Una casa en Ibiza para vivir unas vacaciones eternas

Esta vivienda luminosa de 70 m2 sufrió algunos cambios para mejorar su apariencia y convertirse en una agradable y cómoda casa de vacaciones de la que cuesta despedirse.

Casa en Ibiza: comedor
Lupe Clemente

Ubicado en la Pitiusa isla de Ibiza, este piso fue adquirido por sus actuales propietarios como segunda vivienda, para disfrutar allí de los meses de verano y alquilarla el resto del año. Por eso, los dueños decidieron realizar algunas obras de acondicionamiento para adecuarla a sus gustos y necesidades.

Tanto la reforma parcial como la elección del mobiliario la llevó a cabo Ana, del estudio de arquitectura e interiorismo Hermanas Bolena (www.hermanasbolena.com) en cuyo proyecto pusieron "alma, corazón y vida".

El primer paso fue pintarla en blanco mate para potenciar su luminosidad. Como la distribución de la vivienda era óptima, no se modificó: la entrada con un minúsculo vestíbulo da paso a una estancia alargada que se dividió en dos ambientes: comedor y salón. Este último conduce a una terraza con vistas laterales al mar. Del recibidor salen dos puertas, una comunica con la pequeña cocina, con tendedero incluido, y la otra puerta lleva a los dos dormitorios y a los cuartos de baño.

Precisamente fue en estas estancias donde se realizaron más cambios. En las habitaciones, se empapeló la zona de los cabeceros de las camas, y los baños se alicataron con azulejo porcelánico y se completaron con muebles de obra. A eso le siguieron la pintura de las puertas en blanco, una nueva instalación eléctrica, carpintería exterior con sistema eléctrico en las persianas, aire acondicionado centralizado y pulido del suelo de mármol. Tras culminar todas estas mejoras, se pasó a la etapa más divertida: amueblar y decorar la casa. En este sentido, Ana quería huir del clásico interiorismo ibicenco protagonizado por budas y otros estereotipos Zen; por eso, se inspiró en toda la gama cromática típica del Mediterráneo: verdes, azules, arena o amarillos. En cuanto a la decoración, piezas vintage que recrean los años 50 conviven en armonía con otras más actuales, como las lámparas, sin olvidar el toque eco que ponen plantas y flores. Todo elegido para sentirse cómodo, realmente en casa.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Suelo de mármol
Lupe Clemente

El mármol es un material noble que transmite sensación de amplitud ya que su instalación, sin juntas, simula una superficie continua. Al ser un material poroso, absorbe rápidamente los líquidos y es sensible a cualquier ácido, por lo que es importante limpiar con agua y jabón neutro y secar al momento.

1. Punto focal
Nada más entrar en la casa, las miradas se dirigen inevitablemente a la impresionante lámpara de techo que pende sobre el comedor. A este modelo en cristal se le ha querido dar protagonismo en el minúsculo vestíbulo, con un espejo sin marco como única decoración. Al fondo, se divisa el estar. Lámpara de araña, de Maisons du Monde.

2. Un rayo de sol
La elevada temperatura del exterior de esta vivienda, con marcado carácter vacacional, se percibe de una manera más tenue en el interior gracias a los revestimientos y a la elección del color blanco. Un guiño vintage: el espejo sol, una pieza que estuvo de moda en los años sesenta y que ahora vuelve con fuerza. Espejo dorado, de www.vintageandchic.net

3. Sofá de contrastes
El estilo nórdico impera en el salón, formado por un sofá adosado a la pared cuyo tono piedra se ha dinamizado con cojines a todo color, lisos o estampados. Frente a él, una mesa de centro, en dorado y cristal, descansa sobre una alfombra. Sofá, de El Corte Inglés. Cojines: frambuesa y florales, de tapicero; modelo Chevron, de Leroy Merlin. Pufs de ratán, de cestería local. Alfombra, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Comedor en blanco
Lupe Clemente

Las míticas sillas Tulip de estilo futurista, que hicieron furor a finales de los años 50, destacan, con la mesa a juego, en este comedor en blanco impoluto. La cristalería y los cojines de las sillas se encargan de poner la nota de color. Mesa y sillas Tulip, en www.superestudio.com. Vajilla, copas, cubertería y salvamanteles, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una terraza con vistas

El salón culmina en un balcón que comunica con una coqueta terraza en la que se dispuso una mesa de teca flanqueada por dos sillas tipo Phantom, en amarillo mostaza. Sobre ellas descansan unos cojines de estampado tropical. En el suelo, unas jardineras de barro acogen dos imponentes cactus. Cojines, de Zara Home. Cactus, de Eiviss Garden.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Butaca envolvente de los años 50

Una butaca envolvente de los años 50 es la pieza elegida para delimitar el comedor y el salón. A ambos lados del sofá se dispusieron unas mesitas bajas de estructura dorada y cristal, a juego con la mesa de centro.

Sobre ellas descansan una alegre lámpara de sobremesa y un frondoso ramo de flores. Sillón orejero Strandmon, de Ikea. Mesas bajas y mesa de centro, de venta en la tienda online Lola Derek.

Sesión de cine
Frente al sofá se ubicó la zona audiovisual, con una pantalla plana fijada a la pared para ganar espacio. Debajo del televisor, una cajonera de fibra natural queda así completamente despejada.
Mueble de mimbre adquirido en una cestería de la isla.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Consola de diseño

Una consola de diseño similar a las mesas anteriores se situó frente a la butaca. A ambos lados, unos jarrones XL de estilo francés acogen unas impresionantes kentias. En la pared, una fotografía solidaria de un galgo, obra de Ale Megale. Consola, de Lola Derek. Plantas, de Eiviss Garden.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Panelado de cristal

Tras la barra, se instaló un panelado de cristal en tono topo para ampliar el espacio. En el frente
de la encimera, un panel idéntico facilita la limpieza. Bajo los armarios superiores y los cajones inferiores se colocaron leds de iluminación. La puerta del fondo da a la terraza con tendedero que alberga la lavadora/secadora.

En paralelo
El comedor comunica con la cocina, cuya planta alargada condicionó la distribución de su mobiliario. A un lado se dispusieron fregadero y vitrocerámica. Los armarios y las gavetas están fabricados en Formica con acabado brillante. La encimera es el modelo Zeus Blanco, de Silestone.

Electrodomésticos, en columna
En línea con la barra de desayunos, microondas y horno comparten columna y a continuación se ubicó el frigorífico, que va también encastrado. Con esta excelente solución fue posible conseguir la amplitud necesaria sin renunciar a ningún elemento.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Una barra de desayunos

Sustituye al office tradicional, para un número más elevado de comensales, pero resulta muy práctica para desayunos o almuerzos a diario. Mesa alta, taburetes de cobre, lámpara de techo, letras de metal y menaje; todo, de venta en Maisons du Monde.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Revestimientos en tonos pastel

En este dormitorio la pared del cabecero se empapeló con un estampado floral en tonos suaves que llama poderosamente la atención. Las paredes restantes se lacaron en el blanco mate que cubre toda la casa. Junto a la cama se creó un armario empotrado con puertas correderas para evitar entorpecer su apertura. Papel pintado, de la firma sueca Boråstapeter (www.borastapeter.se).

Dos camas juntas... o separadas
Se colocaron dos somieres de 90 cm en principio unidos, pero con opción a separarlos, si fuera necesario. Así, se puede disponer de una cama de matrimonio o dos camas individuales, al gusto de los invitados. Sobre las almohadas descansan dos cojines en blanco y otros dos en un alegre tono coral, a juego con el papel pintado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un cabecero de estilo clásico

Si todas las miradas se dirigen primero al papel, a continuación se recrean en el maravilloso cabecero con copete que corona la cama. Este se encuentra flanqueado, a ambos lados, por dos apliques de pared. Un par de mesitas con bandeja de madera y patas en color latón hacen las veces de mesillas de noche. Cabecero Comtesse, de Maisons du Monde. Apliques de madera, de www.superstudio.com. Mesitas auxiliares, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Baño con ducha

Junto al dormitorio hay un baño pequeño con lavabo exento, ducha acristalada e inodoro, enfrente.

Bajo la encimera se situaron unos muebles auxiliares que aligeran el espacio y se puso una nota femenina con un espejo con marco tallado. Toallas, de H&M Home. Espejo y accesorios, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Lámparas jaula de techo

En lugar de los clásicos apliques, se dispusieron dos originales lámparas jaula de techo, a ambos lados de la cama. Cada una, con su interruptor individual.

El sistema eléctrico de las persianas permite bajarlas y subirlas con mando sin necesidad de incorporarse. Lámparas, de Lola Derek.

Estampado relajante
Al igual que en el otro dormitorio, la pared de la cama se cubrió con un maravilloso papel estampado en verde seto que invita al sosiego y a la relajación. Su éxito fue absoluto, por lo que se decidió darle todo el protagonismo, de ahí que como cabecero se eligiera un diseño sencillo en fibra natural. Papel pintado modelo Willow Leaf, de Laura Ashley.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Mesillas especiales

A ambos lados de la cama de matrimonio se colocaron unas mesitas auxiliares de estructura dorada y sobre de cristal a modo de mesillas, cuyo diseño ligero recuerda a las del salón.

En el suelo, un cesto de paja sirve para depositar los cojines cuando llega la hora de dormir. Mesillas, ropa de cama, plaid en tono mostaza y cesto, de Zara Home. Sobre la cama, cojines, de Maisons du Monde y H&M Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Bañera semicerrada

Junto al dormitorio principal, se encuentra su correspondiente cuarto de baño, que resulta más amplio que el anterior. Por eso, se decidió instalar en él una bañera que va acristalada con media mampara. En el centro, y por fuera, un tirador largo hace las veces de toallero. Sanitarios, de la firma Roca.

Opción vinílica
La pared de la derecha del baño principal nos sorprende gratamente, ya que se ha cubierto con un papel vinílico en azul turquesa, de estampado geométrico. El resto de las paredes se alicataron con un azulejo porcelánico que imita al mármol. Papel vinílico para ambientes húmedos, de Leroy Merlin.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Un espejo con encanto

Se construyó una encimera de obra sobre la que descansa el lavabo exento. Bajo ella, unos muebles con bandeja aligeran el espacio. En la pared destaca un espejo dorado con estante que, aunque no es específico de baño, se colocó aquí por deseo expreso de la interiorista. Espejo, de Lola Derek. Toallas, de H&M Home. Accesorios, de Zara Home.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Plano de la vivienda
Hearts Infografia

Plano de la distribución de la vivienda.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Casas