Todo surgió a partir de un anuncio en Facebook sobre un proyecto municipal de rehabilitación de edificios abandonados: una construcción de 1900, que en su día albergó una escuela, se iba a fraccionar en seis partes para su uso como viviendas y venderlas a particulares. Los interesados solo tenían que rellenar un formulario y hacer clic en “enviar”. La avalancha de peticiones fue inmensa: se llegaron a recibir noventa solicitudes por minuto. Entre ellas, la de los dueños de esta singular casa. “Cuando la compramos todavía éramos estudiantes, pero pudimos pagarla con nuestros ahorros. Sabíamos que el trabajo de rehabilitación sería largo y costoso, aunque eso no nos echó para atrás. Todo lo contrario: la idea nos atrajo aún más”, nos cuenta el propietario, responsable de que la casa enamore.

¡Y todo lo hizo con sus propias manos!

El primer paso fueron las reuniones con el resto de propietarios, sus nuevos vecinos. Entre todos estudiaron las posibilidades del edificio, averiguaron dónde estaban los muros de carga y pusieron en común los planes de renovación que cada uno tenía en mente. Se creó un sentimiento de comunidad que facilitó no solo la convivencia, sino también todos los trámites burocráticos que implican las obras.

La vivienda, con una superficie que ronda los 70 m2, se encuentra en la planta baja del edificio y comunica con las zonas ajardinadas comunes. Esa conexión con el exterior y los cinco metros de altura que el espacio tenía en origen fueron el punto de partida para los trabajos de rehabilitación. Se trataba de empezar desde cero con una distribución diferente: tirar muros interiores, reforzar los cimientos y abrir nuevas puertas y ventanas. “Nosotros nos encargamos de todo. Y no solo del diseño, también de las obras. Incluso después de un tiempo metidos de lleno en la reforma, decidí renunciar a mi trabajo a tiempo completo para poder dedicarme plenamente a nuestra casa”, nos cuenta el propietario. Él mismo derribó y levantó tabiques, construyó el altillo donde ahora se encuentra el salón, realizó la escalera que atraviesa la vivienda, pintó, colocó un suelo de linóleo continuo y sin juntas en todas las habitaciones… y un largo etcétera de intervenciones hasta conseguir la vivienda deseada para la familia, que en estos años ha crecido. Después llegó el momento de prestarle atención al interiorismo, tarea de la que se ocupó la dueña. “Nos encanta la idea de mezclar lo antiguo con lo nuevo”, explica. Y a la vista está: combinó diseños de Ikea, piezas vintage y muebles DIY con un objetivo claro, conseguir una casa para disfrutar.

PLANTA BAJA: COCINA ABIERTA, COMEDOR Y ZONA DE ESTAR

Sofá de terciopelo, de Wehkamp.
Peggy Janssen

El proyecto de reforma de esta vivienda lo firman sus propietarios. Entre los dos diseñaron la nueva distribución, él realizó las obras con sus propias manos y ella se ocupó de la decoración y de comprar los muebles. Como, por ejemplo, el sofá de terciopelo que vemos bajo estas líneas. “Lo elegimos por catálogo ¡y es mi favorito! Me encantan el color y el tejido, pero además es muy cómodo”, nos cuenta la dueña.

Zona de estar en la planta baja.
Peggy Janssen
Un salón rosa es alegre y acogedor, aunque algunas personas lo relacionan con un ambiente exclusivamente femenino. Salvo que se acompañe de otros colores: el negro aportará un punto masculino y sofisticado.
Peggy Janssen

El rincón favorito. Es la cocina, ubicada en la zona que queda debajo del altillo —donde el techo tiene menor altura—, para percibirla más recogida y acogedora. “Es el punto neurálgico de la casa. A mi marido y a mí nos encanta cocinar, invitar a nuestros amigos y familiares, y reunirnos alrededor de la isla o en la mesa del comedor. Es perfecta para celebraciones y buenos momentos”, cuenta la propietaria.

Cocina Metod, de Ikea, con frentes en madera natural, de Zagenzagen.
Peggy Janssen
Peggy Janssen

“Queríamos una casa de espacios amplios, diáfanos y conectados”, aseguran los propietarios, quienes diseñaron una cocina abierta al comedor. Se pensó para el día a día, y también para que se convirtiera en el corazón de la casa. El resultado es un ambiente lleno de luz, donde todos disfrutan de los platos, la compañía y de las bonitas vistas gracias a los ventanales del jardín.

Suelo de linóleo continuo, sin juntas, de la firma Forbo.
Peggy Janssen
Está claro que a la propietaria de la casa le encantan las plantas. ¡En cada rincón hay una nota verde!
En distribuciones open concept crea un hilo conductor que unifique los ambientes. En este caso, además de muebles de madera en el mismo acabado, es el color negro que se encuentra en la isla y en el frente de trabajo.
Peggy Janssen

Las ideas DIY de los dueños están presentes en toda la vivienda, incluido el comedor. “La mesa es de mi época de estudiante. La hice con una tabla de madera recuperada y unos caballetes de Ikea”, recuerda el propietario de la casa. La pared se pintó en dos tonos diferentes, rosa palo y blanco, para reducir visualmente la altura de los techos y ganar sensación de calidez.

Las sillas las compraron en Ikea.
Peggy Janssen

ALTILLO: UN SALÓN EN LA ENTREPLANTA

Sofá y alfombra, de Ikea. Puf, de Leen Bakker. Mesa auxiliar, de Søstrene Grene. El cojín es de Sissy-Boy.
Peggy Janssen

En el salón, situado en el altillo, la viga de hierro en el techo aporta carácter y un punto industrial. Las telas en tonos neutros así como la madera, las plantas y los detalles en fibra, ayudan a crear una atmósfera hogareña. A los dueños les encanta moverse en bici: aquí, en la zona de estar, ya es un elemento deco más.

Sea como sea tu salón, lo más práctico es decorarlo con muebles ligeros que te permitan modificar la distribución de la zona de estar en función de tus necesidades: mesas auxiliares en lugar de una de centro, pufs que sirvan de asiento y de superficie de apoyo…
Peggy Janssen
Peggy Janssen

Con los frentes de madera natural que sobraron al hacer la cocina, los propietarios realizaron este aparador para el salón, ubicado en el altillo de la vivienda. El techo de vigas de madera original, al que se quiso dar mayor protagonismo, se mantuvo. Eso sí: el trabajo de restauración fue duro. “Cuando el edificio se utilizaba como una escuela, a principios del siglo XX, el sistema de iluminación funcionaba con petróleo y la combustión dejó su huella en las vigas, que estaban llenas de manchas negras. Tuve que limpiarlas y lijarlas muy bien”, explica el dueño.

EN LA TERCERA PLANTA: DORMITORIOS Y BAÑO

Cama modelo Gjöra y mesilla Björksnäs, de Ikea. Funda nórdica y almohadones, de Wehkamp.
Peggy Janssen

En el dormitorio principal, el armario de madera negro destaca sobre la pared pintada en blanco. Para caldear la atmósfera, se añadieron contrapuntos cromáticos con tonos teja y rosa nude en la ropa de cama.

¿Cómo vestir la cama? Una idea que siempre funciona es elegir la funda nórdica en un tono que contraste con el de la sábana y los cojines decorativos. El resultado será visualmente más rico que con una propuesta monocromática.
Peggy Janssen

A los niños les encanta rodearse de animales. La deco de las paredes y los complementos de la habitación de la peque hablan por ella y de ella: la cabeza de cebra, el leopardo como alfombra, elefantes sobre la camita y dando forma al puf…

El sillón verde era de la abuela y en él se sienta la dueña para leer cuentos a su hija. Cabezas de peluche, de Loods 5. Puf con forma de elefante, de Leen Baker. Alfombras, de Kwantum. Cuna de haya maciza, de Ikea.
Peggy Janssen

Si tú también compartes baño, crea una composición simétrica con dos lavabos y sus correspondientes espejos: logran una visión con más armonía, orden y limpieza a nivel estético.

Lavamanos, de Sanitairwinkel. Espejos, de De Maan is Rond.
Peggy Janssen

Junto al ventanal, en el lugar más privilegiado del dormitorio, se colocó la bañera exenta. Con estas vistas, sales de baño y unas burbujas, el momento desconexión está garantizado. “Es maravillosa para relajarte por la noche, después de un día de trabajo”, nos cuentan.

Grifo monomando para suelo, de AliExpress. Espejo de pie, de Ikea.
Peggy Janssen
Peggy Janssen
Plano de la vivienda.
Hearst Infografía

Realización: Cocofeatures.com