Patios secretos, tragaluces y ladrillos perforados permiten que la luz natural entre en Aperture House, una casa de nueva construcción situada en Islington, Londres. Antes del proyecto de reforma, la edificación se utilizaba como un garaje doméstico, protagonizado por la fachada de ladrillo que se decidió conservar con el objetivo de respetar los orígenes.

La planta baja, realizada con una estructura de hormigón y en su mayor parte oculta a la calle, dispone de dos patios que ofrecen un sistema de ventilación natural y un escape perfecto del trajín de la ciudad. El primer piso, visible desde la calle, se construyó en madera y se revistió por completo con ladrillo.

Kilian O'Sullivan

A diferencia de las otras casas que rodean la propiedad, instalar ventanas en la parte trasera de la vivienda no era una opción, como resultado, algunos de los espacios más privados dan a la calle. Las perforaciones de ladrillo permiten a los propietarios gozar de la máxima privacidad durante el día en estas áreas y ofrecen un espectáculo visual sin igual cuando se iluminan a contraluz por la noche.

Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan

Para evitar que la casa se sintiera demasiado pequeña, las estancias de la planta baja se diseñaron con concepto abierto y cambios de nivel escalonados.

Kilian O'Sullivan

De hecho, el espacio habitable tiene 3 metros de altura, lo que genera una sensación de ligereza y amplitud.

Kilian O'Sullivan

La luz inunda los espacios interiores a través de los tragaluces del piso inferior y superior junto con las puertas del patio totalmente acristaladas.

Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan
Kilian O'Sullivan

Proyecto e información: Cortesía de Paul Archer Design.