Antes y después: Un piso lleno de luz y de color

Una reforma logró hacer atractiva y funcional una vivienda anclada en los años 60. Aquí se vive el eterno verano.

Una casa llena de luz y color
Hearst

"Cuando entramos en la vivienda, nos encontramos con un piso oscuro y muy compartimentado, con estancias muy pequeñas que no se adaptaban a la normativa vigente, inadecuado por completo al estilo de vida actual y que no ofrecía ninguna comodidad". Así explican desde el estudio Kaleidoscope el estado en que estaba la vivienda que unos propietarios pusieron en sus manos para reformar y lograr que destacara entre la inmensa oferta de alquiler vacacional de Valencia. "Sabían que las imágenes que compartieran serían la primera impresión que tendría el potencial inquilino", afirman los interioristas.

Lo primero que hicieron fue abrir su interior. "La vivienda tenía que ser proporcionada, coherente y equilibrada", exponen. Para lograrlo, derribaron tabiques y unieron habitaciones, dando como resultado un gran espacio compartido por el salón, el comedor y la cocina, del que parten los dos dormitorios y el cuarto de baño. Pero, aunque buscaban sacarla de los años 60, en los que esta casa parecía atascada, no quisieron borrar por completo su pasado y respetaron las molduras y medallones de esta época que actualizaron pintando y con composiciones de marcos. El color también jugó un papel protagonista: "Los blancos y azules dan luz a la vivienda y son un reflejo de lo que buscan los turistas: sol, mar y playa", comentan los diseñadores que terminaron de actualizar el piso con piezas lowcost de formas sencillas y texturas amables. "Antes de terminar la obra, los propietarios ya recibieron algunas ofertas, se alquiló en tiempo récord". Reto conseguido.

www.kaleidoscope.es

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Primera impresión

El estudio Kaleidoscope sabe que es la que cuenta a la hora de buscar un piso de alquiler vacacional. Por este motivo buscó destacar esta vivienda de Valencia abriendo los espacios y con el uso del color.

Entrada

Una balda y un foco de pared componen el recibidor.

Compartir es vivir
Hearst

La zona pública se condensó en un único espacio compartido por el salón, el comedor y la cocina.

Cocina abierta

Ocupa toda una pared del espacio.

Luz y color

Emplearon el azul y el blanco para darle luz y que recordara al mar.

Marcos

Una composición de marcos junto al medallón original de los 60 aporta dinamismo al techo.

Toques de color

El frente de la encimera se decoró con tonos vivos.

Integración

En los armarios de la cocina se emplearon los mismos materiales y colores del resto de muebles, logrando integrarla visualmente a la perfección.

Subir el nivel

Pintar la última la parte superior de la pared y el techo del mismo tono de azul logró elevarlo visualmente.

Vegetación

Junto a la entrada del dormitorio, una escalera con plantas aporta el toque natural.

Dormitorio principal

Dos fotografías decoran el cabecero.

Operación salida

El dormitorio cuenta con salida directa al patio.

Vida exterior

El patio se cubrió para poder usarse en todas las épocas del año.

Quedarse en blanco

Vista del cuarto de baño. El espejo redondo aporta un toque escultórico al conjunto.

Piensa en vertical

Unas baldas y unos percheros logran espacio de almacenaje extra.

Segundo dormitorio

Decorado siguiendo la misma estética del resto de la casa.

Nuevos aires
El piso antes

Se encontraba en un estado bastante malo y muy desactualizado.

El salón antes
Antes
Antes

Los medallones del techo se mantuvieron y actualizaron con color.

Dormitorio antes
Baño antes
Contraventanas
Balcón
Patio antes
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Antes y depués