución de la casa, creando una gran zona común con cocina, comedor y salón, que cuenta con una terraza con vistas al centro, antes oculta en el dormitorio principal. Las habitaciones se redujeron a tres, llevando las de los niños al fondo de la vivienda, y el pasillo se cambió de lugar hacia una pared con ventanas, creando una especie de galería que ilumina el cuarto de matrimonio gracias a una pared de cristal. El resultado es un contenedor sobrio de madera y paredes blancas al que se ha dado personalidad con piedras blancas de vetas grises, diseño actual de líneas rectas pero amables, una paleta sobria pero acogedora de colores y recuerdos de familia. "Creo que hemos conseguido lo que buscábamos", afirma María. "Al menos, nosotros estamos muy satisfechos". Estamos de acuerdo.

www.mrbcocinas.com

   

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Nueva vida

Una familia cambió su casa en la periferia de Vitoria por este piso en el centro que renovaron por completo.

Traerlo al presente

El piso había permanecido casi igual desde los años 50 y era poco funcional para sus nuevos habitantes.

Nuevas fronteras

La distribución del piso fue replanteada por completo, creando nuevos espacios compartidos más amplios.

Menos es más

Los propietarios querían una casa minimalista con toques nórdicos.

Espacio compartido

La cocina, el salón y el comedor pasaron a situarse en un mismo espacio.

Amplitud de miras

De esta forma lograron ampliar visualmente estos espacios, antes aislados.

Terraza

Uno de los grandes atractivos de la casa, la terraza con vistas al centro, antes estaba oculta dentro de uno de los dormitorios. La nueva distribución situó en esta zona el comedor, haciendo que el paisaje urbano ganara protagonismo.

Vida exterior

La terraza-mirador con una pareja de sillas Acapulco.

Quedarse en blanco

La cocina, con zona de comedor en la isla, se diseñó a medida para aprovechar al máximo el espacio.

¡Menudo pájaro!

Figura decorativa con forma de pájaro de los Eames.

Pasillo

Antes estaba situado en un extremo y no tenía ventanas. Las ventanas se encontraban en los dormitorios.

Pared de cristal

Como se perdieron las ventanas del dormitorio, se ha sustituido el tabique de separación por un cristal, dejando que pase la luz del pasillo. Unas cortinas permiten dar privacidad a su interior.

Dormitorio

Decorado en tonos grises y azules.

Como cabecero

Una balda sobre la cama en la que se han colocado fotografías de la familia.

Espacio nuevo

Se prescindió de una de las habitaciones, cuyo espacio se ha repartido por toda la casa y permitió la creación de un vestidor junto al dormitorio principal.

Baño cálido

Revestido de madera.

Para verte mejor...

El espejo retroiluminado parece flotar en la apared.

Ley de transparencia

La mampara de cristal para desapercibida a la vista. 

Dormitorio infantil

El dormitorio de la niña, con una mosquitera de tela como cabecero.

Tranquilidad asegurada

Se situaron los dormitorios de los niños en el otro extremo de la casa, con vistas a un gran patio interior, para que contaran con luz y tranquilidad durante todo el día.

Detalle
Dormitorio del niño

La zona de la cama se delimitó visualmente con un papel pintado.

Entre algodones

Detalle de los cojines de superhéroes que adornan la cama.

Muy versátil

Las dos habitaciones tienen zona de estudio.

El pasillo antes

Largo, sin ventanas y con moqueta roja... Parece que en cualquier momento saldrán dos gemelas con vestidos azules de alguna de las puertas.

El salón antes
Una de las habitaciones antes

Se empleaba como cuarto de estar. Hoy el comedor y la cocina se sitúan aquí.

La cocina antes
El dormitorio principal antes
Otro dormitorio antes
El aseo antes
El baño antes
La ducha antes
Antes

Esta papel pintado vivió mejores tiempos.

Durante la obra
Todo en uno

Vista del espacio compartido con los tabiques derribados.

La nueva planta

En el plano puede verse lo alargada y estrecha que es la vivienda. El pasillo, que ahora se sitúa junto a las ventanas, antes se encontraba en el espacio que ocupan hoy el dormitorio principal, los baños y el vestidor.

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