En los tiempos que corren, vender un piso no es tarea sencilla. La oferta, en la mayoría de los casos, supera a la demanda. Si a eso le sumamos que con la llegada del teletrabajo la gente está optando por salir de las ciudades para irse al campo, la cosa se complica. No obstante, existen varios trucos que te ayudarán a encontrar antes un posible comprador, y todo tiene que ver con la decoración, o lo que es lo mismo, ''ponerlo bonito''.

Para mostrarte un ejemplo práctico, vamos a profundizar en este proyecto de interiorismo llevado a cabo por Jaione Elizalde en un piso en el centro de Pamplona. Sus propietarios deseaban mejorar la carta de presentación del inmueble con el objetivo de venderlo.

UN LIENZO EN BLANCO: Antes del proyecto, se trataba de una vivienda recién reformada y totalmente vacía, a excepción de la cocina y los armarios empotrados.
Jaione Elizalde

Nada más entrar, el piso exhibe un espacio abierto y diáfano con dos ventanales con vistas a la vía principal. En esta zona se encuentran cocina, salón y comedor como una única estancia compartida.

Desde la cocina se accede a un largo pasillo que nos lleva a la primera habitación, un dormitorio doble con dos ventanales que dan a un patio interior. Junto a esta se encuentra el baño principal, con un lavabo y plato de ducha. Y al fondo del pasillo la suite principal, con un gran armario de puertas correderas.

La iluminación combina luces led y luces indirectas formando diferentes volúmenes.
Jaione Elizalde

La propuesta de Jaione para amueblar las estancias se centró en concebir un ambiente relajado, mezclando materiales como la madera clara, los blancos y marrones, con algún toque negro y una estética minimalista.

Para vestir la zona de estar se decidió por un sofá de 3 plazas de IKEA en color blanco, con textiles de Zara Home en tonos tostados, sobre una alfombra de yute de Leroy Merlin. Para acompañar al conjunto y aportar ese toque de calidez tan deseado, eligió una mesa en madera redonda, y completó el look con dos silloncitos trenzados en color negro de Kave Home.

Jaione Elizalde
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Como el espacio era bastante amplio, decidió diseñar una zona de trabajo apoyada a la pared con un gran espejo redondo de perfil negro. La clave: el espejo refleja la lámpara de pie con pantalla y pie de mármol de Kave Home.

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Para delimitar los espacios y añadir además una pequeña repisa que sirviera como apoyo al entrar en la vivienda, se realizó una palillería vertical en roble macizo a medida. El resultado aúna la funcionalidad con la luminosidad.

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Junto a la cocina se dispuso una zona de comedor con mesa extensible redonda de Kave Home y sillas en madera clara y metal. En lo que a iluminación se refiere, como la obra ya estaba hecha, se optó por un aplique de brazo extensible.

Jaione Elizalde
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En el dormitorio principal se cambiaron los apliques (eran blancos) por unos colgantes de color negro con tulipa de cristal opaca de Kave Home, al igual que las mesillas de sobre marmoleado. Los textiles son también de Zara Home, como los que decoran el resto de la casa. Por último, se añadió un sillón en madera de la firma Sklum, y un espejo de pie de gran formato con marco redondeado.

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El dormitorio secundario se vistió con una cama nido de IKEA. De la misma marca es el sillón de madera. Los textiles de Zara Home en tostados generan continuidad en la vivienda. El conjunto se completó con una mesilla de madera pintada de blanco de Kave Home, y una lámpara de pie negra de IKEA.

Jaione Elizalde

Proyecto e información: Cortesía de Jaione Elizalde.