Un piso moderno con un patio interior muy coqueto y acogedor

Lo más sorprendente (aparte del patio decorado con plantas) es el original mobiliario con líneas curvas.

cocina abierta con isla central en blanco y gris
Pol Viladoms

    Cuando el arquitecto Rubén Casquero recibió el encargo de reformar esta vivienda alojada en un edificio de 1976 en Cornellá de Llobregat, se encontró con un inmueble que mostraba pocos signos de deterioro y un buen estado de conservación. No detectó problemas más allá de algunos males propios de la fecha de construcción, como una cocina maltratada o unos desafortunados espacios de circulación. La estrategia del proyecto se centró en crear dos zonas bien diferenciadas. La primera, planteada como un gran área común para el uso diario. La segunda, destinada al retiro con habitaciones concatenadas. De este modo, al entrar en la vivienda, lo primero que llama la atención es el espacio, así como la luz que procede del patio interior decorado con un sinfín de plantas.

    Pol Viladoms

    Pol Viladoms

    Pol Viladoms

    El ventanal ilumina la cocina y el patio participa de la vivienda, transformado en un espacio de ventilación.
    Pol Viladoms

    En la cocina, el mobiliario de CUBRO con líneas curvas en color gris y encimeras blancas – de la gama LAMINADO–, acapara toda la atención.

    Pol Viladoms

    Pol Viladoms
    Pol Viladoms

    El comedor, de diseño minimalista, está amueblado con una mesa y sillas de madera estilo Wishbone, y exhibe los pilares originales de la construcción.

    Pol Viladoms
    Pol Viladoms

    Otra de las estancias donde el mobiliario de CUBRO también es protagonista, es el despacho, con una solución muy funcional para el día a día que incluye una cómoda repisa para colocar plantas y demás almacenaje.

    Pol Viladoms

    El dormitorio principal cuenta con baño en suite. Este precede a la habitación y dispone de un mueble volado de madera con el lavabo exento.

    Pol Viladoms

    Los materiales escogidos para la reforma contribuyen a reducir la huella ecológica y la demanda energética. La madera empleada provino de bosques sostenibles, con aplicación de aceites y ceras de origen natural. Otra clave consistió en reforzar el aislamiento mediante trasdosados y carpinterías de alta calidad, mejorando el confort térmico y acústico. Además, se descubrió una tranquila brisa entre la fachada y el patio, que junto a la restauración del porticón exterior, colabora de forma natural a controlar la temperatura interior en los meses más calurosos.

    Proyecto e información: Cortesía de Rubén Casquero. Mobiliario: CUBRO.


    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Más de Casas