Los propietarios de esta vivienda deseaban una segunda residencia en la montaña para disfrutar todo el año, pero querían huir del clásico look ceretano tan característico de las casas de la zona. La interiorista Pia Capdevila dio un giro a los espacios y al interiorismo manteniendo la esencia de la zona, usando materiales tradicionales y naturales, pero pintando la madera en una gama de grises para evitar el típico ''efecto cabaña''.

La casa tiene tres plantas: planta baja con cocina, comedor y salón, planta primera con tres dormitorios y dos baños, y una buhardilla a dos niveles.

Originalmente, la cocina estaba abierta al salón-comedor, pero como los propietarios deseaban ganar algo más de espacio, se decidió integrar el área del antiguo garaje en la vivienda y se ubicó en él la nueva cocina. Esto permitió ganar almacenaje, añadir un pequeño aseo de cortesía y convertir la sala de estar en un ambiente más amplio y cómodo para la familia.

Bol de madera sobre la mesa de comedor, de Little House. Mesa de comedor diseñada a medida por Stool. Sillas de comedor, espejo y lámpara de techo, de Maisons du Monde.
Jordi Canosa
Sobre la mesa de centro: candelabro, de Catalina House. Recipiente zigzag con plantas, de Textura. Sobre mueble TV: Jarrón de terracota con planta, de Textura. Sobre el puff: plaid de cuadros B&Wf, de Textura. Cojín y plaid de pelo beige, de Calma House. Paquetos con tela, de Yutes. Iluminación general, de Faro. Aplique de pared, de Maisons du Monde. Sofás, de Miki Beumala con tela de Crevin. Cojines del sofá, de Calma House, Zara Home y Maisons du Monde. Mesa de centro, de Maisons du Monde. Alfombra, de Dash & Albert. Mueble de TV recuperado y pintado.
Jordi Canosa
Sobre la mesa de centro: bandeja de madera y bolas de pelo, de Little House. Candelabro, de Catalina House. Jarrón con plantas, de Textura. Todos los cojines, de Calma House.
Jordi Canosa
Consola de madera natural diseño a medida por Pia Capdevila. Candelabros y plantita, de Catalina House. Todos los cojines, de Calma House. Paqueto de la ventana con tela de Yutes.
Jordi Canosa

La cocina disfruta de la luz natural de una de las ventanas del antiguo garaje. Además, en la pared que comunica con el salón-comedor, se abrió una pequeña ventana que permite que la luz del salón entre en la cocina.

Armario a media en DM lacado, diseño de Pia Capdevila. Pomos el armario, de Arcon. Suelo laminado de roble, de Parador. Cesta-maceta con planta MAR. Alfombra recibidor MAR. Bol de madera sobre la mesa, de Little House.
Jordi Canosa

En la cocina se trabajó con la misma paleta de grises que en el resto de la casa, suavizándolos con un papel de rayas en color piedra y con madera natural en el mobiliario de la zona del office. Para conseguir un orden visual a nivel estético en la misma planta, este papel de rayas se repite en el aseo de cortesía.

Una de las características de esta reforma es que se usaron los mismos materiales en diferentes estancias pero trabajados con distintos acabados.
Menaje de la mesa del office y escurridor de la cocina, de Ikea. Paños de cocina, jarrón con plantas y alfombra pasillera, de Textura. Mesa office diseña a medida, por Helios Ferro. Sillas del office, de muy mucho. Mueble de cocina, de GUD. Electrodomésticos, de Bosch. Papel de pared, de Rash. Apliques de luz, de Maisons du Monde. Iluminación general con plafones led, de Faro. Suelo laminado de roble, de Parador.
Jordi Canosa
Recipiente en zig-zag con planta, de Textura. Espejo, de Ixia. Aplique, de Maisons du Monde. Papel de pared, de Rash. Mueble lavabo diseñado a medida en laminado, de Egger. Lavabo, de Bathco. Grifería, de Tres.
Jordi Canosa

La planta primera, donde originalmente estaban todos los dormitorios, se modificó un poco en cuanto a la distribución, pasando de cuatro dormitorios a tres, uno de ellos como dormitorio en suite con baño y vestidor incluido, y dos dormitorios dobles más que comparten el mismo baño.

El objetivo de unir los dos dormitorios fue ampliar el principal para integrar un pequeño vestidor y hacer un baño nuevo algo más amplio.

Cabecero, de Kenay Home. Mesita de noche diseñada a medida por Pia Capdevila. Ropa de cama y plaid, de Zara Home. Cojines lisos con ribete y lámpara de sobremesa, de Maisons du Monde. Cojines de rayas 45x45cm y alfombra, de Calma House. Toallas de bambú, de Textura. Paqueto con tela, de Yutes.
Jordi Canosa
Jordi Canosa

El vestidor, que se comunica directamente con el baño sin puertas, disfruta de luz natural, ya que está ubicado en el espacio del dormitorio original.

Los otros dos dormitorios dobles de esta planta y el baño se han mantenido en la misma ubicación pero reformados para destinarlos a cuartos de invitados.

Alfombra pasillera, de Calma House. Espejo, de Ikea. Pomos de las puertas, de Arcon.
Jordi Canosa
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La buhardilla, que antes era una sala de juegos, se transformó en una habitación grande para que las tres hermanas pudieran compartir espacio, descanso y juego.

Jordi Canosa
Mobiliario a medida en DM lacado y laminado, diseño de Pia Capdevila. Plaids, alfombra pasillera en color rosa de lana, cojines lisos y cojines rosas en el suelo sobre la alfombra de pompones, de Calma House. Cojín blanco en forma de conejito, cojín rosa en forma de oso y cojín blanco en forma de estrella, de Textura. Lámpara de sobremesa con pie de madera (sobre armario), colchonetas de suelo, alfombra de pompones y maletitas infantiles decorativas, de Maisons du Monde. Lámpara de sobremesa, de Kenay Home. Focos en techo, de Faro. Paqueto rosa con tela, de Yutes. Tiradores de armarios, de Arcon.
Jordi Canosa

Se integró un nuevo baño y, aprovechando los dos niveles que tiene este espacio, el dormitorio se dividió en tres zonas: una para dormir con tres camas, otra para descansar a modo de pequeño rincón como sala de estar infantil, y una tercera para jugar con mobiliario a medida y mucho espacio de almacenaje.

También se usó la misma paleta de grises que en el resto de la casa, pero vestido con rosas empolvados.
Jordi Canosa
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En el baño se empleó una base de microcemento gris con los techos pintados en los mismos grises que toda la casa.
Pared y mueble lavabo con revestimiento en microcemento. Suelo laminado de roble, de Parador. Lavabo, de Roca. Griferías, de Tres. Mampara de ducha, de Profiltek. Focos blancos y aplique sobre el espejo, de Faro. Espejo, de Ikea. Toallas, de Textura. Cestas de mimbre, de Maisons du Monde. Maceta, de Calma House.
Jordi Canosa

Estudio: Pia Capdevila Interiorismo. Estilismo: Mar Gausachs.