Cuando Ana Isabel Gómez, la instagrammer @annie_gg67, era niña, pasaba “unos veranos maravillosos en la casa de mis abuelos, en Huerta de Valdecarábanos”. Y continuó yendo a esta localidad de Toledo, en la que encontró “este pequeño refugio para los fines de semana y vacaciones, donde descanso y desconecto del ajetreo diario al lado de los míos”. La vivienda, de 133 m2, de los que 55 m2 son vivienda y el resto un patio y un trastero, tenía planta rectangular. “Cuando entré, imaginé el salón y la cocina unidos, así que eliminamos la pared porque restaba metros. ¡Toda la obra la hicimos nosotros con ayuda de mi familia!”. Tras la reforma, hoy la casa es un espacio polivalente y diáfano. Además de eliminar las paredes, otro de los aciertos de las obras fue cambiar el suelo porcelánico por uno de madera natural, pintado en blanco, una paleta cromática que se mantiene en toda la vivienda. Para la instagrammer era “uno de mis sueños y me encantaría hacerlo también en mi piso de Madrid. El resultado me tiene completamente enamorada”.

Los 55 m2 útiles se completan con dos dormitorios y un cuarto de baño. Y solo en estas tres estancias se pusieron puertas para ganar metros: “las hicimos con tableros de madera, y correderas, al estilo granero”. El patio es la joya de la casa y el próximo proyecto de la influencer. “Pondré un pequeño invernadero y espero que tenga mucha magia”. Será un espacio para relajarse, ojear un libro o tomar un café. La idea es que esté “lleno de flores y plantas; y decorarlo con una pequeña mesita, dos sillas y alguna pieza de la casa de mis abuelos”. Suena muy bien, Annie. Esperamos verlo pronto publicado en tu cuenta de Instagram: @annie_gg67.

En el recibidor, un espejo de suelo duplica el espacio

Espejo, de Leroy Merlin; perchero, de H&M Home; la cesta grande de fibra natural es de la tienda Dar Amïna.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

Salón: un espacio para compartir

Chaise longue, de Ikea, Lámpara industrial, de Studio di Verona. Imagen de la izda.: librería, de Ikea; la escalera es de El Rastro de Madrid.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

El sofá de la zona de estar “nos lo rifamos para tumbarnos con la mantita, incluida nuestra perrita Hidra” cuenta la instagrammer. La casa recrea una atmósfera escandinava con notas de aire industrial, una paleta cromática neutra basada en el blanco y toques verdes, como la puerta de la entrada —la original de la vivienda—, coronas y plantas.

La cocina es el tesoro de la casa

Muebles de cocina, de Ikea; mesa de comedor, de Maisons du Monde; sillas, de Kave Home y Vackart; banco chino de madera, de El Globo Muebles; sobre él, cucharón y portavelas, de Ofelia Home Decor.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

La cocina tiene un pavimento de madera natural pintado en blanco que la hace más amplia, y un frigorífico de aire retro que encaja muy bien en el ambiente. Annie es una apasionada de las tablas de madera. Las colecciona y ha adquirido estos modelos en La Casita de Margaux, HK Living, H&M Home y El Rastro de Madrid.

Una cocina pequeña, pero organizada.

Estantería pintada en color blanco, de Muy Mucho. Friso con lamas, de Brico Depôt. Cucharón de cobre, comprado en el Mercado de Motores de Madrid. Jabón natural y pinzas de cocina, de Casa González & González.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

La influencer es feliz en esta cocina, sobre todo cuando prepara comidas para las visitas de sus familiares.

“No imaginaba que siendo reducida me iba a organizar tan bien. Es mi rincón favorito”, cuenta.
Perchero de madera, de H&M Home. La lámpara de techo se compró en El Rastro de Madrid.
Cortesía de Ana Isabel Gómez
Frigorífico, de Smeg.
Cortesía de Ana Isabel Gómez
Librería, de Ikea; la escalera es de El Rastro de Madrid.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

Los dormitorios

El dormitorio de las niñas era pequeño, así que “optamos por poner una litera, con una tercera cama, a ras del suelo”.

Literas Vitval y taburete, de Ikea. Alfombra, de Miv Interiores. Lámpara de lectura, de Granit.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

La lámpara handmade es idea suya: “tenía una jaula antigua y se me ocurrió la idea de cubrir toda la estructura con un tul”.

Cesta, lámpara con pinza y toallero, de Ikea; colcha, de la firma Ib Laursen; la mesilla se compró en Casa.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

Los dormitorios no tenían armarios, así que “decidí integrarlos con el resto de la decoración, como si fueran un pequeño vestidor”, sin puertas.

Vestidor de IKEA.
Cortesía de Ana Isabel Gómez
La decoración de la casa, incluida la del baño, es sencilla para “transmitir calma y serenidad”.
Espejo, de El Rastro de Madrid; cestos, de Verdecora; alfombra, de H&M Home; jabonera, de Casa González & González.
Cortesía de Ana Isabel Gómez

Información y fotos cedidas por: @annie_gg67