Una casa de campo con decoración de ayer y de hoy

Construido a partir de una masía, este dúplex conserva la esencia rural, pero su distribución, sus ideas geniales y el impacto de algunos de sus diseños muestran ambientes de estética actual.

Esta casa de campo, realizada por el arquitecto Jorge Moser, forma parte de una masía de El Ampurdán. Antes, era una zona más de ésta, sólo con dormitorios, pero ahora, es un dúplex independiente con un entorno envidiable, ya que disfruta de un amplio jardín. La vivienda, de unos 40 m2 por planta, se distribuye así: abajo, salón-comedor, un patio y un aseo; arriba, un dormitorio amplio, con cuarto de baño.

En los interiores, con el paisaje siempre presente, la decoración se basa en la fusión de estilos. Ventanas, vigas, bovedillas y pavimento de barro armonizan con el mobiliario rústico y antiguo: la mesa-palé de la zona de estar y el sofá capitoné son algunos ejemplos, pero conviven con piezas de diseño, como las sillas y la sinuosa lámpara colgante del comedor. Junto a éste, un tabique de rejilla metálica, proyectado por el arquitecto para ocultar parcialmente el hueco de la escalera y sus paredes de piedra, destaca como un elemento decorativo que añade una textura más a la estancia. En la planta superior, con un dormitorio planteado como una suite, sorprende la organización espacial lograda con un mueble de lavabo, apoyado en un medio tabique. Elegante y minimalista, da más intimidad a la zona de descanso

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Un salón dentro y fuera

Un pequeño patio se convierte en un ambiente más del salón durante gran parte del año. Comparte el mismo pavimento de baldosas de barro y con las puertas abiertas, la conexión con el interior es total y la circulación, fluida. Velador y silla, de Habitat. Cojines: con letras, de Sia y con pelo, de CoriumCasa. Cuadro, de Cado. Alfombras, de Francisco Cumellas.

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Salón y comedor comparten espacio y luz

En el salón, donde se disfruta de una panorámica privilegiada del jardín, se crearon ambientes muy personales con muebles de diferentes estilos y el contraste de texturas. Sofá blanco, de Ikea. Pufs y manta con flecos, de la firma Sia. Lámparas de pie, de Biosca & Botey. Mesa de teca, de Mercader de Venecia. Alfombras, de Francisco Cumellas. 

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Detalle de la mesa del comedor

Caminos de mesa, de Sia. Copas y portavelas, de Luzio. 

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Un comedor ecléctico

Rústico pero con piezas de diseño, el comedor de este dúplex es un ambiente único y una lección de estilo. A destacar: la originalidad de la lámpara colgante, tan sinuosa como las sillas. A la derecha, una estructura de rejilla metálica deja entrever la escalera. Sillas adquiridas en DBarcelona. Mesa, de Mercader de Venecia. Copas y portavelas, de Luzio. Caminos de mesa, de Sia.

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Una cocina hecha a medida

Una encimera de madera que se interrumpe con la presencia de un medio tabique, y dos baldas constituyen el único mobiliario de la zona de trabajo de cocina. Su disposición en línea es la única posible, debido a la planta alargada de este dúplex; ver plano en página siguiente. Electrodomésticos, de Bosch. Lámparas de techo, de Vinçon. Kílims, de Gra. 

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Armonía cromática en el dormitorio

El paisaje, la ventana con su dintel de madera, las vigas y el pavimento de barro componen un evocador escenario de casa de campo. La colcha satinada, la manta de pelo y la alfombra ultrasuave aportan a este ambiente tan apacible, sofisticación. Colcha gris piedra, de Filocolore. Cuadrantes blancos y manta de pelo, de Sia. Otros cojines, de CoriumCasa. Alfombra, de Francisco Cumellas. 

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Viaje al pasado

Los arañazos en la madera y las variaciones de color evidencian el desgaste de la mesa por su uso. Junto con el flexo, en marrón chocolate, forma un dúo encantador en este dormitorio. Mesilla, de La Inmaculada Concepción. Flexo, de CoriumCasa.

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El baño está en el dormitorio

El mueble de lavabo es clave en la distribución del dormitorio al dividir el espacio en dos zonas: descanso y cuarto de baño. Entre este diseño de líneas depuradas y la bañera exenta, se sitúa una puerta lisa que se mimetiza con las paredes. Tras ella, hay un espacio independiente, con lavabo, ducha e inodoro. Mueble realizado a medida. Grifo de lavabo, de Grohe. Portavelas, de Filocolore. 

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Detalles rústicos en el baño

Toallas y alfombra con greca, de Filocolore. 

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PLANO E IDEAS

- Las soluciones que se idean en cada ambiente debido a la planta estrecha de la casa y que priorizan las vistas al jardín y la circulación. La cocina es un ejemplo; situada en una zona de paso, junto a una salida, no tiene tabiques. ¿Sus muebles? Casi 4 m de encimera y varias baldas, todos en línea.
- Dos diseños ad hoc que personalizan la decoración, optimizan el espacio y permiten que fluya la luz natural.El tabique de malla metálica, más fino que una pared convencional, que separa la escalera del salón; y el mueble de lavabo a dos caras, que convierte el dormitorio en una glamurosa suite.

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