Si estás soltera o vives en pareja, un estudio de un solo ambiente puede ser muy buena opción (siempre y cuando no exista facilidad para el agobio). La clave más importante en este tipo de viviendas es la iluminación natural, porque sin ella, es probable que sientas claustrofobia y una ligera depresión desde el primer día.

Tomemos el ejemplo de este estudio de 37 m2 ubicado en un edificio de 1929 en Suecia. Además de conservar los amplios ventanales originales, goza de buenas vistas al exterior y de mucha iluminación natural. No obstante, el concepto de planta abierta es fundamental para sacarle el máximo partido al escaso espacio.

Nada más entrar a la vivienda, decorada con un estilo nórdico y nostálgico, un pasillo distribuidor con puertas, paredes y techos pintados en blanco nos da la bienvenida. Pegado a la puerta, un armario de tintes vintage pintado en blanco para generar continuidad visual actúa como vestidor.

armario vestidor en el recibidor
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
recibidor de estilo nórdico decorado en color blanco
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

Desde aquí, podemos acceder al salón-dormitorio, a la cocina o al baño. Como la luz natural invade cada rincón, la zona del salón-dormitorio se decoró a dos colores: blanco y azul marino. La mezcla genera un contraste lleno de carácter que se completa con piezas como una butaca de piel marrón estilo Chester, y se relaja con otros muebles más contemporáneos, como el sofá tapizado en gris o las mesas encastrables.

ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

Un cambio en el tipo de tarima marca el paso del salón a la cocina, amueblada con un office de aires rústicos. En este espacio, la combinación de madera natural, azulejos blancos y electrodomésticos negros a juego con las puertas de los armarios, da lugar a una cocina moderna y funcional con un toque desenfadado.

ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

El dormitorio se separa del salón a través de un tabique que otorga intimidad, creando un ''efecto caja''. También la pared, decorada con un papel pintado floral en los mismos tonos azules que el salón, se encarga de marca la diferencia.

ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

Por la noche, las elegantes cortinas de terciopelo permiten disfrutar de un sueño reparador en total oscuridad.

El detalle del armario con puertas de espejo es clave para duplicar la luz.
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

Por último, el baño goza de una estética retro en color blanco, con azulejos a cuadros en todas las paredes, lavabo con tubería vista y bañera.

baño de estilo retro con bañera en color blanco
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM
baño de estilo retro con bañera en color blanco
ANDERS BERGSTEDT / ALVHEM

Información y fotografías: Cortesía de Alvhem.