La interiorista Hypacie van Gaver recuerda que cuando ella y su marido Juan vieron esta casa del barrio de Chamberí, en Madrid, “nos encontramos con una vivienda lejos de nuestros gustos… bueno, ¡y de los de cualquier persona, creo! El piso estaba lleno de falsos techos con cúpulas, columnas romanas, pinturas de estuco veneciano, lavabos de mármol y azulejo estilo árabe… Sin embargo —añade—, como profesional vi enseguida el potencial, y mi marido depositó su confianza en mí para convertirlo en nuestro hogar, donde pronto íbamos a ser padres primerizos”. A su favor, la casa tenía lo que ella buscaba: “como buena francesa, quería estar cerca de un mercado tradicional y de tiendas de barrio”. Además, estaba bien comunicada y tenía una terraza. “Tuve que renunciar a un edificio de estilo arquitectónico Haussmann —característico de París—, a techos altos con molduras y a patios interiores preciosos” pero añade que, a cambio, el piso “da a un jardín que nos aísla de los coches y el ruido de la ciudad. Un oasis en pleno centro de Madrid”. Y se puso manos a la obra. El objetivo, recuerda, era “crear un espacio funcional y familiar articulado alrededor de un eje central: el salón”. Para ello había que aprovechar cada metro “quitando tabiques y zonas de circulación preexistentes”. De hecho, “hemos intentado eliminar todos los pasillos. Solo se mantiene uno, que da acceso a los dormitorios y baños”. De este modo, la vivienda se divide en dos áreas: “una más íntima y otra más social”. Hypacie destaca que “desde el salón tenemos acceso a la parte de noche, la sala de juegos/biblioteca, la cocina con office, la entrada y al comedor que está abierto a la zona de estar”.

Para su vivienda aplicó la misma directriz que en los proyectos que realiza: “nuestra misión es entender las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes y plasmarlas en la organización de su espacio”. Y por ello no dudó en reducir la entrada que tenía la casa para incorporar parte al salón y a la cocina, y así conseguir más amplitud en ambos. En ellos hacen mucha vida y, antes de las restricciones por la pandemia, disfrutaban de la compañía de amigos en “cenas, cócteles y fiestas”. La situación actual demuestra que acertó con el planteamiento al diseñar ambientes con múltiples usos: “el covid nos ha llevado a repensar la vivienda como un espacio polivalente que sirva para atender clases online, teletrabajar, descansar o compartir en familia”. Su salón con acceso a una terraza acogedora, el comedor lleno de luz y la cocina amplia hacen realidad la máxima de Elsie de Wolfe, la primera mujer interiorista, que Hypa&Cie suscribe en todos sus proyectos:

La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad.

El recibidor

Espejo, de la tienda francesa Déco Sud. La cómoda es de procedencia familiar.
Jaime Ferrer

“Hemos reducido la entrada para incorporar parte al salón y hemos quitado todos los pasillos”, comenta la interiorista y propietaria de la casa. El elemento clave del nuevo espacio, casi abierto a la zona de estar, es un cerramiento de hierro diseñado en su estudio que los separa y une al mismo tiempo, y a través del cual llega la claridad del salón. Esa luminosidad se multiplica y propaga al reflejarse en el espejo de gran formato con cuarterones, que parece una ventana abierta al exterior.

Gran salón comedor

“Hacemos mucha vida en el salón, es el eje central de la casa”, nos cuenta la propietaria de esta vivienda madrileña. “Queríamos uno donde recibir a mucha gente y organizar eventos. Como buena francesa, está en mis genes preparar cenas, cócteles y fiestas, y necesito una casa muy versátil para ello”.

Espejo de M. Concept Store.
Jaime Ferrer
Sofá, de Hanbel; mesa diseñada por HYPA&CIE, y alfombra, de Ikea. El parqué de roble francés es de Tarimas del Mundo.
Jaime Ferrer

Respecto a su distribución, los sofás —que no están apoyados en ninguna pared—, “sirven de guía para la circulación natural dentro del piso, pero también enmarcan el salón”.

Jaime Ferrer

Jaime Ferrer
Cómoda, de Hanbel.
Jaime Ferrer
Las cómodas de estilo neoclásico son más versátiles de lo que crees. Imprimen un aire señorial a la entrada, pero también al dormitorio, el comedor o allí donde teletrabajes.
Aquí, un dúo de clásicos que, con su look negro, armoniza con la silla, de Hanbel, en fibra. Velador-gueridón, del Mercado de las Pulgas de París. Lámpara, de Le Monde d ´Alix, una tienda de Marsella, Francia.
Jaime Ferrer
Jaime Ferrer

“Nos gustan los objetos que tienen un significado especial para nosotros, pero también los meramente decorativos. Tenemos tendencia a rotarlos mucho, poner y quitar para que cada mes la casa se vea diferente”.

Sillas de Vitra. La mesa es de El Globo. Y el elefante, de Guille García-Hoz.
Jaime Ferrer

“Los espacios comunes se han pensado para diferentes usos, para que se transformen y se adapten a nuestras necesidades. De esta manera, el comedor, que cuenta con una librería imponente diseñada por nosotros, sirve para reunir a los amigos en un espacio acogedor y majestuoso, y para teletrabajar o hacer deberes”

Jaime Ferrer

Las ventanas también dan juego. Tienen más interés visual con el verde de la terraza y con los detalles colocados en el alféizar, convertido en una balda gracias al mueble de obra que empotra y sortea el radiador.

Cocina con office

Jaime Ferrer

El microcemento deja el protagonismo a las paredes y la encimera de madera, que da mucha calidez y mantiene un perfecto equilibrio con el pavimento.

Armarios, fregadero y encimera, de Ikea. En la pared, hidráulico, de Mosaic del Sur. En el office: mesa, de Maisons du Monde; sillas, de Tolix; y trona, del Mercado de las Pulgas de París. El reloj proviene del castillo de la famillia de Hypacie.
Jaime Ferrer

“Mi objetivo era huir de la cocina minimalista y recrear un espacio tradicional en el cual me sienta cómoda. Cuenta con elementos cálidos que me recuerdan a mi infancia y traducen mi visión de la cocina, con raíces fuertes”, explica Hypacie. “Por eso aposté por un hidráulico, pero en tonos neutros. Es el centro de atención de la cocina al igual que la pared de ladrillo blanco”.

Dormitorios y baño

Sofá, de Maisons du Monde. Mesa y sillas infantiles, de la firma Vitra, en Smallable. Baldas, de Natura.
Jaime Ferrer

Con acceso directo desde el salón, esta habitación es cuarto de juegos y, también, la que utilizan los invitados. Pero además, como nos cuenta la interiorista, es “una zona de relax para el que quiera aislarse y estar tranquilo. Su sofá invita a tumbarse y descansar”.

Cabecero, de Borgia Conti. Ropa de cama, de Harmony Textile. Skylines de metal, de TheLine.
Jaime Ferrer

“El dormitorio (principal) es sobrio, pero elegante, luminoso y cálido. Hemos elegido tonos grises para contrastar con el suelo blanco, y hemos añadido mostaza-curry para aportar luminosidad y color al resto de los elementos”, señala Hypacie.

“Encima del cabecero —añade—, podemos encontrar bajorrelieves de los skylines de Nueva York y París, donde mi marido y yo nos conocimos y nos enamoramos”.

Cama, de El Corte Inglés. Cortinas, de Maisons du Monde. Detalles deco, de Bonton.
Jaime Ferrer

En el dormitorio infantil destaca una pared con un color diferente que cambia la percepción del espacio y focaliza la atención sobre la zona de cama. ¡Prueba!

En el baño, mueble diseñado a medida por HYPA&CIE; grifo, de Roca; lavamanos, de BHD Home; y lámina, de la tienda del Museo Thyssen-Bornemisza.
Jaime Ferrer

Terraza

La mesa es de Casa y Campo Decoración.
Jaime Ferrer

Un oasis urbanita con muebles de palés (pon un cristal de vidrio templado a los que forman la mesa de centro y haz más cómodos los asientos con cojines colchoneta).

PLANO Y CLAVES DE LA REFORMA

Hearst Infografía
  • La librería del comedor es una de las joyas decorativas de la vivienda. “La hemos diseñado alrededor de dos piezas: un cuadro de familia —la bailarina— y la cabeza”, explica la interiorista. Se ha realizado en DM y en ella destaca el juego de colores y acabados en laca y roble. Los huecos creados con el trazado de líneas verticales y horizontales componen una distribución que, sin ser simétrica, es equilibrada. “Sin lugar a dudas, ha sido planteada para ser el foco de atención de la casa. Ha inspirado a mucha gente y estoy muy orgullosa de ello. ¡Si te copian, significa que tu trabajo es bueno!”
  • Las ventanas de hierro, otro diseño del estudio HYPA&CIE, son una de las señas de identidad del piso. “Quería una carpintería de perfiles más finos que la que ofrece el aluminio y donde el mecanismo fuera visto”. En armonía con ellas, también se ideó el cerramiento acristalado que hay en la entrada.

    Una parisina en Madrid: Hypacie van Gaver fundó HYPA&CIE, un estudio de interiorismo y decoración “que cuenta con un estilo propio, pero nunca busca imponerse ni seguir tendencias preestablecidas. El cliente está en el corazón de su planteamiento. Cada diseño es único y personalizado”.
    Jaime Ferrer

    ANTES DE LA REFORMA

    Jaime Ferrer
    Jaime Ferrer
    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer
    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer

    Jaime Ferrer

    Reforma e interiorismo: Estudio HYPA&CIE.
    Realización:
    Cristina Rodríguez Goitia.