Lo bueno de llevar cinco años viviendo en una casa es que uno tiene tiempo para darse cuenta de lo que no le gusta y lo que echa en falta. Eso es lo que les pasó a Javier y María, los propietarios de esta vivienda, sobre todo cuando llegaron sus niñas, Inés y Sofía. “La casa tenía una distribución bastante buena”, explica Víctor Zorita, de Backsteen, la empresa a la que encargaron su reforma y decoración.

“La cocina quedaba aislada del salón y daba la sensación de ser mucho más pequeña y oscura. Unimos los espacios y diseñamos un cerramiento con perfiles de hierro lacado en negro y cristal. De esta forma, la luz fluye perfectamente y la comunicación entre salón, comedor y cocina es total”. La estructura se prolonga, además, entre el recibidor y el salón. En el tendedero se instaló un segundo cerramiento, pero con cristales translúcidos que facilitan la iluminación natural desde el exterior y, al mismo tiempo, garantizan la intimidad de la familia. El pavimento fue otro aspecto importante. “El original era de una madera natural bonita, pero muy oscura. Le restaba luz a la vivienda, así que la cambiamos por una tarima clara, de Parquets Labrador”, cuenta Víctor. Un acabado más alegre para una casa con niñas pequeñas.

La casa tenía 30 años y la reforma permitió renovar las instalaciones eléctrica, de fontanería y aire acondicionado, y dotar a la vivienda de un sistema domótico. Además, hubo que “modificar la cubierta de tejas de pizarra para agrandar la ventana del dormitorio principal y que entrase más luz. La original era muy alta y estrecha. También añadimos metros a este dormitorio para que resultara cómodo y realizamos un gran armario empotrado”, nos cuenta Víctor. El siguiente paso fue la decoración. “El hecho de que los propietarios conocieran perfectamente sus necesidades en la casa facilitó la nueva distribución de cada planta y la colocación del mobiliario. Queríamos darle un aire sofisticado y, a la vez, natural y fresco”. El negro les pareció un buen punto de partida.

“Hemos conseguido lo que los clientes pedían: una casa con espacios donde estar juntos y hacer vida en familia”.

No te pierdas la galería de fotos para descubrir todos los rincones de la casa. Y al final una selección de ideas para copiar.

El color puede transformar un ambiente por completo. Este salón-comedor ya era grande, pero ahora parece aún mayor —¡y es todo luz!— gracias al blanco de paredes, techo y rodapiés.

Mesa Luca, de Thai Natura. Sobre ella, jarrones, de Zara Home. Sillas Jasper, de Made. La lámpara es de Chehoma. Alfombra, de Kilombo Home. El cuadro es una obra de José Saborit, adquirida en Saisho.
Lupe Clemente

Sofás de distinto color...

Sofás: verde, de Dugar Home; y arena, de KA International, de donde son también los cojines. Mesas, de AM.PM. Caja y centro, de Zara Home. Lámpara, de Chehoma. Molduras, de Orac Decor. Planta, de Leroy Merlin. La alfombra es de Kilombo Home.
Lupe Clemente

¿Por qué elegirlos diferentes? El verde da profundidad al salón, mientras que el claro —situado frente a la ventana— refleja la luz natural que entra a través de ella. Además, combinar distintas texturas y acabados añade dinamismo al ambiente.

La butaca es de VP Interiorismo.
Lupe Clemente

Desde la zona de estar se tiene una perfecta visión del resto del espacio común formado por salón, comedor y cocina. Para iluminarlos “con la lámpara del comedor y otras auxiliares, conseguimos una iluminación versátil”, comenta Víctor Zorita, de Backsteen, la empresa que reformó la vivienda.

Lupe Clemente

El cerramiento: “Respondía al deseo de los dueños de comunicar zonas para hacer vida en familia”. Es un diseño de Backsteen, de hierro lacado en negro, que “tiene cuatro paneles fijos y cuatro abatibles, de forma que quedan pasos de 1,20 metros entre el recibidor y el salón, y entre este y la cocina. Como son lunas de vidrio grande, la perfilería es algo más ancha en las verticales, para que soporten el peso”, explica Víctor.

La isla de la cocina se instaló de forma que, quien trabaje en ella, pueda ver lo que sucede en la zona de estar y el comedor.

Isla, fregadero y grifería, de Dica. Las lámparas son de la firma Nordal. Arreglos florales de @VirginiaFlorista
Lupe Clemente

La encimera es un porcelánico que imita mármol; su superficie brillante refleja la grifería y las lámparas de techo sobre ella, gracias a un interesante efecto espejo.

Los muebles de cocina son de Dica. Tarros y menaje, de Zara Home.
Lupe Clemente

La cocina es un auténtico sueño, con tanto espacio de almacén. Los muebles altos tienen un sistema de apertura push y las gavetas inferiores se abren con uñeros. “Los gaveteros —aclara Víctor Zorita— son más prácticos para almacenar cazuelas, platos… Con ellos se aprovecha mucho mejor el espacio”.

Lupe Clemente
Mural Jungle Land Vintage, de Rebel Walls. Mesa y sillas, de Sklum. La lámpara es de Le Petit Florilège.
Lupe Clemente

“Buscábamos un espacio agradable donde las niñas también se pudieran sentar a hacer los deberes o jugar, y que fuera visible desde el comedor y la zona de estar. Los trazos del mural encajan con el negro utilizado en toda la casa”, aclara Zorita.

“Las carpinterías originales de las ventanas eran negras y de ahí surgió la idea de continuar con este color como hilo conductor de toda la casa”, nos explican desde Backsteen.

En el dormitorio, los tiradores de los armarios, el rodapié, los apliques e incluso detalles menos visibles —como enchufes e interruptores— siguen la misma norma cromática.

Ropa de cama, y cuadrantes, de Zara Home. Cojines, de Leroy Merlin.
Lupe Clemente

Las paredes combinan pintura verde agua y un zócalo ¿de tela? “Es un papel vinílico con apariencia textil. Se ideó una habitación que invite a la relajación, con tonos elegantes”.

Papel Shinok, de la colección Apaches, de la firma Casamance. Apliques, de Aromas del Campo.
Lupe Clemente
Mesas, de Hanbel y cojín verde, de KA International.
Lupe Clemente

En el cuarto de baño se mantiene la gama cromática de la perfilería negra, donde la encimera y el zócalo son de pizarra.

Toalla, de Zara Home; los cestos y la planta son de Leroy Merlin.
Lupe Clemente
plano
Hearst Infografía

IDEAS PARA COPIAR

Diseños ligeros. En espacios pequeños, un truco es elegir modelos con una estructura de varillas o rejilla, que permitan ver a través de ella.

Muebles, de Westwing Collection. Cojines, alfombra, puf y plantas, de Leroy Merlin.
Lupe Clemente

Los rodapiés. Importan en función del efecto deseado. En esta casa son negros, salvo en el salón-comedor.

Lupe Clemente
“La finalidad era conseguir un espacio muy luminoso y potenciar la altura del techo, y con un rodapié negro no se hubiera logrado”, explica Víctor.

Abierto o no, da lo mismo. Lo mejor de los cerramientos diseñados por Backsteen en esta vivienda es que, aunque las puertas acristaladas se cierren, no se pierde contacto visual ni luz natural.

Lupe Clemente
“Los perfiles horizontales pueden ser más finos y ligeros, que es lo que buscábamos”.

La chimenea. Al diseñarla se buscó “la sencillez de sus líneas y el carácter práctico para una familia con niños”.

Lupe Clemente

Revestida con mármol negro marquina, destaca junto a la obra de José Saborit, adquirida en Saisho.

La barandilla. “Se diseñó en conjunto con el cerramiento del salón-comedor”, explica Víctor Zorita.

Sillón, de Butterfly Original tapizado con una tela de la colección New York, de Gancedo. Jarrón, de Zara Home.
Lupe Clemente

Muebles de todas las épocas. Redecorar no implica desprenderte de todos los muebles. Quédate con los que encajen en el nuevo interiorismo, pero también con aquellos que tienen un valor emocional para ti. Aquí fue este armarito.

Lupe Clemente

Coordinación: Pilar Perea.
Realización: Cristina Rodríguez Goitia.
Ayudante: Silvia Jurado.