Lo más llamativo en este acogedor espacio es la puesta en común de unos metros pensados para disfrutar. Salón, cocina y comedor forman una unidad indisoluble que comparten los propietarios junto a sus tres hijas.

La casa está situada en primera línea de playa de la localidad alicantina de San Juan, y en ella se acometió una reforma integral con la idea de que la increíble luminosidad de la costa mediterránea inundara toda la vivienda. El hilo conductor de la decoración es el mar, un horizonte infinito en color turquesa que la familia tiene siempre a la vista gracias a los grandes ventanales. El proyecto de Azul Tierra, que abandera Toni Espuch, se centró en la optimización de cada metro disponible entre todos los espacios. En este sentido, se prescindió del recibidor y los pasillos para alumbrar una nueva distribución que integra las zonas de estar, cocción y comedor.

Se trataba de una residencia vacacional en la que la familia buscaba amplitud. ¿Cómo se consiguió? El espacio se concibió como una caja inmaculada en la que solo se salvaron elementos estructurales: las columnas de hormigón. El color blanco se mantuvo en la decoración, las paredes y en el pavimento de madera, pintado en este color para aportar luminosidad. En cuanto al interiorismo del espacio, Toni Espuch eligió materiales sencillos, con textiles naturales, como linos y algodones. Explica que “mientras mi equipo trabaja, prefiero que el cliente no esté en la casa”, así cuando vuelve se encuentra con una atmósfera distinta donde sentirse bien, “porque hemos tenido en cuenta sus necesidades y puesto en práctica todo nuestro conocimiento. Y es en ese instante cuando ocurre lo que nosotros llamamos ¡magia!”.

Sofá desenfundable con tapicería de lino natural, de Azul Tierra.
Pablo Sarabia

Sobre estas líneas se aprecia el efecto de la luz natural, que se adentra en el interior, incide sobre paredes, techo y tapicerías e ilumina todo el espacio. La zona de estar se enriquece con piezas que ya tenían los propietarios y algunas antigüedades de madera, como las dos mesas de centro.

La cómoda es una pieza sueca del siglo XIX. Sobre ella, una obra de Enrique Muda Bull. Butaca de mimbre color topo, de Azul Tierra.
Pablo Sarabia
Mesa auxiliar, realizada en hierro, de Azul Tierra. La mesita de madera es antigua, originaria de Asia.
Pablo Sarabia

Azul Tierra es, en palabras de Toni Espuch, “un laboratorio de propuestas de decoración” que, en este caso, se encargó de la reforma y el interiorismo. El resultado es un espacio acogedor en el que funciona a la perfección la distribución de volúmenes y el uso del binomio blanco-cemento con toques negros y de madera que añaden calidez.

Sillas en aluminio, de Azul Tierra. Placa de cocina, de la firma Smeg.
Pablo Sarabia

Los espejos, en forma de ventana, proceden de una antigua fábrica y multiplican por dos el espacio. El sobre del comedor y la encimera de la cocina, situados en paralelo, comparten el mismo material: el cemento. La mesa, en primer plano, está realizada a medida como continuación de la isla blanca, con la que forma un bloque compacto.

El color blanco ofrece una conexión visual entre los ambientes, con pinceladas naturales y notas negras.
Pablo Sarabia

Las antiguas puertas de madera que cubren una de las paredes aportan calidez. Además, tienen una misión funcional: ocultar a nuestros ojos la zona de lavandería.

Vista del rincón junto a los ventanales, ideal para desayunar, leer o simplemente contemplar el mar. En la esquina se ve un pilar de hormigón.
Pablo Sarabia

Claves de la decoración:

La esencia de esta casa de playa es el Mediterráneo. Lo confirma la elección de la carta de colores, blanca y azul, presente en el mobiliario y también en los textiles.
El espacio que nos ocupa carece de barreras. Está unificado y es diáfano, iluminado por la luz natural que atraviesa sus grandes ventanales.
Desde cualquier ángulo, el paisaje marítimo está presente. Es un espectáculo disfrutar del sonido del mar y de los atardeceres mientras la familia se relaja en sus vacaciones en cualquiera de los tres ambientes: comedor, cocina o zona de estar.
El equipo de Azul Tierra buscó el equilibrio cromático con acabados oscuros en algún mueble y detalles que compensan el dominio del blanco.
Realización: Isabel y Manu Núñez.