Un refugio en el Ampurdán para una familia numerosa

El estudio Espacio en Blanco ha dejado que el paisaje rural de Gerona se cuele en la casa de un matrimonio y sus tres hijas. La comodidad y la flexibilidad de los espacios fueron las claves del proyecto.

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En el corazón del Ampurdán, en el encantador pueblo de Sant Feliu de Boada, una familia compuesta por un matrimonio y tres hijas encontró una vivienda con jardín y piscina perfecta para ellos. La diseñadora Bárbara Aurell, del estudio Espacio en Blanco, ha sido la encargada de transformar su interior y sus porches para igualar su belleza con la del paisaje que los rodea. Los colores del entorno rural de esta zona de Gerona y la madera de pino cuperizado han dado forma a los muebles de los porches y del gran espacio abierto de la casa que acoge el salón, el comedor y la cocina. El esparto, presente en estores, cestas y cactus, también es un guiño a la artesanía local.

Para hacer que el espacio resultara cómodo, flexible y ligero, Bárbara ha diseñado a medida algunas piezas que, además de cubrir las necesidades de la familia, distribuyen los ambientes y aprovechan al máximo los rincones de la casa, como la zona a los pies de la cama, donde ha creado una mesa de trabajo que se convierte en un banco, o el cabecero de la misma estancia, cuya parte trasera es el armario del baño. Ambas piezas se han construido con microcemento en un tono que recuerda a la tierra del Ampurdán. Interior y exterior conectados.

www.espacioenblancoestudio.com

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Paisaje interior

Una familia encontró en esta casa de el Ampurdán, su hogar perfecto. El interiorismo ha corrido a cargo del estudio Espacio en Blanco, que ha logrado establecer un diálogo entre el paisaje y la casa.

Rico en fibras

El esparto que salpica los espacios tanto del exterior como del interior es un guiño a la artesanía loca. Los estores son de La Bisbal. En la imagen, la zona de comedor exterior.

Porche refrescante

También junto la piscina, bajo una estructura construida con la misma madera que la fachada, la interiorista Bárbara Aurell ha diseñado un gran sofá con tela de toalla de colores refrescantes. Los espejos son del artesano Javier Sánchez Medina y las mesas de centro de madera tropical son de El Mercader de Venecia.

Porche junto al salón

Se ha creado una zona de estar y otra de comedor. Para tener la sensación de que el salón se prolonga hacia el exterior, el sofá del porche se ha tapizado con la misma tela que el del interior y en ambos ambientes se ha empleado la misma mesa de centro.

Centro de atención

Mesas de centro diseñadas por la interiorista y pareja de sillas de madera de los Eames.

Arte a lo grande

La chimenea de hierro forjado está presidida por un cuadro de Bruno Ollé de grandes dimensiones.

Zona de confort

El sofá también es diseño de Bárbara Aurell.

Vista al frente

El gran espacio común con el salon (en primer término), el comedor y la cocina.

Pelata cromática

Las tapicerías son en su mayoría de Teixits Vicens y se han seleccionado en una gama cromática adaptada a los colores del Ampurdán.

Comedor abierto
Primera impresión

"La mesa de madera antigua de la entrada fue adquirida en un anticuario de la zona y, sobre ella, la lámpara Cesta de Santa & Cole y unos espejos de Sabine Mercelis comprados en Palau de Casavells, Gerona", explica Bárbara.

Dormitorio principal

Con telas de lino natural de Güell Lamadrid.

Trabajo y placer

La propietaria quería un espacio informal de trabajo, por lo que Bárbara Aurell diseñó una estructura de mesa que se prolonga en forma de banco sobre el que se ha colocado una colchoneta con cojines a juego con la cama.

Doble uso

El cabecero es, a su vez, el mueble del baño que se encuentra detrás del dormitorio. Todo realizado en microcemento color tierra del Ampurdán.

Baño rural y minimal
Vida exterior

La suite principal tiene una gran terraza.

Brisa de verano
La interiorista Bárbara Aurell
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