Un piso reformado y abierto al futuro

La interiorista Lara Pujol unió estancias y venció la batalla contra la falta de espacio y de luz que tenía este piso de Barcelona.

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Ganar amplitud, espacio de almacenaje y luz. Estos eran los tres objetivos que tenía la interiorista Lara Pujol cuando se embarcó en la reforma de este piso de 71 metros cuadrados situado en el barcelonés barrio de Gràcia, muy próximo a la plaza de la Vila. El edificio se había levantado en los años 60 y la vivienda toda

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Nueva vida

La interiorista Lara Pujol ha reformado este piso de 71 metros cuadrados situado en el barrio de Gràcia, en Barcelona.

Cambio radical

El piso estaba muy compartimentado y tenía cuatro habitaciones. Lara Pujol abrió los espacios, redujo el número de habitaciones a dos y reformuló la distribución para hacerla más funcional.

Entrada

Unas lamas de madera a modo de celosía en el distribuidor dividen la zona de día y la de noche. De frente, la puerta del nuevo aseo.

Aseo

Además de los baños con los que cuenta cada dormitorio, se ha colocado un aseo para visitas.

Espacio compartido

La cocina, el comedor y el salón ocupan un mismo espacio.

Muebles a medida

Los muebles de la cocina, que llegan hasta el salón para darle espacio de almacenaje a esta zona, fueron diseñados a medida.

Síndrome de Estocolmo

La mesa y las sillas del comedor pertenecen a la serie Stockholm de Ikea.

Arena y negro

Los muebles de la cocina tienen estructura y puertas en tablero melamínico de color arena y encimera en Silestone negro.

Suelos hidráulicos

Se recuperaron parcialmente algunos suelos hidráulicos originales y se replicaron para crear alfombras decorativas.

Vista al frente

Desde el extremo del salón se tiene una vista completa de toda la zona de día de la vivienda.

Paredes de ladrillo

La interiorista Lara Pujol descubrió las paredes para dejar el ladrillo original a la vista.

Iluminación

Los apliques de pared que recorren toda la estancia son el modelo Ranarp de Ikea en color blanco hueso.

Zona de asientos

Sofá y butaca de la serie Kivik de Ikea con tela de color gris antracita.

Bien aprovechado

La altura de los techos se ha aprovechado para crear altillos con espacio de almacenaje.

Un cabecero diferente

Sobre el cabecero de una de las habitaciones, composición de cajas de Ikea.

Vestigios del pasado

En los dormitorios también se dejó el ladrillo original a la vista, aportando calidez y textura.

Armario a medida

Al fondo puede verse el cuarto de baño.

Cuarto de baño

El mueble sobre el que reposa el lavabo es de obra.

Espejo y ventana

El lavabo se situó justo bajo la ventana, por lo que se colocó un espejo en una de ellas.

Cuarto de baño

El pavimento se empleó también en la ducha.

El segundo dormitorio
Escritorio

Se aprovechó el pasillo de acceso al baño para colocar un espacio de trabajo.

Plano
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