Una casa con sabor lisboeta

Situada en el centro de la ciudad, esta casa disfruta de la tranquilidad y calma de un barrio típico residencial aunque a solo unos minutos del ajetreo lisboeta. Este apartamento se encuentra en un edificio de 1940 y conserva el encanto de la época con zócalos y molduras originales y suelos de madera.

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Situada en el centro de la ciudad aunque alejada del ajetreo, esta casa se ubica en un típico barrio residencial y disfruta de su calma y vida. Cafés históricos y terrazas, tiendas de comestibles, pequeños comercios… Este apartamento se encuentra en un edificio de 1940 y conserva el encanto de la época con molduras originales y suelos de madera. El arquitecto José Carlos Cruz mezcla estos elementos arquitectónicos con solera con piezas de mobiliario de época y algunos clásicos del diseño contemporáneo. 

Un lugar perfecto para descubrir la ciudad portuguesa con calma y comodidad porque este apartamento se alquila por temporadas en Flattered apartments.

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Una sala de estar rectangular

No muy estrecha pero completa, suficiente para reunirse y compartir momentos en una zona común de la casa.

Rincón de lectura

En un extremo de la sala, una librería y una butaca. El mobiliario tiene un aire setentero.

El comedor

El comedor se sitúa a continuación del estar.

La cocina

En blanco y gris. La cocina cuenta con luz natural y el mobiliario en blanco potencia la luminosidad. El mobiliario se adapta a la forma de la planta, ocupando todas las paredes.

Una llamativa nota de color en la cocina

Un punto de color: el azul de la lámpara de techo.

El recibidor

Con una consola antigua, un espejo y una lámpara de mesa.

En contraste, en la pared, una composición de fotografías actuales.

Vista del pasillo distribuidor

A lo largo del pasillo se distribuyen las puertas que comunican con las diferentes estancias.

El dormitorio

Como se trata de una vivienda para alquilar, el mobiliario es básico y funcional. Como armario, un perchero.

Con luz natural

El gran ventanal del dormitorio se ha vestido con un ligero visillo.

Con mucho arte por las paredes

Las paredes de toda la casa están salpicadas con láminas enmarcadas.

Con dos camas separadas

En este dormitorio se ha optado por dos camas separadas y una cómoda al pie.

Todo en tonos neutros

Blanco y gris, tonos neutros, que crean una atmósfera relajada.

Vista general del dormitorio doble

Vista general del dormitorio doble.

Habitación principal con ventanal

Habitación principal con ventanal. También aquí los muebles básicos.

Vista de la pared frente al cabecero

Vista de la pared frente al cabecero con cómoda de madera y una butaca.

El detalle de la alfombra

Que cubre el suelo y da calidez

Nota de color en las mesillas

Las lámparas de mesa ponen la nota de color en el dormitorio.

Vista de la entrada a uno de los dormitorios

Vista de la entrada a uno de los dormitorios. Las alfombras caldean el ambiente y no faltan en ninguna de las habitaciones sobre el suelo de madera recuperado.

El poder del espejo

Los espejos multiplican la superficie real de las estancias.

Abuso de los tonos claros

Abuso de los tonos claros para conseguir una sensación de limpieza y amplitud.

El cuarto de baño con azulejos típicos del país

Los azulejos típicos del país se cuelan en la pared del baño, en la zona de la bañera.

Vista de uno de los cuartos de baño

Vista de uno de los cuartos de baño con bañera. Todo en blanco.

Con geométricos de color

En otro de los cuartos de baño, la zona de la ducha se reviste con azulejos geométricos de color. Una nota pop.

Vista del baño con ducha

Vista del baño con ducha. Todo en blanco salvo la pared de la zona de la ducha.

Un pasillo con arte

Impactante composición en el pasillo.

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