Esta casa da la bienvenida al paraíso

Situada en el Parque Natural de Los Arconocales, en la localidad gaditana de Tarifa, esta casa lo tiene todo. Por dentro es amplia, luminosa, cómoda y sugerente. Y por fuera, tranquila y con unas vistas envidiables a la costa.

Luminosa, gracias a sus enormes ventanales, diáfana, por la ausencia de puertas, y amplia, debido a su distribución en dos plantas, así es esta casa enclavada en pleno Parque Natural de Los Alcornocales, en Tarifa. La tranquilidad que aquí se respira, además de las impresionantes vistas al parque y al Estrecho de Gibraltar, la convierten en un paraíso apto para todo el año.

Un generoso jardín con porche da la bienvenida al interior de la casa. En la planta baja se ha dispuesto el salón-comedor, la cocina y un dormitorio de invitados con baño incorporado. Mientras que en la primera planta, a la que se accede por una escalera, se encuentra el dormitorio principal, un cuarto de baño integrado y una fabulosa terraza. El interior de la vivienda, de líneas vanguardistas, se caracteriza por sus muebles personalizados, hechos a medida, y por la decoración cosmopolita presente en todas las estancias, en forma de alfombras, lámparas, cortinas, espejos, mesas y sillas de Bali, La India o Marruecos.

La clásica distribución de habitaciones con puertas como elemento separador de ambientes, aquí se evitó a toda costa. Muy al contrario, la integración es total. A la hora de colocar fronteras divisorias se ha optado por utilizar muretes de obra (a la entrada, en el dormitorio principal, en la cocina…) a los que también se les concede una utilidad (almacenamiento de ropa, de menaje o botellero). O bien los propios muebles limitan una zona de otra, como es el caso del amplio sofá en forma de U que preside el salón y lo separa sutilmente de la zona de comedor.

Pero, sin duda, son el porche, con el frondoso jardín al fondo, la piscina y la terraza del dormitorio principal, con sus espléndidas vistas, lo que revaloriza esta casa y la convierte en el mejor destino para unas largas vacaciones en familia.

Información sobre alquiler de esta casa en Tarifa House. Teléfono: 954 421 187.
Página web www.tarifahouse.es

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Porche con jardín

Una pérgola de madera pintada en blanco da cobijo a una mesa con sillas donde disfrutar de agradables veladas. El césped del jardín permite tumbarse a la sombra a leer o reposar. Mesa y sillas, de Verdecora. Sobre la colchoneta descansan unos cojines de rayas, de Berberia. Bajo el árbol, farolillos comprados en Marruecos.  

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Recibidor en dos alturas

Un espacio cuadrado da la bienvenida al interior de la casa, que se intuye amplia y luminosa. A un lado queda el salón y al otro, tres escalones conducen al comedor. Mueble de madera lacado en blanco y con cuarterones de cristal, de Mala Mujer Living Tarifa. Cesta de mimbre con flores, pie de lámpara turquesa y alfombras de nudos, de Berberia. 

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Un salón cálido

La zona de estar está presidida por la chimenea. Frente a ella se dispuso un amplio sofá, en forma de U, y en el centro una mesa baja formada por unas tablas de madera pintadas de blanco sobre patas metálicas. Sofá y mesa de centro realizados por encargo. Farolillos y espejo, de Beldeco. Chal fucsia, de Berberia. Lámpara de latón naranja, de Expresión Negra.

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Salón con chimenea

La chimenea exenta es un icono decorativo en torno al cual gira la distribución de la zona de estar. 

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Salón y comedor en contraste

Para romper la homogeneidad de los tonos crudos y blancos que imperan en el salón, se dispusieron elementos de color como la alfombra o los cojines. Cojines en fucsia lisos y con estrellas, de Zara Home. Los de tono crudo y lino son de Gastón y Daniela. Alfombra, cesta y chal bicolor, de Berberia.

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Detalles decorativos en la mesa de centro

Jarroncitos, de Habitat. Caballo de metal pintado, de Expresión Negra. 

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Comedor exótico

A un nivel superior se situó el sencillo comedor, formado por una mesa de madera y cuatro sillas realizadas de forma artesanal con faldón de fibra. Una original lámpara de techo de pasamanería encaja a la perfección con el aire oriental de esta zona. Mesa y sillas adquiridas en Bali. Lámpara de techo blanca con cintas y cuentas, de Deco Tarifa. Cuencos de colores y botellas, de Berberia.

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Cocina integrada al comedor

Un murete de obra separa el comedor de la cocina. En una pared se dispusieron los electrodomésticos y una alacena con puertas de cristal. La zona de trabajo cuenta con amplias gavetas sin tiradores. Muebles de cocina, de Santos. Paño, de Zara Home. Grifo, de Frecan. Lámpara adquirida en Marruecos. Termo rojo, de Expresión Negra. Alfombra, de Berberia.  

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Dormitorio con estilo cosmopolita

Situado en la planta superior, el dormitorio principal se decoró con muebles y complementos procedentes de lejanas tierras. Un gran ventanal y la amplia terraza son un plus añadido. Ropa de cama y manta gris, de Zara Home. Cojines y chal lila, de Berberia. Tapiz de seda y cortinas de gasa, adquiridos en un viaje por La India. Mesilla, de Beldeco. Pufs blancos, de la tienda Mala Mujer Living Tarifa.  

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Continuidad visual

Los grandes ventanales reivindican unas cortinas livianas, casi transparentes, que permitan admirar y disfrutar del paisaje. 

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Dormitorio con baño

Un murete de obra se convirtió en elemento separador entre el dormitorio y el cuarto de baño. Además, su estructura se utilizó como soporte para una cómoda. Sobre el murete, conjunto de jarroncitos y bandeja, de Beldeco. Alfombra de nudos, de Berberia. Lámparas de techo, en forma de lágrimas, procedentes de Bali.  

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Zona de descanso

Frente a la cama se colocó un banco con cojines que permite relajarse, leer o disfrutar de la magnífica vista que ofrecen los grandes ventanales. 

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Cuarto de baño en blanco

En el baño, una silla de madera sirve de apoyo a la hora de vestirse. Banco de madera negra y nácar, de Explora. Chal, de Berberia. Cojines traídos de La India. Silla pintada de blanco, de Beldeco. Cojín, chal y zapatillas, de Zara Home. Perchero, de Beldeco. Cesta, de Berberia.

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Baño en dos partes

El cuarto de baño está dividido; los lavabos, situados en la zona de vestidor, descansan sobre un mueble de obra con espacio de almacén. Los sanitarios y la ducha se ocultan tras una puerta de cristal corredera. Lavabos de mármol y cestas de paja, de Meridiana. Espejos, de Explora. 

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PLANO E IDEAS

¿Cortinas o paneles?
- Si dispones de un ventanal de grandes dimensiones, instala dos o más paneles japoneses que puedas abrir o cerrar de forma independiente.
- En el caso de que prefieras cortinas, ten en cuenta que, además del color y el diseño, resulta muy importante la caída. Elige tejidos resistentes, vaporosos, que no se decoloren con la luz y que no se deformen con los lavados, como el lino, el moaré y la gasa.
- Para estar a la última, deja que las cortinas arrastren unos centímetros por el suelo; además de ser elegante, esta moda aísla las ventanas de las corrientes de aire. Como sistema de sujeción, una sencilla barra bastará.

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