Un chalé con jardín, piscina y ambientes apacibles

Esta vivienda, con un agradable jardín con piscina e interiores amplios y luminosos, cumple todos los requisitos de la casa perfecta para una pareja con cuatro hijos.

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Los propietarios de esta vivienda, Olga y Antonio, buscaban una casa con los suficientes metros para disfrutar de espacios cómodos y desahogados donde compartir momentos en familia (ella tiene tres hijos y él, uno), además de otros en los que cada uno mantuviera su privacidad. Y lo encontraron: un chalé a las afueras de Madrid con un exhuberante jardín donde crecen palmeras y otras plantas junto a una piscina. Les encantó su fachada principal, pintada en un intenso color terracota, que da calidez y personalidad a la construcción; el porche de aire colonial y un cenador donde ubicarían un salón de exterior y una agradable zona de comedor a la sombra respectivamente.

En el interior, la luminosidad y amplitud de los espacios, terminó por convencerles. Solo había que reformarlo para adecuarlo a sus necesidades. Cuatro meses duró la transformación total de la casa, que fue llevada cabo por el arquitecto Alejandro Alonso, de la empresa Trazo. La distribución de la casa es diáfana y ordenada. Un amplio recibidor ofrece una calurosa bienvenida y acceso a todas las estancias de la planta baja, donde se ubicaron un salón doble —con zona de estar y rincón de lectura—, el comedor, la cocina, dos dormitorios y un cuarto de baño.

Los revestimientos se renovaron por completo: para el suelo, se eligió una tarima clara; las paredes se pintaron en blanco y en los baños se apostó por porcelánico con efecto mármol. Esta uniformidad enlaza los diferentes espacios y se combinó con ráfagas de distintas tonalidades de azul, que aportan riqueza visual.

Los propietarios también tenían muy claras sus intenciones a la hora de decorar su hogar: querían ambientes cálidos y cómodos. Así las piezas de mobiliario, con predominio de la madera, responden a esta premisa. Muebles blancos y en acabado natural se mezclaron sutilmente con otros más oscuros para lograr un interiorismo actual. El hilo conductor recayó en las telas y complementos, en una paleta de tonos crudos, grises y azules.

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EN EL PORCHE

Se creó un agradable salón de inspiración colonial, con un sofá de obra en L, que se pintó en el color de las paredes y se animó con colchonetas y cojines blancos. El ambiente se completó con una
mesa de centro y taburetes que cierran la zona de asientos.

Mesa de centro, de Gloss & Raffles. Colchonetas confeccionadas por Tapicerías Bedletto. Taburetes con asiento de enea, cojines y faroles de fibra, de venta en Natura.

JUNTO A LA PISCINA

Una pérgola de madera y cañizo acoge un comedor a la sombra. Este agradable rincón, decorado con muebles blancos, queda delimitado de la zona ajardinada gracias a dos escalones y el revestimiento del suelo.

Mesa y sillas, de Leroy Merlin. Lámparas, de Lámparas Sevilla.

RINCÓN IDÍLICO

Para disfrutar de buenos momentos al sol, hazte con tumbonas cómodas. Además, conviene que sean resistentes, fáciles de mantener y que encajen con el resto de muebles del jardín. ¡A relajarse!

Tumbonas, de El Corte Inglés. Cojines, de Zara Home

VAJILLA

Mesa perfecta al aire libre. Combina un mantel de algodón en tonos neutros con una vajilla fresca, nada recargada, y detalles en fibra que potencien el toque natural. Vajilla, de Zara Home. Mantel, individuales y cestos, de Natura.

PERFECTA FLUIDEZ

Desde el recibidor se accede, a través de unas puertas correderas, a una gran zona de estar que cuenta también con un rincón de lectura. Esta solución permite optimizar el espacio de la entrada, que se decoró como un ambiente más del salón.

Consola y espejo, de Gloss & Raffles. Chaise-longue, de Ikea. Cojines, de Zara Home. Mesita auxiliar, de El Corte Inglés.

ARMÓNICO Y ELEGANTE

En la decoración del salón, se partió de una base en tonos neutros, con tapicerías grises y estores blancos, y después se añadieron pinceladas en distintas tonalidades de azul para dar vida al ambiente. Esta combinación, junto con los muebles de madera clara, contribuyó a recrear una atmósfera de calidez y serenidad.

ESCULTURAS

Para lograr una composición elegante y equilibrada el truco está en elegir piezas de formas iguales o similares; en este caso, jarrón y adornos son diseños redondeados. Esculturas, de Shibbi.

SOFÁS Y PUF

Sofás y puf, de Ikea. Mesa de centro y consola, de Gloss & Raffles. Cojines, de Zara Home.

MEZCLA DE MADERAS

El comedor es un ejemplo de cómo combinar muebles en distintos acabados y lograr una decoración equilibrada. El fondo, de paredes blancas y suelo de tarima clara, contribuye a armonizar el resultado. Además, las piezas de otros materiales son sobrias y no compiten en protagonismo.

Mesa, sillas, consola, espejo y lámparas, de venta en Gloss & Raffle

JARRONES IMPROVISADOS

Reúne botellas de cristal, de distintas formas y tamaños, y resérvalas para exponer hojas de tallo largo y flores silvestres. Combínalas con otros adornos, con cuidado de no recargar la mesa.

ENTRE DOS ESPACIOS

La cocina comunica con el comedor. El espacio que queda junto a la puerta de entrada se reservó para situar una barra de desayunos que, además,
es una superficie de apoyo extra para el comedor, porque resulta muy práctica para dejar piezas que se utilizan durante la comida o la cena.

En la cocina, lámparas Canned Light, de Ingo Maurer.

CONTRASTE LIMPIO

La encimera y la barra de desayunos se realizaron con Silestone gris, un tono que contrasta con el blanco de los muebles. El mismo material se utilizó para revestir el frente de cocción y proteger la pared de salpicaduras y manchas de aceite.

EN TRES FRENTES

El fregadero se situó debajo de la ventana y la zona de trabajo, en el frente que queda a la derecha. La barra se creó en el de la izquierda, como prolongación de la encimera, que se apoya sobre un armario de poco fondo. En la pared se colocó una estantería para botes de especias.

EQUILIBRADO

En el dormitorio principal, todos los detalles imprimen carácter: el cabecero azul tapizado en capitoné, los cojines a tono que animan la cama, así como los cuadros y esculturas que añaden una nota personal al ambiente.

Cabecero, de Gloss & Raffles. Cuadros, de Apia. Cojines y plaid, de Sandra Marcos. Colcha, de Zara Home.

LÁMPARAS DE DORMITORIO

Accesorios de baño, de Baño Diseño. Muebles y lámparas del dormitorio, de Gloss & Raffles.

ARMARIO ORIENTAL

Las piezas singulares de madera personalizan cualquier ambiente. Para lograr un espacio equilibrado, combínalas con muebles y objetos de líneas sencillas y en tonos delicados. Armario oriental y espejo, de venta en Gloss & Raffles

ESPEJOS

Colocar espejos está de moda. Solos, en pareja o realizando composiciones con varios, estos elementos de gran valor decorativo te ayudarán a realzar la pared del cabecero. Cama Leirvik, de Ikea.
Los espejosy los cojines son de Zara Home.

LÁMPARAS DE DORMITORIO

Accesorios de baño, de Baño Diseño. Muebles y lámparas del dormitorio, de Gloss & Raffles.

CON UN TOQUE CÁLIDO

El cuarto de baño se revistió con piezas cerámicas que simulan el acabado del mármol, con diferentes tonalidades y vetas que aportan a la estancia dinamismo y riqueza visual.
Sobre este fondo, destaca el mueble de lavabo -un diseño de líneas depuradas en el que se apoyan dos lavamanos- y el espejo de madera.
Toallas, de H&M Home. Corales, de Gloss & Raffles. Cestas, de Zara Home. Accesorios, de Baño Diseño.

TOQUES DE COLOR

Como muestran estas imágenes, se recurrió a diferentes tonalidades de azul para unificar las estancias y poner orden cromático en toda la casa.

En el baño, se aprecia en distintos complementos y en el dormitorio principal, en cabecero, cojines y alguna pieza del mobiliario.

PLANO DE LA VIVIENDA
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