La relación de los propietarios de este piso con la estilista inmobiliaria Jaione Elizalde comienza unos años atrás, cuando toman la decisión de vender su antigua casa en un barrio a las afueras de Pamplona y adquirir su nueva vivienda. Los dueños, padres de tres niños pequeños, tenían su hogar ya distribuido pero necesitaban ayuda para definir los espacios y sus necesidades, así como elegir parte del mobiliario. En sintonía con su estilo, con el blanco como base y muebles claros, se crearon espacios de líneas muy sencillas y nada recargados.

Con la idea de garantizar una mayor entrada de luz Jaione propuso sustituir el tabique principal del salón por una gran cristalera de separación con perfilería blanca. Esta pequeña reforma supuso un cambio enorme: el comedor, la cocina y el recibidor reciben luz natural por todas partes. ¡Objetivo conseguido! Ahora, el hilo conductor de la decoración lo marca esta nueva zona de espacios comunes con predominio del color blanco y las maderas claras en revestimientos y mobiliario.

Uno de los principales atractivos de esta vivienda era la magnífica luz natural que recibe en todas las estancias. Por eso, además de intensificar su entrada en las zonas comunes, se procuró darle mayor relevancia también en los dormitorios, tanto en el principal como en los de los niños, e incluso en los baños.

Así encontramos un amplio ventanal junto a la zona de descanso de la habitación de matrimonio y una decoración, por supuesto, basada en el color blanco como base. Dentro de este espacio, únicamente se aprovechó el gran cabecero tapizado en gris marengo, junto al que se ubicaron unas sencillas mesitas blancas con sendas lámparas de mesa con base de mármol y tulipa metálica gris. Sobre la cama, unas láminas de diseño muy actual que dan frescura y actualizan el espacio. Los textiles en tonos neutros y la original lámpara de techo triple llenan de personalidad el ambiente, respetando siempre la entrada de luz y la sensación de amplitud.

Este es el plano de la vivienda:

Hearst Infografía

El principal cambio en la vivienda fue sustituir el tabique que independizaba el salón por un murete con cristalera. Ahora, cocina, comedor y salón se comunican permitiendo además el paso de la luz.

Aquí tienes las fotos de los ambientes:

El cada vez más implatado teletrabajo impulsó a los propietarios a crear una zona específica en el salón.

Sillas, sofá y banco, de Ikea.
Jaione Elizalde
La presencia de plantas son el punto refrescante básico en la decoración del salón.

Para integrar la zona de trabajo y estudio en el salón, se apostó por una estantería y una mesa blanca, igual que la pared, y sillas en madera clara acordes al estilo de la casa. El sofá gris junto con la mesita de fibra conviven de maravilla con la nueva zona creada.

Jaione Elizalde

La trasera del nuevo murete sirve para embutir una pequeña librería que, además, aligera bastante el frente.

Jaione Elizalde
La constante elección de materiales siempre en blanco y maderas claras logra la unidad completa de toda la vivienda.
Jaione Elizalde
El salón ahora se independiza gracias a una enorme puerta de cristal que lo aísla de los olores sin restar luz.

El protagonismo de los colores neutros en el dormitorio principal garantiza el sosiego y la calma para el correcto descanso.

Destaca el cabecero, de lado a lado, completado por unas mesillas, de Ikea, y unas lámparas, de Kave Home. Los textiles son de Kenay Home.
Jaione Elizalde
Al tratarse de un piso alto y no tener edificios próximos, las ventanas se pudieron mantener sin vestir.

En el cuarto de baño, la zona de los lavabos se concibió gemela, con dos muebles, lavabos y espejos idénticos; solo comparten una misma hilera de focos como nexo de unión.

Jaione Elizalde

La amplitud del cuarto de baño permitió incluir bañera y zona de ducha en un mismo frente.

Muebles, de Ikea.
Jaione Elizalde

Plano de la vivienda